Difundir Poder a través de la Persecución


En aquel día se desató una gran persecución en contra de la iglesia en Jerusalén, y todos fueron esparcidos por las regiones de Judea y Samaria, excepto los apóstoles. Y algunos hombres piadosos sepultaron a Esteban, y lloraron a gran voz por él. Pero Saulo hacía estragos en la iglesia entrando de casa en casa, y arrastrando a hombres y mujeres, los echaba en la cárcel. Así que los que habían sido esparcidos iban predicando la palabra. Felipe, descendiendo a la ciudad de Samaria, les predicaba a Cristo. Y las multitudes unánimes prestaban atención a lo que Felipe decía, al oír y ver las señales que hacía. Porque de muchos que tenían espíritus inmundos, éstos salían de ellos gritando a gran voz; y muchos que habían sido paralíticos y cojos eran sanados. Y había gran regocijo en aquella ciudad.

El 9 de enero de 1985, el pastor Hristo Kulichev, un pastor congregacional en Bulgaria, fue arrestado y encarcelado. Su delito fue predicar en su iglesia a pesar de que el Estado había designado a otro hombre, el cual la congregación no había elegido, como pastor. Su juicio fue una parodia de la justicia, y fue condenado a ocho meses de prisión. Durante su tiempo en la cárcel procuró dar a conocer a Cristo en cualquier manera posible.

Al salir escribió, "Tanto prisioneros como carceleros hicieron muchas preguntas, y resultó que teníamos un ministerio más fructífero del que podíamos haber esperado tener en la iglesia. Dios fue mejor servido por nuestra presencia en la cárcel que si hubiéramos estado en libertad. "(Herbert Schlossberg, Llamados a Sufrir, Llamados a Triunfar, p. 230)

Dios Reina sobre la Persecución y el Sufrimiento

Hoy día, hay miles de historias como esta para contar. Y aún más a través de los siglos de la Historia Cristiana. La lección se vuelve realidad una y otra vez: Dios utiliza la persecución y el sufrimiento de su pueblo para difundir la verdad de Cristo y para bendecir al mundo (cf. Lucas 21:12-13). Todos los que conozco en esta iglesia que han estado encarcelados por defender la causa de la vida del no-nato, dirían que mucho bien ha procedido a causa de esto. Y no tengo duda de que la demanda en contra de nosotros como iglesia y contra algunas personas individuales servirá para avanzar la causa de Cristo y Su reino.

Quiero animarlos esta mañana por medio de Hechos 8:1-8 que dice que Dios gobierna sobre los sufrimientos de la Iglesia y hace que, por eso, se extienda el poder espiritual y el gozo de la fe en un mundo perdido. No es la única manera en que Él obra. No obstante, parece ser una de las maneras más frecuentes. Dios impulsa a la iglesia al servicio misionero mediante el sufrimiento que esta soporta. Por lo tanto, no debemos juzgar demasiado rápido los aparentes reveses y "derrotas" tácticas de la iglesia. Si usted ve las cosas con los ojos de Dios, el estratega principal (que no puede perder porque es omnipotente), lo que se ve en cada revés es la oportunidad de que haya un mayor avance y una mayor exposición de Su sabiduría, poder y amor.

Cuatro Hechos Alentadores de Nuestro Dios y Misión

Este es el punto principal de Hechos 8:1-8 (probablemente de todo el libro de los Hechos). Vamos a dividirlo en cuatro partes: cuatro hechos extremadamente alentadores acerca de la manera en que Dios guía a la Iglesia en su misión.

1. Dios Hace que la Persecución Sirva la Misión

En primer lugar, el versículo 1b nos muestra que Dios hace que la persecución sirve a la Gran Comisión. "En aquel día [el día del asesinato de Esteban] se desató una gran persecución en contra de la iglesia en Jerusalén, y todos fueron esparcidos por las regiones de Judea y Samaria, excepto los apóstoles".

Entrando en Judea, Samaria, y más allá de los confines del mundo.

Hasta ahora en el libro de los Hechos todo el ministerio había tenido lugar en Jerusalén. Nadie había salido de Judea y Samaria. Pero Jesús dijo en Hechos 1:8 que la venida del Espíritu Santo era para dar poder a las misiones en Jerusalén y aún más allá de los confines del mundo. "Recibiréis poder cuando el Espíritu Santo venga sobre vosotros; y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaria, y hasta los confines de la tierra" .

