Ejercicio Físico: ¿Qué Hago y Por Qué Lo Hago? (Parte 1)

Ejercicio Físico: ¿Qué Hago y Por Qué Lo Hago? (Parte 1)

[Lea Parte 2]

Glen Bloomstrom, el capellán del campo y Profesor Asistente de Desarrollo de Liderazgo en el Seminario y Colegio Bethlehem, me pidió que escribiera algo para sus estudiantes acerca de mi compromiso de vida con el ejercicio físico. Así que aquí esta mi intento.

Primero una advertencia: Algunas personas piadosas que se ejercitan regularmente y comen bien, se mueren a cualquier edad. Y algunas personas sedentarias que comen mucho viven hasta los noventa. Nuestros días son mandados por Dios, no nosotros. No vivirá un dia más o menos de lo que Dios decida para usted. Pero mantenga en mente que algunas personas han sobrevivido la zambullida en las cataratas del Niagara. Esto, no lo hace más acertado.

Yo comencé a trotar

Hasta que tenia 22, yo no hacía ejercicio. Solamente trabajaba y jugaba afuera. Desde que la actividad física era parte de mi vida (como la mayor parte del mundo) no necesitaba ningún plan de ejercicio.

Luego me casé y me fui al seminario. Casi todo el trabajo físico y juego se desvaneció. Lo que quedaba era mas que todo casual. Así que me convertí en un trotador. He estado trotando desde entonces. Eso fue hace 43 años. Yo trotaba varias veces a la semana en Pasadena (y sobreviví el humo de los autos). Trotaba también en Munich, Alemania por tres años. Troté cuando enseñaba en Betel en St. Paul. Y desde que llegue a ser pastor en Bethlehem, hace 31 años, he estado trotando casi todas las semanas.

También camino a la iglesia, en lugar de manejar, la mayoría del tiempo. E un estimado modesto creo que he caminado la distancia entre mi casa y la iglesia 10,000 veces. Hay exactamente 600 pasos desde la puerta de mi casa hasta la puerta de la iglesia. Ustedes pueden hacer la cuenta. Yo pienso que esto ha sido bueno para mi. Una cosa que si se, es que escucho a Dios en esas caminatas como no lo hago en ningún otro momento.

De nuevo a la trotada. Yo adivinaría que el promedio ha sido quizá 9 millas a la semana por 43 años. Estoy intencionalmente usando la palabra "trotar" en lugar de "correr". Estoy siendo selectivo. Hubo una temporada entre los 28 y 38 cuando corría mas lejos y mas rápido (digamos ocho minutos por milla, por una hora). Lo más lejos que corrí fue 12 millas con Tom Steller al principio de los ochentas.

No mas. A los 65 troto tres veces a la semana por quizá por 30 minutos a 11 minutos por milla. En caso que se pregunte, es despacio.

Casi Seis Horas a la Semana

Me encanta jugar. Probablemente demasiado. Así que han habido temporadas en las que la rutina de trotar ha sido suplementada por mas o menos practicas de racquetball, handball, o basketball. Pero no soy bueno en ninguno de ellos. Así que hago mas que todo estorbo a otros. Es mejor para mi jugar solo. Puedo entonces establecer mi propio ritmo.

Han habido temporadas en las que he montado en bicicleta, mucho. Yo montaba con mi hijo a traves del estado de Minnesota. Todavía llevo mi bicicleta de carretera de vez en cuando por 10 o 15 millas.

El año pasado, agregué un régimen de levantamiento de pesas a la trotada. Tres veces a la semana. Me han dicho que las personas en sus años 60 empiezan a perder masa muscular, lo que sea que eso signifique. Y la solución es hacer pesas. Así que ahora ahí estoy, cerca de 30 minutos tres veces a la semana en las pesas en el gimnasio. Mi inversión total semanal en ejercicio físico estos días seria como seis horas, contando el vestirme y bañarme y viajar.

El Lunes morning's post les explicaré porque hago ejercicio.

John Piper (@JohnPiper) is founder and teacher of desiringGod.org and chancellor of Bethlehem College & Seminary. For 33 years, he served as pastor of Bethlehem Baptist Church, Minneapolis, Minnesota. He is author of more than 50 books.