Nacido ciego para la gloria de Dios

La eugenesia mediante el aborto es una abominación para Dios

Domingo de santidad de vida

Al pasar Jesús, vio a un hombre ciego de nacimiento.  Y sus discípulos le preguntaron, diciendo: Rabí, ¿quién pecó, éste o sus padres, para que naciera ciego? Jesús respondió: Ni éste pecó, ni sus padres; sino que está ciego para que las obras de Dios se manifiesten en él.  Nosotros debemos hacer las obras del que me envió mientras es de día; la noche viene cuando nadie puede trabajar.  Mientras estoy en el mundo, yo soy la luz del mundo. Habiendo dicho esto, escupió en tierra, e hizo barro con la saliva  y le untó el barro en los ojos, y le dijo: Ve y lávate en el estanque de Siloé (que quiere decir, Enviado).  El fue, pues, y se lavó y regresó viendo. 

La semana pasada abordamos el tema de la armonía racial y la diversidad y la justicia, y ofrecimos ocho maneras bíblicas en que los padres pueden ayudar a sus niños a amar a los que son diferentes a ellos. Esta semana nos dirigiremos a los padres y al resto de nosotros en el tema de cómo nosotros podemos amar a los que son diferentes, es decir, no matarles.

El Aborto y la Discapacidad

Ustedes pueden recordar que la semana pasada dije que resistiría el impulso de convertir aquel sermón en un sermón sobre discapacidades, aunque tanto las diferencias raciales y las diferencias por discapacidades tientan a los seres humanos caídos a no amar, sino a rechazar, a excluir y a despreciar. Esta semana no resistiré ese impulso. Voy a hablar acerca de la relación del aborto con la discapacidad.

Uno de los grandes gozos de mi ministerio ha sido ver cómo Dios levanta un "Ministerio Para los Discapacitados" en Bethlehem, con Brenda Fisher como coordinadora. Les animo a que vayan al nuevo sitio web hopeinGod.org y lean al respecto. Así que estoy hablando de una situación en nuestra iglesia donde niños, adultos jóvenes y personas mayores viven, ¡viven!, con significativas discapacidades físicas y mentales.

El Terremoto Diario del Aborto

Permítanme describir la situación que estamos enfrentando en los Estados Unidos, y cómo se relacionan con ella los textos de hoy. Hay alrededor de 3000 abortos cada día en los Estados Unidos, y cerca de 130 000 diarios en todo el mundo. Lo que significa que la horrible y agonizante realidad del terremoto en Haití el pasado 12 de enero, ocurre cada día en las clínicas de aborto del mundo. Y es probable que si el desmembramiento y derramamiento de sangre y la desprotección de 130 000 bebés muertos recibiera cada día tanta cobertura, de los medios, como las víctimas del terremoto (¡que tienen derecho a recibirla!), entonces habría el mismo clamor y sobreabundancia de esfuerzos para poner fin a la masacre y para aliviar el sufrimiento.

Los estadounidenses han estado donando 1.6 millones de dólares por hora para ayudar a Haití durante los últimos diez días. Es algo precioso. Espero que usted sea parte de ese esfuerzo. Con la tecnología de los teléfonos y las computadoras ¡es tan increíblemente fácil donar! Pero no son fáciles de lograr el presupuesto y la resistencia al sufrimiento de la destrucción silente y oculta de los nonatos. Así que los 3000 bebés que son aplastados hasta morir cada día en los Estados Unidos, por el terremoto del aborto, pasan casi totalmente desapercibidos.

No Hay una Razón Moral o Espiritual

La mayoría de estos bebés son asesinados entre las semanas 10 y 14 de la gestación, cuando la situación es, como ellos dicen, "óptima" para el total desmembramiento y la evacuación. Los bebés generalmente se ven así.

No tenemos razón para pensar que hay alguna diferencia moral o espiritual significativa entre este bebé y un bebé de un mes de edad que está fuera del vientre. Todas las diferencias son moral y espiritualmente insignificantes. Si es malo asesinar a un recién nacido, es malo asesinar a ese bebé dentro del vientre.

"Eugenesia por Aborto"

Los recientes logros en pruebas prenatales han añadido la posibilidad de abortar niños con cualidades que usted no desea. De modo que es especialmente común en China abortar niñas a causa de la regla coercitiva de un solo niño. La mayoría de las personas que están a favor del aborto en los Estados Unidos piensan que ésa es una conducta odiosa.

