Destruid este templo, y en tres días lo levantaré

Después de esto bajó a Capernaúm, El, con su madre, sus hermanos y sus discípulos; pero allí no se quedaron muchos días.  La Pascua de los judíos estaba cerca, y Jesús subió a Jerusalén, y encontró en el templo a los que vendían bueyes, ovejas y palomas, y a los que cambiaban dinero allí sentados.  Y haciendo un azote de cuerdas, echó a todos fuera del templo, con las ovejas y los bueyes;  desparramó las monedas de los cambistas y volcó las mesas;  y dijo a los que vendían palomas: Quitad esto de aquí; no hagáis de la casa de mi Padre una casa de comercio. Sus discípulos se acordaron de que estaba escrito: El celo por tu casa me consumirá. Entonces los judíos respondieron y le dijeron: Ya que haces estas cosas, ¿qué señal nos muestras? Jesús respondió y les dijo: Destruid este templo, y en tres días lo levantaré. Entonces los judíos dijeron: En cuarenta y seis años fue edificado este templo, ¿y tú lo levantarás en tres días? Pero El hablaba del templo de su cuerpo.  Por eso, cuando resucitó de los muertos, sus discípulos se acordaron de que había dicho esto; y creyeron en la Escritura y en la palabra que Jesús había hablado.

Quizás usted recuerda que la semana pasada la historia de la boda en Caná terminó con la declaración de que los discípulos creyeron. "Este principio de sus señales hizo Jesús en Caná de Galilea, y manifestó su gloria, y sus discípulos creyeron en El" (Juan 2:11). Así que el milagro de convertir el agua en vino fue llamado señal, y el efecto de la señal fue revelar la gloria de Jesús, y el efecto de esa revelación fue producir fe en los discípulos.

Ahora mire cómo termina la historia de hoy. La historia trata de Jesús sacando a los cambistas del templo, y de cómo a Jesús se le pidió una señal, y cómo él dice que levantaría el templo destruido en tres días. Y la historia termina así en el versículo 22: "Por eso, cuando resucitó de los muertos, sus discípulos se acordaron de que había dicho esto; y creyeron en la Escritura y en la palabra que Jesús había hablado".

Juan Tiene un Propósito

Así que aquí vemos que Juan tiene un propósito. En Juan 20:31, él nos dice la razón por la que escribió este Evangelio: "pero éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios; y para que al creer, tengáis vida en su nombre". Así que está mostrando con claridad en 2:11 y 2:22, que este es, de hecho, el efecto que los eventos tuvieron cuando sucedieron, y que él ora para que este sea el efecto que tengan cuando los cuente, y cuando yo los predique.

Y creo que también es cierto que la fe aparece porque en estas historias porque Jesús manifiesta su gloria. Lo que también ocurrirá hoy. Por tanto, veamos cómo sucede, y veamos también, si este texto tan peculiar puede ser un texto de navidad después de todo.

Preparando el Terreno

Los versículos 13-14 preparan el terreno para la acción de Jesús. "La Pascua de los judíos estaba cerca, y Jesús subió a Jerusalén, y encontró en el templo a los que vendían bueyes, ovejas y palomas, y a los que cambiaban dinero allí sentados". Así que dentro de los atrios del templo, un lugar diseñado para la oración y otros actos de adoración, había corrales de bueyes y ovejas, y jaulas de palomas y vendedores sentados alrededor de ellos esperando para hacer una transacción, y otros que estaban listo para cambiar el dinero de un peregrino en la moneda adecuada para que pudieran adquirir lo que buscaban.

La razón externa para este establecimiento era probablemente que la ley requería sacrificios de bueyes y ovejas y palomas, y muchos adoradores tendrían que hacer un largo camino y no podrían llevar su sacrificio con ellos. Así que este sistema hacía que los animales estuvieran listos y disponibles para ser adquiridos. Usted quizá diría que esta era una actitud amorosa. Hacer que la adquisición fuera conveniente.

La Respuesta de Jesús

Ahora, ¿cuál fue la respuesta de Jesús cuando vio esto? Versículos 15-16:

Y haciendo un azote de cuerdas, echó a todos fuera del templo, con las ovejas y los bueyes;  desparramó las monedas de los cambistas y volcó las mesas;  y dijo a los que vendían palomas: "Quitad esto de aquí; no hagáis de la casa de mi Padre una casa de comercio".

Jesús obviamente no aprobó lo que vio. ¿Por qué no? ¿Cuál era el problema?

