Contad Su gloria entre las naciones

Salmos: pensando y sintiendo con Dios, parte 6

En este último mensaje de la serie: “Salmos: Pensando y Sintiendo con Dios” quiero enfatizar dos puntos: cántico y naciones (la música y las misiones) para la gloria de Dios. Estos son los puntos que veo sobresalir en el Salmo 96 ¿Cómo debiéramos pensar y sentirnos con Dios acerca de las naciones y de cantar, y cómo están relacionados en este salmo y en el siglo venidero? ¿Y cómo se relacionan con Jesús?

Esto es lo que estoy pensando acerca de la secuencia de estos mensajes. Después de una perspectiva a partir del Salmo 1 para establecer que los Salmos son la Palabra de Dios y que los Salmos son canciones, y por tanto tienen el propósito de moldear nuestros pensamientos y sentimientos, echamos un vistazo a la depresión espiritual y a cómo ser desanimados para bien (Salmo 42). Luego vimos la culpa y el arrepentimiento y cómo ser quebrantados para bien (Salmo 51). Entonces, saliendo de ese desánimo y arrepentimiento, nos levantamos en agradecimiento y alabanza y bendiciendo al Señor (Salmo 103).

Entonces, en el último encuentro, vimos que ha menudo somos tratados amargamente y que el corazón clama por justicia y por el castigo de nuestros adversarios (Salmo 69). Y hallamos alivio de esta ira en la certeza de que los salmos imprecatorios ciertamente serán cumplidos, y que todos los males serán debidamente castigados, sea sobre la cruz de Cristo por aquellos que se arrepienten, o en el infierno para los que no. Mía es la venganza, dice el Señor. En lo que nos concierne, debemos amar a nuestros enemigos, Dios lidiará con los que nos enfrentan. Nadie puede escapar impune en el universo.

Jesucristo ha sido el mensaje fundamental y el propósito de todos estos Salmos.  No son completos sin él. Así también será hoy.

Creados para Propósitos Universales

Así que ahora, librados de nuestra ira, y sustentados en nuestro sentido de justicia, y llenos nuestros corazones de gratitud porque “Como está de lejos el oriente del occidente, así alejó de nosotros nuestras transgresiones” (Salmo 103:12), y llenas nuestras bocas y almas de la bendición de Dios por toda su bondad, ¿qué pudiera faltarnos? ¿Hacia dónde nos llevan finalmente los Salmos? La respuesta es que Dios nos ha creado con propósitos universales. Dios les ha creado para algo muy grande.

Enfatizando la Palabra Naciones

Usted pudiera pensar que, cuando el desánimo ha pasado y la culpa ha sido eliminada, y la ira ha sido apaciguada, y su boca está llena de bendiciones, ha alcanzado la razón de su existencia. En un sentido, tendría razón. No habrá nada más grande que bendecir al Señor con alabanza y gratitud sobreabundantes.

Pero hay algo que falta. Dios no dio a conocer sus caminos, o reveló su gloria, o mostró sus obras maravillosas solo para usted, o solo para su grupo étnico. Lo hizo mirando hacia las naciones, a todas las naciones, no a los estados políticos, sino a las naciones como la nación Cherokee, la nación Navajo, la nación Waorani. El Salmo los llama “pueblos”. Así que la primera nota que enfatizamos es el enfoque a las naciones.

Por las Naciones

Bosqueje conmigo el enfoque a las naciones en este Salmo. El salmista dice que el pueblo de Dios debería hacer al menos tres cosas por las naciones

1. Declarar la Gloria de Dios

Primero, declararles la verdad acerca de la gloria y las obras y la salvación de Dios. Verso 2-3: “Cantad al Señor, bendecid su nombre; proclamad de día en día las buenas nuevas de su salvación. 3 Contad su gloria entre las naciones, sus maravillas entre todos los pueblos”. Cuenten la salvación de Dios, cuenten su gloria, cuenten sus maravillas. Háganlo “entre las naciones”. Háganlo “entre todos los pueblos”. A todos, no dejen uno fuera. Verso 10, Resuman su declaración con el mensaje del reinado de Dios sobre las naciones: “Decid entre las naciones: El Señor reina; ciertamente el mundo está bien afirmado, será inconmovible; El juzgará a los pueblos con equidad”.