Un escritor dijo algo muy efectivo que me lleva hacia donde quiero ir. Él dijo: "Usted no tiene que ser un feminista para saber que ser una muchacha no es un defecto de nacimiento" ¿Hmmm? Hay muchas suposiciones trágicas en esa declaración. Una es que, si hay un defecto de nacimiento, entonces el aborto sería recomendable. Es a donde, de hecho, hemos llegado como sociedad. George F. Will lo llama "eugenesia por aborto." La eugenesia es famosa por ser "la ciencia del mejoramiento de la población humana mediante el control de la reproducción para incrementar la aparición de características hereditarias deseables."

Entonces, por ejemplo, según el Dr. Brian Skotko, pediatra genetista de un Hospital Infantil en Boston, en un artículo de ABC News de Noviembre del 2009, "un estimado del 92 porciento de todas las mujeres que reciben diagnósticos prenatales de Síndrome de Down, eligen terminar sus embarazos." Ésto es cierto, sin embargo, como señala Gary Baer, hay muchas "listas de espera de parejas listas para adoptar niños con síndrome de Down."

La Eugenesia con una Venganza

Este viernes el New York Times reportó que "el 70 porciento de los estadounidenses dijo que creían que las mujeres debían poder obtener un aborto legal si existiera una posibilidad fuerte de un defecto serio en el bebé."

Wesley Smith escribió en el Weekly Standard en el 2008.

Con el desarrollo de los diagnósticos genéticos prenatales el viaje hacia la eugenesia ha retornado con una venganza. Los estadounidenses pueden animar de corazón a los participantes en las Olimpiadas Especiales, pero abortamos el 90 porciento de todos los infantes gestantes diagnosticados con discapacidades genéticas como el Síndrome de Down, el dwarfismo, y la espina bífida.

El Evangelio Para los Culpables

Como pastor, con un llamado a pastorear a la congregación de Bethlehem, proclamando todo el consejo de Dios en las Escrituras, no siento una responsabilidad directa porque el 70% de los estadounidenses piensen sobre el valor de los niños con discapacidades. Pero sí siento una responsabilidad directa por lo que ustedes crean sobre esos niños.

Un estimado es que el 70% de las mujeres que abortan en los Estados Unidos son cristianas profesantes. Sé que muchas en esta iglesia han tenido abortos. Y no quiero que ustedes se sientan abrumadas por este mensaje. La esencia de todo lo que predicamos y creemos es que Jesucristo vino al mundo para salvar a los pecadores (1 Timoteo 1:15). El evangelio de Jesucristo es la mejor noticia en el mundo para las mujeres que se sienten tentadas a odiarse a sí mismas por haber abortado un niño. "Al que no conoció pecado, le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en El" (2 Corintios 5:21).

El Tejido de Dios en el Vientre

Así que tengo un modesto propósito en este mensaje y creo que también es explosivo, si la iglesia realmente se aferra a él y lo vive. El mensaje es que Dios entreteje a todo niño en el vientre de su madre, y todos son, (todos ellos en cada grado de habilidad que tengan) concebidos con el propósito de mostrar la gloria de Dios.

"Me entretejiste en el vientre de mi madre.  Te alabaré, porque asombrosa y maravillosamente he sido hecho;  Maravillosas son tus obras, y mi alma lo sabe muy bien.  No fueron encubiertos de ti mis huesos, a pesar de que fui hecho en lo oculto y entretejido en lo profundo de la tierra.  (Salmo 139:13-15, RVA).

¡Cuánto quisiera poner hoy mismo en sus manos el libro de Krista Horning, que Desiring God espera publicar este marzo, sobre el gran poder de Dios y sus buenos propósitos en las discapacidades de los niños de Bethlehem! Se llama Tal Como Soy [Just The Way I Am]. Usted lo disfrutará. O lo odiará. Una manera de interpretar el propósito de este sermón, es viéndolo como un esfuerzo para lograr que usted ame ese libro.

Después del Reclamo más Inusual de Jesús

Vayamos a Juan 9:1. Jesús acaba de decir quizás lo más inusual que jamás dijo. Dijo en Juan 8:58: "En verdad, en verdad os digo: antes que Abraham naciera, yo soy.” Esto es doblemente indignante. "Antes que Abraham naciera, yo fui," hubiera sido indignante, un hombre clamando la preexistencia miles de años atrás. Pero lo que dijo fue: "antes que Abraham naciera, yo soy.” Él usó el sagrado nombre de Dios de Éxodo 3:14: "Yo Soy el que Soy." Así que reclamaba ser Dios en el sentido más pleno.

Los judíos tomaron piedras para lanzarle, pero Él salió del templo, y luego se encontró con un hombre discapacitado, un hombre que había nacido discapacitado, ciego. Hay una relación entre la ceguera de este hombre, y la realidad de que Jesús es el Dios Todopoderoso, y el propósito de Dios en la discapacidad de este hombre. Versículos 1-3:

Al pasar Jesús, vio a un hombre ciego de nacimiento.  Y sus discípulos le preguntaron, diciendo: Rabí, ¿quién pecó, éste o sus padres, para que naciera ciego? Jesús respondió: Ni éste pecó, ni sus padres; sino que está ciego para que las obras de Dios se manifiesten en él.

