Todas las cosas para bien, parte 2

Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados. Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó. ¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?

El letrero colgado a un lado del edificio es de Romanos 8:31, “¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?” ¿Cuál es la respuesta a esta pregunta? Ten cuidado. Fíjate en el versículo 36: “Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; Somos contados por ovejas en el matadero.” Yo creo que aquellos que nos matan están contra nosotros. Yo asumo que aquellos que nos llevan al matadero están contra nosotros.

¿Estaba Alguien En Contra de Martin Burnham?

El funeral de Martin Burnham fue el viernes pasado en Kansas. El era un misionero rehén del grupo Abu Sayyaf por un año, y fue asesinado en un tiroteo en Junio 7. Las últimas palabras que dirigió a la iglesia bíblica Rose Hill en Mayo 23, 2001 – días antes de su regreso a las Filipinas y su captura – fueron impresas en el programa del funeral: “Yo no fui llamado a ser un misionero; Yo no fui llamado a las Filipinas; Yo solo fui llamado a seguir a Cristo; y eso es lo que hago.”

Sí, Martin Burnham, y tú, sabían que Jesús dijo, “Entonces Jesús dijo a sus discípulos: “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará” (Mateo 16:24-25). Martin Burnham perdió su vida siguiendo a Cristo. Y la encontró.

No hay sorpresas aquí. Pablo dijo que pasaría. Pedro dijo que pasaría. Jesús dijo que pasaría. “Pero antes de todas estas cosas os echarán mano, y os perseguirán, y os entregarán a las sinagogas y a las cárceles, y seréis llevados ante reyes y ante gobernadores por causa de mi nombre. Y esto os será ocasión para dar testimonio. Proponed en vuestros corazones no pensar antes cómo habéis de responder en vuestra defensa; porque yo os daré palabra y sabiduría, la cual no podrán resistir ni contradecir todos los que se opongan. Mas seréis entregados aun por vuestros padres, y hermanos, y parientes, y amigos; y matarán a algunos de vosotros; y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre. Pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá.” (Lucas 21:12-18)

Tú serás odiado. Tú serás asesinado. ¡Y ni un cabello de tu cabeza perecerá! Así que, si Dios estaba por Martin Burnham, ¿estaba alguien en contra de él? Sí, pero no con éxito. Lo mataron. Pero ni un cabello de su cabeza perecerá.

“Todas las Cosas” Incluye las “Cosas Malas”

Así que cuando Romanos 8:28 dice, “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados,” tenemos una “probadita” de las cosas que están incluidas en todas las cosas. No todo es cosas buenas. Son todas las cosas – incluyendo todas las cosas malas. De hecho, todo el contexto antes y después de Romanos 8:28 es doloroso. Por eso es que Romanos 8:28 esta aquí. Necesitamos ánimo y esperanza porque antes y después de este versículo, el prospecto de la vida cristiana en la tierra es oscuro.

El versículo 17 dice que seremos glorificados con Cristo si sufrimos con él. El versículo 18 dice que los sufrimientos de este tiempo presente no se comparan con la gloria que nos será revelada. El versículo 20 dice que la creación – incluyendo nosotros – está sujeta a vanidad. El versículo 21 dice que la creación está atad al deterioro. El versículo 23 dice que aún los cristianos llenos del Espíritu se gimen con caída de la creación esperando nuestra adopción, la redención de nuestros frágiles y débiles  cuerpos. El versículo 24 dice que hemos sido salvados “en esperanza” y uno no puede ver la esperanza, sino no sería esperanza – así que la mayor parte de nuestra salvación es invisible y está en el futuro. No hay duda de por qué nos lamentamos. Y luego el versículo 35 dice que hay tribulación y angustia y persecución y hambruna y desnudez y peligro y espada.

Y a la mitad de todo esto, para darnos fuerza y esperanza y coraje, el versículo 28 dice, ¡Sí, todo esto, es verdad! Y “Sabemos que todas las cosas – todo este sufrimiento y esta inutilidad y esta esclavitud a la decadencia y al dolor y la tribulación y la angustia y la persecución y la hambruna y la desnudez y el peligro y la espada – todas estas cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.”