2. Convoquen a las Naciones a Unirse

Segundo: Convoquen a las naciones a unirse al pueblo de Dios a tributar la gloria a Dios y cantar alabanzas a él. Verso 7: “Tributad al Señor, oh familias de los pueblos, tributad al Señor gloria y poder”. Verso 1: “cantad al Señor, toda la tierra” (Salmo 96:1). Por tanto, no solo digan a la tierra las verdades acerca de la grandeza y la gloria de Dios; propóngales unírseles para alabarle a él. Convóquenles a conversión. Todas las naciones deben postrarse ante el verdadero Dios de Israel, a quien conocemos ahora como el Padre de nuestro Señor Jesús, el Mesías.

3. Adviértanles del Juicio

Tercero, no solo declaren su gloria, no solo convóquenles a unirse y tributar gloria a Dios, también adviértanles que la razón por la que deben hacerlo es que están dependiendo de falsos dioses y vendrá el juicio sobre todas las naciones. Verso 5: “Porque todos los dioses de los pueblos son ídolos, mas el Señor hizo los cielos”. Verso 10: “ciertamente el mundo está bien afirmado, será inconmovible; El juzgará a los pueblos con equidad”. Verso 13: “delante del Señor, porque El viene; porque El viene a juzgar la tierra: juzgará al mundo con justicia y a los pueblos con su fidelidad” (Salmo 96:13).

En otras palabras, cuando dice: “cantad al Señor, toda la tierra”, y “Contad […] sus maravillas entre todos los pueblos”, y “temblad ante su presencia, toda la tierra”, y “todos los dioses de los pueblos son ídolos”, realmente se refiere a toda o a todos. El Dios de los Salmos reclama la lealtad de cada pueblo. De todos, en todas sus inimaginables diversidades culturales y de religiones.

Cada Nación, Todos los pueblos

Los salmos no implican que alguna nación, pueblo, o familia no estén incluidos, todos deben convertirse al verdadero Dios vivo y abandonar a sus dioses. No permitan que ninguna fría tendencia de multiculturalismo les haga asustarse de la amorosa obra de convocar  cada pueblo de todas las demás religiones al arrepentimiento y a tributar toda la gloria al único Dios vivo y verdadero.

Escuchen este texto (no es del Salmo 96) y vean si pueden averiguar de dónde proviene:

Por tanto, te confesare entre los gentiles [naciones], y a tu nombre cantaré. 10 Y vuelve a decir: Regocijaos, gentiles [naciones], con su pueblo. 11 Y de nuevo: Alabad al Señor todos los gentiles [naciones], y alábenle todos los pueblos. 12 Y a su vez, Isaías dice: Retoñara la raíz de Isaí, el que se levanta a regir a los gentiles [naciones]; los gentiles [naciones] pondrán en El su esperanza. (Romanos 15:9-12).

Estas son citas de los Salmos, Deuteronomio, e Isaías, recopiladas por el apóstol Pablo, ¿para apoyar qué? La venida de Jesús como Mesías de todas las naciones. Este es el contexto (versículos 8-9): “Pues os digo que Cristo se hizo servidor de la circuncisión para demostrar la verdad de Dios, para confirmar las promesas dadas a los padres, 9 y para que los gentiles [las naciones] glorifiquen a Dios por su misericordia; como está escrito: […]”. Luego siguen las promesas del Antiguo Testamento convocando a todas las naciones a alabar a Dios por su misericordia, es decir, por la obra de Jesucristo en la cruz al morir por los pecadores y habilitar la misericordia para los gentiles rebeldes como nosotros.

Creados para Cantar de la Gloria

¿Cómo debiera sentirse usted con relación a este énfasis en todas las naciones, y todos los pueblos en Salmo 96? ¿Y en el Nuevo Testamento? Dios no nos lo dice para que nos sintamos exhaustos, sino para que nos sintamos alegres. Me refiero tanto a los que van como misioneros como a los que envían misioneros, a todos los que creemos en el único Dios verdadero, revelado más plenamente en Jesucristo Dios-Hombre.

¿Por qué lo digo? Vean el verso 1. Este impulso misionero a todas las naciones proviene de los cánticos y del llamado a cantar: “Cantad al Señor un cántico nuevo; cantad al Señor, toda la tierra”.  Esta es una encomienda a cantar. Así es como usted se siente cuando su equipo ha ganado en él Súper Bowl o en las competencias del pueblo, solo que unas mil veces más fuerte. “Contad su gloria entre las naciones, sus maravillas entre todos los pueblos”. Estamos hablando de gloria. Estamos hablando de maravillas, no de obras aburridas. No de obras ordinarias. Hemos probado y hemos visto que este Dios es mayor, para ser conocido, que todas las grandezas del universo. “[…] grande es el Señor, y muy digno de ser alabado” (verso 4). Estamos contentos por conocerle y cantarle y por convocar al mundo para que cante a él con nosotros.