Una Deducción Incorrecta Sobre el Sufrimiento

Los discípulos asumieron una correlación directa entre un pecado específico y la discapacidad de este hombre. O pecó él en el vientre de su madre, o sus padres. Ésas fueron las dos explicaciones en que pensaron los discípulos. Este tipo de pensamiento no es diferente al de los tres amigos de Job con relación al sufrimiento.

Jesús rechazó las dos ideas. Él sabe que el sufrimiento y la enfermedad, y la discapacidad y la muerte están en el mundo a causa del pecado (Romanos 5:12-14; 8:18-25), pero rechaza la explicación de que las discapacidades específicas correspondan a pecados específicos.

Otra Explicación: La Gloria de Dios

En lugar de ello, Él da otra explicación. Los discípulos preguntaban la causa de su ceguera. Jesús responde su pregunta, pero la respuesta no tiene que ver con el humano de quien viene la ceguera, sino hacia dónde le lleva la ceguera. En otras palabras, Jesús dice que la causa de esta discapacidad no es el pecado pasado, sino los efectos futuros.

Versículo 3: "Jesús respondió: Ni éste pecó, ni sus padres; sino que está ciego para que las obras de Dios se manifiesten en él." La causa de la ceguera de este hombre es que Dios tiene la intención de mostrar su obra en ese hombre.

Jesús, Siempre Haciendo Más de lo que Pensamos

¿Cuál es esa obra? Cuidado con su respuesta. Jesús siempre está haciendo más de lo que usted piensa. En los versículo 4-5, Jesús continúa:

Nosotros debemos hacer las obras del que me envió mientras es de día; la noche viene cuando nadie puede trabajar.  Mientras estoy en el mundo, yo soy la luz del mundo.

Estas son señales de que algo más está ocurriendo, más allá que la simple sanidad de los ojos para poder ver la luz natural. Jesús llama la atención al hecho de que Él es la luz que este hombre necesita ver. "Yo soy la luz del mundo." La cual muchos ciegos ven, y muchos videntes están cegados para no verla. Versículos 6-7:

Habiendo dicho esto, escupió en tierra, e hizo barro con la saliva Luego untó el barro en los ojos del ciego, y le dijo: Ve y lávate en el estanque de Siloé (que quiere decir, Enviado).  Él fue, pues, y se lavó y regresó viendo.

¿Una Simple Sanidad Física?

Sí, regresó viendo la luz natural. ¿Es eso suficiente? ¿Es eso lo más importante para Jesús? ¿Recuerda usted, en el capítulo cinco, cuando Jesús sanó al hombre que había sido paralítico por 38 años? El hombre se levantó y caminó. ¿Era ése el propósito (la simple sanidad física)? Sí, digo "simple" al compararla con el cambio espiritual necesario que era infinitamente más importante.

Así que Juan 5:14 dice: "Después de esto Jesús lo halló en el templo y le dijo: Mira, has sido sanado;  no peques más, para que no te suceda algo peor.” En otras palabras: "sí, te sané. Pero te he seguido hasta aquí para asegurarme de que entiendas que el propósito principal es la santidad. Ésa era la verdadera sanidad. Ve, no peques más.

La Sanidad Suprema: Ver la Gloria de Jesús

Ahora aquí, en el capítulo 9, Jesús hace lo mismo. Versículos 35-38:

Jesús oyó decir que lo habían echado fuera, y hallándolo, le dijo: ¿Crees tú en el Hijo del Hombre? Él respondió y dijo: ¿Y quién es, Señor, para que yo crea en Él? Jesús le dijo: Pues tú le has visto, y el que está hablando contigo, ése es. Él entonces dijo: Creo, Señor. Y le adoró.

Ahora vemos todas las relaciones existentes entre la frase "antes que Abraham naciera, yo soy," la ceguera del hombre, la sanidad, y el hecho de que Jesús sea la luz del mundo. El propósito fundamental era ver la gloria de Jesús como Dios, y adorarle. Jesús es la luz del mundo. Jesús es el "Yo Soy" quien estaba allí desde antes de Abraham. Lo más importante era que el hombre viera la gloria de Jesús y le adorara. Es lo que hizo. Ésa fue la sanidad suprema.