Así que la respuesta a la pregunta, que está al lado del edificio, de Romanos 8:31 es: Sí, van a haber muchos enemigos. Sí, van a haber muchos adversarios y obstáculos y miserias y angustia y oposición y retrasos y luchas y todo tipo de problemas. Pero No, en todas estas cosas somos más que vencedores por causa del  soberano amor de Dios en Cristo. Al final, nada podrá contra nosotros.

Si escuchas el llamado de Dios en el evangelio de Jesucristo; si vienes a Dios, amándolo a través de Jesucristo; si confías en Dios por el perdón de tus pecados a través de la muerte de Cristo; si recibes de Él el regalo gratis de justificación solamente por la fe; entonces todas las cosas – desde lo más dulce hasta lo más severo y amargo y doloroso – serán para tu propio bien. Dios estará contigo con toda su omnipotencia y poder. Y si Dios está contigo, nadie puede estar contra ti.

Una y otra vez en la Biblia y en la historia, la verdad de Romanos 8:28 es testificada por el pueblo de Dios. Veamos algunos ejemplos y oremos que Dios ponga un suelo firme bajo nuestros pies cuando las olas de tribulación estén sobre nosotros y cuando sigamos a Jesús afuera de la puerta de seguridad y confort.

José

Uno de los ejemplos más familiares es la historia de José en el Antiguo Testamento. Sus hermanos lo odian porque él ha soñado que algún día reinara sobre ellos. Así que lo echan a un hoyo, lo venden como esclavo a Egipto, y luego mienten a su padre sobre su túnica para que el anciano crea que el muchacho fue muerto por un animal salvaje. Luego José parece que prospera en la casa de Potifar hasta que la esposa de Potifar dice, con mentiras, que José la intentó violar. Así que lo meten a prisión. Y ahí las cosas empiezan a ir bien por un tiempo porque el carcelero confía en él. Pero después sus esperanzas de que el copero del Faraón lo saque de la cárcel se ven destruidas cuando el copero se olvida de José por dos años más.

Finalmente, después de 17 años en los que aparentemente nada a ayudado a bien para José o para su pobre padre, José interpreta un sueño del Faraón y éste lo recompensa al hacerlo como un vicepresidente a cargo de toda la comida y la tierra porque viene una hambruna de siete años.

La hambruna amenaza a su  familia en Canaán, por lo que sus hermanos que lo odiaron y se intentaron deshacer de él van a Egipto. ¿Quién está listo para ayudarlos sino su hermano José, a quien no reconocen? El punto de la historia se da en tres textos. Uno en Génesis 45:7, “Y Dios me envió delante de vosotros, para preservaros posteridad sobre la tierra, y para daros vida por medio de gran liberación.” Nótese la palabra “envió”. Se ve también en Salmo 105:16-17, “Trajo hambre sobre la tierra, y quebrantó todo sustento de pan. Envió un varón delante de ellos; José, que fue vendido por siervo.” La palabra “envió” es importante para interpretar el texto principal de la historia, a saber, Génesis 50:20. José les dice a sus hermanos, “Vosotros pensasteis mal contra mí, mas Dios lo encaminó a bien, para hacer lo que vemos hoy, para mantener en vida a mucho pueblo.”