Usted fue creado para esto. Me refiero a todos los que dicen de corazón: «Jesús es Señor». Cuando confiesan a Jesús como Señor del universo, se inscriben para algo más importante que todos sus sueños. Me refiero a los hombres de negocios, a los constructores, a los estudiantes. Pertenecer a Jesús es abrazar a las naciones por las cuales él murió y las que él gobernará. Sus corazones fueron creados para esto, y siempre habrá una enfermedad seria o amortiguada en su alma hasta que acepten este llamado global.

La Mayor Causa de Todas

Escuchen a J. Campbell White, el primer secretario del Layman’s Missionary Movement [Movimiento Misionero Laico] a principios del siglo XX. Este movimiento nació entre hombres de negocio que fueron cautivados por una ambición santa de ir junto a la obra de Dios en el masivo movimiento de estudiantes voluntarios. Esto es lo que dijo el principal líder entre los laicos:

La mayoría de los hombres no se sienten satisfechos con la proyección permanente de sus vidas. Nada puede satisfacer plenamente la vida de Cristo en sus seguidores sino la adopción del propósito de Cristo hacia el mundo que él vino a redimir. La fama, el placer, y las riquezas son solo cáscaras y cenizas en contraste con el amplio y abundante gozo de trabajar con Dios para el cumplimiento de sus planes eternales. Los hombres que ponen todo en la empresa de Cristo están tomando las recompensas más preciadas y dulces de la vida. [J. Campbell White, “The Layman’s Missionary Movement”, in Perspectives on the World Christian Movement: A Reader, 225].

¿Cómo debiera usted sentirse con relación al propósito global de que Jesucristo sea glorificado entre todas las naciones? Debiera sentir que esta causa es la consumación del propósito de su vida. Hay muchos otros propósitos importantes en la vida. Pero esta es la causa fundamental de todos. Cada seguidor del Señor de señores y Rey de reyes acepta este propósito y encuentra la consumación de su razón para vivir en ser una parte de este gran propósito de que Dios sea glorificado entre todas las naciones.

Maravillosos Cambios entre las Naciones

Y en la actualidad, ¿cuál es la situación entre las naciones? Están ocurriendo maravillosos cambios a medida que Dios reúne  a sus elegidos de entre todas las naciones y envía su iglesia a todas las naciones.  Europa y Norteamérica ya no son el centro de gravedad en el mundo cristiano. El centro se está moviendo hacia el sur y el este. Latinoamérica, África, y Asia están experimentando crecimientos fenomenales y se están convirtiendo en grandes iglesias que envían. Lean en este sentido los libros de Philip Jenkin, The Next Christendom [El Dominio Cristiano Venidero] y The New Faces of Christianity [Las Nuevas Caras del Cristianismo].

Pero yo rogaría que todos se familiarizaran con el Joshua Project y People Groups. Aquí encontrará cuáles son actualmente las naciones (en el sentido bíblico), y cuántas hay, y cuán alcanzadas o inalcanzadas están con el evangelio. El Joshua Project dice que hay 1 569 grupos de pueblos inalcanzados (sin hay misioneros o iglesias), y 6 747 grupos de pueblos pobremente alcanzados (menos de un 2 % de evangélicos). Cuánto agradezco a Dios de que haya personas haciendo esta difícil obra de investigar para ayudarnos a conocer la tarea restante ante nosotros. Vayan a estos sitios, y comiencen aprendiendo cuál es la situación global. Y entonces sueñen cómo pudieran involucrar totalmente sus vidas, como misioneros enviados y que envían, en declarar entre las naciones la gloria de Dios, sus maravillas entre todos los pueblos.

¿Cómo debieran sentirse con respecto a las naciones del mundo? Deberían sentir una pasión por la salvación de las naciones y una anhelo porque Dios gobierne sobre ellas y nos llame a ser sus emisarios a ellas con las mejores noticias del mundo, y entusiastas él tendrá un pueblo propio de entre todas las naciones, cantándole y tributando gloria y poder a su Hijo. Usted fue creado para este tipo de gozo. Los demás gozos en los Salmos, las demás emociones en los Salmos, nos llevan hacia aquí: la gloria de Dios celebrada y cantada por todos los pueblos de la tierra.