Dios Tiene un Diseño en Cada Discapacidad

Por tanto, cuando Jesús dijo en el versículo 3: "Ni éste pecó, ni sus padres; sino que está ciego para que las obras de Dios se manifiesten en él," ésta es la obra de Dios, que el hombre vea la luz natural y que el hombre vea la luz espiritual. Que al hombre le sean dados ojos naturales, y que al hombre le sean dados ojos espirituales. Que vea la gloria de este mundo, y la gloria de su Hacedor, Jesucristo. Y que le adore.

Por esta razón, concluyo que en cada discapacidad, sea una genética desde el vientre, o circunstancial por un accidente, o infecciosa por una enfermedad, Dios tiene un diseño, un propósito, para su propia gloria, y para el bien de su pueblo que le ama y está llamado según su propósito (Romanos 8:28). Por tanto, es incorrecto pensar que tales niños en el vientre sean insignificantes, o carezcan en este mundo de una dignidad otorgada por Dios. Y es incorrecto abortarlos, matarlos.

Respondiendo Dos Objeciones

Permítanme responder brevemente dos objeciones. Alguien pudiera decir: "Pero este ciego obtuvo sus ojos y pudo beneficiarse de la obra de Dios. Mi hijo aun sigue ciego." O decir: "Mi hijo nunca ha tenido la habilidad mental de procesar la verdad bíblica sobre Jesús como la luz del mundo, o de maravillarse ante la frase 'antes que Abraham naciera, yo soy.'"

Eso ocurre muy a menudo. Y no quiero decir que todo el alcance de la obra de Dios en las vidas de los discapacitados siempre ocurrirá en este mundo. Ninguno de nosotros es totalmente sanado en este mundo. Habrá una resurrección cuando Jesús "transformará el cuerpo de nuestro estado de humillación en conformidad al cuerpo de su gloria, por el ejercicio del poder que tiene aun para sujetar todas las cosas a sí mismo" (Filipenses 3:21).

Y no estoy diciendo que en este mundo las obras de Dios sólo beneficiarán al que tiene discapacidad.  No podemos saber qué está ocurriendo en la mente y el corazón de muchos de los que están mentalmente discapacitados. Sólo Dios sabe. Pero usualmente el milagro es la obra de Dios a través de estas discapacidades en las vidas de otros. Las obras de fe y de amor y de firmeza en la esperanza, son obras sorprendentes de Dios que despliegan su gloria (que todo lo satisface) en las vidas de los padres, hermanos, hermanas, amigos, e iglesias.

Diseño Incluso en la Muerte

Otra objeción, alguien pudiera decir: "Pero estas personas vivieron. Aun Lázaro, aunque murió, vivió nuevamente para dar gloria a Dios (Juan 11:4, 40). Por tanto, ¿qué se puede decir de los discapacitados que mueren? De hecho, ¿qué podemos decir de cualquiera de nosotros que muere? ¿Es la muerte el gran triunfo del enemigo?

¿O es la muerte "devorada" en victoria? ¿Debiéramos decir: "aquí ha terminado la gloria de Dios"? O: ¿"¿Dónde está, oh muerte, tu victoria? ¿Dónde, oh sepulcro, tu aguijón?  El aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado es la ley;  pero a Dios gracias, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo”?  (1 Corintios 15:54-57)

¿Carece de significado la muerte de los discapacitados? ¿O es también destinada por Dios, para la gloria de su nombre?

Muerte para la Gloria de Dios

El Evangelio de Juan termina en el capítulo 21 con Jesús hablando a Simón Pedro sobre esta realidad.

En verdad, en verdad te digo: cuando eras más joven te vestías y andabas por donde querías [tenías el poder de tu cuerpo]; pero cuando seas viejo [y pudiéramos añadir: discapacitado] extenderás las manos y otro te vestirá, y te llevará adonde no quieras. Esto dijo, dando a entender la clase de muerte con que Pedro glorificaría a Dios (Juan 21:18-19).

Dios había destinado a Pedro a tener una discapacidad al final de sus días, y una muerte para la gloria de Dios. Así que, mantengo la conclusión de Juan 9. En cada discapacidad, sea genética desde el vientre, o circunstancial por un accidente, o infecciosa por una enfermedad, Dios tiene un diseño, un propósito, para su propia gloria, y para el bien de su pueblo que le ama y está llamado según su propósito (Romanos 8:28). Por tanto, es incorrecto pensar que tales niños  en el vientre (o fuera del vientre, o en su vejez senil) son insignificantes, o carezcan en este mundo de una dignidad única otorgada por Dios.

El Abogado

La eugenesia mediante el aborto es una abominación para Dios. En el nombre de Cristo, no lo haga. Y si lo ha hecho, hay un Abogado, Jesucristo el Justo (1 Juan 2:1). "Todo el que cree en Él recibe el perdón de los pecados" (Hechos 10:43).

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