Ahora bien, Hechos 8:1 utiliza exactamente esas dos áreas no alcanzadas en este orden: ". . . y todos fueron esparcidos por las regiones de Judea y Samaria". Así que, aunque la iglesia pudiera haber despertado a su llamado eventualmente y sin persecución, el hecho es que Dios usó la persecución para mover a su gente en la misión que les había dado.

Para confirmar este propósito misionero de la persecución, veamos a Hechos 11:19. "Ahora bien, los que habían sido esparcidos a causa de la persecución que sobrevino cuando la muerte de Esteban, llegaron hasta Fenicia, Chipre y Antioquía, no hablando la palabra a nadie, sino sólo a los judíos". Pero en Antioquía, hablaron también a los griegos. En otras palabras, la persecución no sólo envió a la iglesia a Judea y Samaria (Hechos 8:1), sino también más allá - a los Gentiles (Hechos 11:19).

El peligro de la Comodidad, el Bienestar y la Prosperidad

Creo que hay una gran lección para nosotros aquí. La lección no es solo que Dios sea soberano y convierta los contratiempos en triunfos. La lección es que la comodidad, el bienestar, la riqueza, la prosperidad, la seguridad y la libertad a menudo causan una enorme inercia en la iglesia. La inercia es la tendencia a que si algo estacionado se mantenga inerte, y si está en movimiento, siga adelante. Las mismas cosas que creemos que aumentarán el personal, la energía creativa y la inversión de tiempo y dinero en la causa de Cristo y de su reino, producen sin embargo, una y otra vez, todo lo contrario: debilidad, apatía, letargo, egocentrismo, y preocupación por la seguridad.

El Star Tribune publicó un artículo el viernes (3 de mayo de 1991, p. 2A) demostrando que cuanto más ricos somos, menos damos a la iglesia y a su misión - en proporción a nuestros ingresos. (La quinta parte más pobre de la iglesia da un 3,4% de sus ingresos a la iglesia y la quinta parte más rica da un 1,6%, la mitad de lo que dan los miembros más pobres). Es un principio extraño, que probablemente, va directo al corazón de nuestra condición pecaminosa en contraste con la suficiencia de Cristo - el principio de que los tiempos difíciles, como la persecución, a menudo producen más personal, más oración, más poder, y más carteras abiertas, de lo que lo hacen los tiempos fáciles.

La persecución puede tener efectos nocivos sobre la iglesia. Pero la prosperidad, al parecer, es aún más devastadora para la misión a la que Dios nos llama. Mi punto aquí no es que debemos buscar la persecución. Eso sería presunción- similar a arrojarse del templo. El punto es que debemos ser muy cuidadosos acerca de la prosperidad, el bienestar excesivo, la comodidad y las riquezas, y no debemos desalentarnos, sino estar llenos de esperanza, si somos perseguidos por causa de la justicia (Mateo 5:10). Porque, como Lucas nos muestra aquí: Dios hace que la persecución sirva a la misión de la iglesia.

2. Esteban es Honrado, No Culpado

La segunda cosa alentadora que vemos en este texto es que Esteban es honrado, no culpado. La persecución comenzó en Jerusalén por causa de Esteban. Está claro aquí, y también en Hechos 11:19 - "la persecución que sobrevino cuando la muerte de Esteban".

Puedo imaginarme algunas personas cautas y prudentes y creyentes bien intencionados en Jerusalén diciendo: "El discurso de Esteban estuvo totalmente fuera de lugar. Hay otras formas menos inflamatorias para defender la verdad que llamar al Sanedrín 'Duros de cerviz...resistís siempre al Espíritu Santo' (Hechos 7:51). Son siempre los alocados como éste los que meten a la iglesia en problemas. Ahora, toda la ciudad está en contra de nosotros. Miren la pérdida de vidas, de bienes y de tiempo. Miren las familias que están desbaratadas. Miren los hogares que se pierden y los niños que son separados de todos sus amigos. Ahora tenemos que vivir como refugiados y exiliados en Judea y Samaria. ¿Por qué no pensó Esteban antes de hablar?"