Lo que nos lleva hacia nuestra segunda nota a enfatizar en este mensaje: cántico.

Enfatizando la Palabra Cántico

Los versos 1 y 2 son como un estandarte sobre todo el énfasis a las naciones en este salmo, y los dos tratan sobre cantar: “Cantad al Señor un cántico nuevo; cantad al Señor, toda la tierra. 2 Cantad al Señor, bendecid su nombre; proclamad de día en día las buenas nuevas de su salvación” ¿Por qué comenzaría usted un salmo acerca del alcance global del reino de Dios y el deber de “proclamad de día en día las buenas nuevas de su salvación”, y de “Contad su gloria entre las naciones”? ¿Por qué comenzar un salmo así, con un mandamiento a cantar al Señor un cántico nuevo?

La respuesta es simple: Usted no puede convocar a las naciones a cantar si usted mismo no está cantando. Y nosotros estamos convocando a las naciones a cantar. Verso 1: “cantad al Señor, toda la tierra”, el verso 11 dice: “Alégrense los cielos y regocíjese la tierra”. Aun la naturaleza está siendo convocada a alegrarse. Y el cántico es la consumación de esa alegría y regocijo. Este Salmo nos llama a esparcir una pasión por la gloria de Dios en todas las cosas para el gozo de todos los pueblos. Y luego, nos llama a tributar esta gloria a Dios en canciones. Este es el negocio más duro y más feliz del mundo.

Y no puede convocar a las naciones si usted mismo no está cantando. Por tanto, permítanme sugerir por qué, en este contexto misionero global, el Salmo enfatizaría cantar cánticos nuevos. Fíjense que estas nuevas canciones son “al Señor”. No simplemente acerca del Señor. Verso 1: “Cantad al Señor un cántico nuevo”. No es incorrecto cantar acerca del Señor, los Salmos lo hace todo el tiempo. Pero cuando se escriben cánticos nuevos y se componen y cantan “al Señor”, algo es señal de que algo ocurre en la iglesia. Es un signo de vida y energía inusuales. La gente no solo está dependiendo del capital espiritual de las generaciones precedentes, sino que está lidiando enérgicamente con el Dios viviente y sus canciones están siendo cantadas a Dios. Él es real. Él es personal. Él es conocido. Él es precioso. Él está presente. La adoración es más intensa, y más personal, y más cautivadora.

Un Cántico Nuevo en Nuestros Días

Ese es el llamado del salmo, y es lo que ha estado ocurriendo durante toda mi vida adulta. Alrededor del mundo hay un cántico nuevo y una nueva energía y un nuevo compromiso personal en cantar al Señor. Y lo realmente asombroso en nuestro tiempo es la forma en que este avivamiento de canciones al Señor con cánticos nuevos tiene un sabor global y misionero. Hasta donde sé, los cánticos nunca han estado más en la línea de combate de las misiones como hoy.

Dios está haciendo algo maravilloso en el cumplimiento del Salmo 96. Es mucho más grande que cualquier iglesia, o que un grupo étnico, o alguna región del mundo. La iglesia global está cantando, cantando al Señor, cantando cánticos nuevos, y cantando acerca del Señorío de Dios sobre las naciones.

Y yo simplemente diría: «No pasen por alto lo que Dios está haciendo. Sean parte de ello. Tengan a las naciones en sus corazones. Piensen correctamente acerca de los propósitos globales de Dios. Siéntanse conmovidos por sus maravillas. Canten con todo su corazón a Dios. Y sean parte de la convocatoria a las naciones para que ellas se unan a ustedes».

El Centro de Nuestro Cántico

Y que el centro de nuestro cántico sea el mismo centro del cántico nuevo que cantaremos en el siglo venidero, es decir, el cántico del Cordero que fue inmolado.Y cantaban un cántico nuevo, diciendo: Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos, porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre compraste para Dios a gente de toda tribu, lengua, pueblo y nación. 10 Y los has hecho un reino y sacerdotes para nuestro Dios; y reinarán sobre la tierra. (Apocalipsis 5:9-10).

©2014 Desiring God Foundation. Used by Permission.

Permissions: You are permitted and encouraged to reproduce and distribute this material in its entirety or in unaltered excerpts, as long as you do not charge a fee. For Internet posting, please use only unaltered excerpts (not the content in its entirety) and provide a hyperlink to this page. Any exceptions to the above must be approved by Desiring God.

Please include the following statement on any distributed copy: By John Piper. ©2014 Desiring God Foundation. Website: desiringGod.org