Esta es la versión del Antiguo Testamento de Romanos 8:28. Todas las cosas ayudan a bien para el pueblo de Dios. Todas las cosas, incluyendo todo el mal cometido contra José y contra Jacob, su padre. Pero nótese cuidadosamente la forma en que estos tres textos hablan sobre “todas las cosas.” Estas cosas son las que Dios “diseñó” para que ayuden a bien. Dios no simplemente se sentó a ver como pasaban cosas malas sin ningún propósito, y luego de la nada sacaba algo bueno de ello. No. Así como los hermanos de José diseñaron (planearon, maquinaron) maldad, así Dios lo diseñó (planeó, maquinó) para bien. Por eso es que digo que la palabra “envió” en Génesis 45:7 y Salmo 105:17 era importante. Cuando los hermanos venden a José a la esclavitud fue como si Dios “enviara” la salvación. Dios no simplemente hace algo bueno de todas las cosas. Él ordena lo que nos pasa a nosotros por nuestro bien y luego infaliblemente hace que todo funcione de acuerdo a su propósito. Dios “envió” a José a salvar a sus hermanos, aún cuando este “envío” incluía el pecado de sus hermanos.

La Cruz de Cristo

Esta es una imagen de lo que Dios hizo por nosotros al enviar a Jesús a la cruz para salvarnos. En Hechos 4:27-28, los discípulos oran, “Porque verdaderamente se unieron en esta ciudad contra tu santo Hijo Jesús, a quien ungiste, Herodes y Poncio Pilato, con los gentiles y el pueblo de Israel, para hacer cuanto tu mano y tu consejo habían antes determinado que sucediera.” En otras palabras, aunque el ir de Jesús a la cruz incluyó los pecados de Herodes y Pilato y los Gentiles y los Judíos, aún así era enviado de Dios. Ellos lo planeaban para mal, pero Dios lo planeó para bien.

Dios no simplemente trajo algo bueno de la maldad y el dolor de la cruz y de la esclavitud de José; lo planeó para nuestro bien. Dios planea y dispone y hace que todas las cosas sean para nuestro bien. Y si preguntas, “¿Qué añade a nuestra esperanza el creer esto, en lugar de creer que Dios no tiene un propósito para los males específicos que vienen a nuestras vidas pero solamente los usa una vez que han ocurrido?”

Una respuesta sería: Si decimos que Dios no pudo “usar” todos los eventos previos al problema para completar su propósito de que el mal no ocurra, ¿Qué esperanza tenemos en que Dios puede “usar” la maldad misma (el problema) para su propósito de hacerme el bien? Si el propósito de Dios fue frustrado antes de que el mal me golpeara, porqué habría yo de creer que el propósito de cambiar este mal para bien no será frustrado? Así que lo que ganamos al decir que Dios envió a José y envió a Cristo, y planeó los eventos que llevan a la salvación de Israel y la iglesia es 1) que afirmamos exactamente lo que la Biblia dice, y 2) ponemos los cimientos sólidos de la soberanía de Dios bajo la promesa de que Él hará todas las cosas para nuestro bien. Él fue soberano en el pasado; Él será soberano para nosotros en el futuro.

Job

Otro ejemplo del Antiguo Testamento es Job.  Tú recuerdas cuantas cosas terribles le pasaron a Job. Perdió sus riquezas, a sus hijos, y su salud. En cada caso, él reconoció la mano soberana de Dios, aún cuando Satanás era el sirviente de calamidad en su vida. Y en el último capítulo el escritor del libro dice que su familia y sus amigos se reunieron “y se condolieron de él, y le consolaron de todo aquel mal que Jehová había traído sobre él” (Job 42:11).

El punto de vista de Dios y del escritor es que Dios no solamente sacó algo bueno de la miseria de Job sino que Él también planeó la miseria de Job.

¿Por qué? Podemos dar una respuesta autoritaria en Santiago 5:11 “Habéis oído de la paciencia de Job, y habéis visto el fin del Señor, que el Señor es muy misericordioso y compasivo.” Así que Santiago confirma que Dios está planeando, no solamente respondiendo. Y su propósito, como dicen en Romanos 8:28, es el bien de Job. En todo el dolor y la pérdida de Job Dios estaba apuntando a la compasión y a la misericordia. Planeo y dispuso y hizo que todo ayudara a bien para Job.