Pero cuando Lucas relata la historia usando la versión de Dios, hallamos que Esteban es un hombre lleno de gracia y de poder (Hechos 6:8). Cuando habló sus últimas palabras, que enfurecieron al concilio, Lucas dice que estaba lleno del Espíritu Santo (Hechos 7:55). Y aquí, en Hechos 8:2 Lucas dice que "Hombres piadosos sepultaron a Esteban, y lloraron a gran voz por él." Esteban es honrado , no acusado, por el hecho de la persecución, al menos, no lo es por los hombres piadosos. La gente del mundo está mas preocupada por los bienes, sus familias y el estatus que tienen. Sin embargo, las personas devotas, que piensan de la misma manera en que piensa Jesús acerca de la vida, "dejan que los bienes y la parentela se vayan, esta vida mortal también, el cuerpo se puede matar, la verdad de Dios permanece".

Así que la segunda verdad alentadora es la siguiente: cuando la persecución viene a causa de la obediencia de los valientes y fieles, que honran a Dios, las personas piadosas no acusan al siervo del Señor, mas bien, le dan honra.

3. Los Adversarios Pueden Convertirse en Defensores

La tercera cosa alentadora que podemos ver en estos versos es que a veces nuestros peores enemigos se convierten en nuestros mejores amigos. Verso 3: "Pero Saulo hacía estragos en la iglesia entrando de casa en casa, y arrastrando a hombres y mujeres, los echaba en la cárcel". Este Saulo es el que se convierte radicalmente y se transforma en el mejor amigo y defensor que el Cristianismo haya tenido jamás.

Tenemos que vivir en esta esperanza una y otra vez: Temibles enemigos se convierten en amigos preciosos. Los adversarios pueden convertirse en defensores. Los críticos pueden llegar a ser compañeros. Para la mayoría de nosotros es muy fácil creer que un discípulo íntimo puede convertirse en un traidor mortal, como Judas. Así es el mundo. Pero tenemos que recordar que un perseguidor mortal también puede convertirse en un gran aliado y socio en la causa de Cristo. Así es Dios. El tiene ese tipo de poder.

Mire a sus adversarios con ojos de fe, de que algún día, por el poder de Dios, puedan experimentar un vuelco tan sorprendente e inesperado como lo fue el de Saulo.

4. La Palabra de Dios son Buenas Nuevas de Gran Gozo

Por último, la cuarta cosa alentadora en este texto es que a pesar de que la Palabra de Dios trajo la persecución y el exilio, aún son buenas noticias y trae gozo.

El párrafo que empieza con el verso 4 termina con el versículo 8. El versículo 4 dice que los dispersos, los cristianos perseguidos predicaban la palabra por dondequiera que iban. Anunciaron la misma Palabra que trajo la persecución como buenas noticias (euanggelizomai). Y el versículo 8 confirma que eran buenas noticias, ya que dice: "Y había gran regocijo en aquella ciudad". La Palabra que trae persecución también trae gozo y la alegría que trae es mucho más grande y perdurable que los problemas que trae – de manera que la transacción vale la pena.

¿Por qué? Pues bien, el versículo 7 dice que los espíritus inmundos salían de las personas y las dejaban libres, enteras y puras. Dice que muchos paralíticos y cojos eran sanados. Pero la razón principal por la cual hay gozo es la que leemos en el versículo 5: "Felipe, descendiendo a la ciudad de Samaria, les predicaba a Cristo".

Sólo Cristo tiene el poder para liberarnos de Satanás y su maldad. Sólo Cristo tiene el poder de sanar nuestros cuerpos ahora y, finalmente, en la resurrección. Sólo Cristo tiene el derecho y el poder para perdonar nuestros pecados y reconciliarnos con Dios (Hechos 10:43). Así que si usted tiene a Cristo, si lo conoce y confía en Él, entonces no importa la gravedad de la persecución, no importa cuán grande es el sufrimiento de la vida, usted tiene esperanza y gozo. "Había gran regocijo en aquella ciudad" porque Felipe predicaba a Cristo.

Conclusión

Así que le exhorto esta mañana a que ponga su fe en Jesucristo. Porque si lo hace, entonces todas estos motivos de aliento se hacen ciertos de manera muy personal para usted mismo, y no solo a nivel general.

  1. Dios hace que la persecución sirva a la misión imbatible de la iglesia - su misión, su ministerio.
  2. Si su fidelidad trae problemas a la iglesia (como sucedió con la de Esteban), será honrado y no culpado, al menos por los piadosos.
  3. Sus peores críticos pueden llegar a ser sus valiosos compañeros por el poder de la gracia transformadora de Cristo.
  4. Y la Palabra-el evangelio-que trae persecución a veces, trae gozo siempre y para siempre.