Ester

Otro ejemplo es la experiencia de Ester. No era una cosa fácil para una hermosa joven Judía el ser forzada el harem de un rey Gentil, pagano, e impuro. Era, en un sentido, una tragedia. ¿Por qué ocurrió? ¿Por qué lo permitió Dios? Mardoqueo nos da la respuesta cuando los judíos  están a punto de ser masacrados por los designios malvados de Amán. Dios ha hecho por su pueblo a través de Ester lo mismo que hizo con su pueblo a través de José Así es como lo pone Mardoqueo en un mensaje a Ester: “¿Y quién sabe si para esta hora has llegado al reino?” (Ester 4:14).

Dios lo sabe. Y ahora nosotros lo sabemos, porque hemos visto el final de  la historia. Ella vino al reino, a través de su humillación y su corrupción, a salvar al pueblo de Dios. Dios hace que todo funcione para el bien de su pueblo.

Jonás

Y déjenme dar un ejemplo que los niños entenderán. Esta es una historia favorita en el Antiguo Testamento. Cuando Jonás finalmente admitió que estaba actuando mal al intentar de alejarse de Nínive, fue echado al mar. Y luego algo terrible ocurrió. Fue tragado por un pez enorme. Eso es una cosa terrible. ¿Acaso tenía Dios un propósito en esta terrible situación? Sí, sí lo tenía. Esa horrible experiencia de ser tragado por un pez era de hecho el plan de salvación para los no creyentes de Nínive.

Pablo

¿Y qué hay del aguijón en la carne de Pablo? Lo atormento y el rogó a Dios que se lo quitara. Pero la respuesta vino de Jesús “Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad” (2 Corintios 12:9). En otras palabras, “Pablo, yo tengo un plan en este ‘mensajero de Satanás’ y es para tu bien y para mi gloria.” Todas las cosas, aún los aguijones en la carne, ayudan a bien.

¿Y qué hay de los encarcelamientos de Pablo? Así es como Pablo describe el efecto que tuvieron sus encarcelamientos por los romanos. “Quiero que sepáis, hermanos, que las cosas que me han sucedido, han redundado más bien para el progreso del evangelio, de tal manera que mis prisiones se han hecho patentes en Cristo en todo el pretorio, y a todos los demás. Y la mayoría de los hermanos, cobrando ánimo en el Señor con mis prisiones, se atreven mucho más a hablar la palabra sin temor” (Filipenses 1:12-14). Todas las cosas, aún los encarcelamientos, son para nuestro bien y la gloria de Dios.

¿Qué Efecto Debería Tener Esto En Ti?

Termino con preguntar: ¿Qué efecto debería tener esto en ti?

Si no crees en Jesús, yo oro para que el efecto sea que desees confiar en él. Tener a Dios de tu lado y no en contra tuya es infinitamente importante. Recuerda la señal en el edificio: Si Dios es contigo, ¿Quién contra ti? El confiar en Cristo es la única manera de tener a Dios contigo. Él está con todos los que confían en Jesús. Él hace que todo ayude a bien si confias en su Hijo.

Si eres un creyente, entonces no responderás a este mensaje y a la verdad de Romanos 8:28 con pasividad hacia el diablo y resignación hacia el mal y una actitud indiferente hacia el consumismo y materialismo Americano. Lo que oyes en Romanos 8:28 es un grito de batalla. Si todas las cosas ayudan a mi bien, entonces no puedo ser vencido en la causa de Cristo. Este es un llamado a tomar riesgos de esparcir una pasión para la supremacía de Dios en todas las cosas para el gozo de todas las personas. Este es un llamado a ir a un lugar difícil o hacer algo difícil por la causa del amor. Es un llamado a que uses tu vida para Cristo y su reino. Es un llamado a hacer algo radical y loco a los ojos del mundo. Toma Operación Mundo y lee acerca de las necesidades del mundo. Después deja a tu corazón soñar en cómo puedes invertir tu vida para que se mueva hacia las necesidades y no la comodidad.

Romanos 8:28 es un llamado con trompeta para seguir a Jesús en los riesgos del amor sin importar los costos. Porque, sean lo que sean, esos costos, ayudarán para tu bien.

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