Un Evento Diferente

No vaya demasiado rápido a los demás Evangelios Por ejemplo, cuando Jesús hace algo similar en Mateo, dice: "Escrito está: “Mi casa será llamada casa de oración, pero vosotros la estáis haciendo cueva de ladrones..." (Mateo 21:13). Juan no registra ninguna de estas cuestiones como el problema aquí. Él no dice: "es una casa de oración". Tampoco dice que ellos sean "ladrones".

¿Está acaso Juan registrando aquel mismo evento? En Mateo, Marcos, y Lucas, Jesús saca a los cambistas fuera del templo al final de su ministerio de tres años. En Juan, lo hace al comienzo de su ministerio. Pudiera ser que Juan ha escrito este evento sin que aferrarse a un orden cronológico. Pero no hay una razón convincente para pensar que este no sea un evento diferente a aquel que ocurrió tres años después. La respuesta de Jesús no es la misma. Y el efecto en Jerusalén no es el mismo.

Lo que Dice Jesús

Así que lo importante aquí es lo que Jesús dice. Dice, en el versículo 16: "Quitad esto de aquí; no hagáis de la casa de mi Padre una casa de comercio". Jesús no dice que los vendedores y cambistas sean ladrones, o que los animales estén defectuosos, o que el lugar sea un lugar de oración, aunque lo es. Lo que dice es que ellos han convertido la casa de su Padre en un mercado. Un centro comercial. Una feria.

Los discípulos vieron esta increíble demostración de furia, él estaba utilizando un látigo de cuerdas hecho a mano, y libertando a los bueyes (¡los bueyes son grandes!), y botando cajas de dinero sobre la tierra, y volteando mesas, y diciendo (con una voz quien sabe cuán penetrante por encima de todo el ruido de los animales): “Quitad esto de aquí; no hagáis de la casa de mi Padre una casa de comercio". Y cuando los discípulos vieron esto, lo relacionaron con el Salmo 69:9, donde David, el rey, dice:"Porque el celo por tu casa me ha consumido, y los vituperios de los que te injurian han caído sobre mí”.

Jesús fue consumido con celo por la casa de su Padre. Y los reproches, sin lugar a dudas, llovían sobre él como torrentes: "¡En el nombre de Dios! ¡¿Qué estás haciendo?!"

¿Qué Hizo que Jesús Estuviera tan Enojado?

Entonces, ¿qué hizo que Jesús estuviera tan enojado? El contraste que él estableció era entre "la casa de mi Padre" y un mercado. "La casa de mi Padre" significa: esta casa es para conocer y amar y atesorar a una persona: mi Padre. En este templo, mi Padre tiene el lugar más elevado. Él es el Tesoro supremo aquí. "Porque mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos" (Salmo 84:11). "¿A quién tengo yo en los cielos, sino a ti?  Y fuera de ti, nada deseo en la tierra" (Salmo 73:25).

Pero ese enfoque ha sido reemplazado por el énfasis en el mercadeo. Y no hay referencia aquí a las personas que necesitaban los animales, los peregrinos que estaban comprando las ovejas y palomas. Toda la ira está dirigida hacia los que vendían y hacían cambios de moneda. Jesús podía ver el corazón a través de la cobertura de utilidad religiosa. De hecho, en el versículo 25 Juan dice: "El sabía lo que había en el hombre" (Juan 2:25).

La Hipocresía y el Amor al Dinero

¿Qué vio? Él vio que esta feria, este centro comercial, no estaba ayudando a la comunión con su Padre celestial. No provenía del amor a Dios. Provenía del amor al dinero. Y lo que empeoró las cosas era que el ritual religioso, y la utilidad fanfarrona, estaban siendo utilizados como cobertura para la avaricia (¡oh, la maraña de la codicia y la religión en nuestra ciudad y en nuestros días!) Otra historia salió a luz esta semana de una gran iglesia (según el esquema de Ponzi), ¡donde un pastor escamoteó a su gente por 100 millones!

Eso es lo que Jesús vio: hipocresía. La religión utilizada como cobertura para la codicia. Las formas vacías de amor por Dios recubiertas por el insaciable amor al dinero. Jesús hierve cuando ve la piedad formal utilizada como una cobertura para la ganancia (vea 1ra a Timoteo 6:5).

Oculto Bajo El Legalismo Farisaico

Jesús dejó bien en claro que bajo el legalismo religioso de los fariseos él veía el amor al dinero. Jesús dijo a los escribas y fariseos en Lucas 16:13:   "Ningún siervo puede servir a dos señores, porque o aborrecerá a uno y amará al otro, o se apegará a uno y despreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas".Entonces Lucas comenta:"Los fariseos, que eran amantes del dinero, oían todas estas cosas y se burlaban de El" (Lucas 16:14). Esa es otra forma de hipocresía, burlarse del mensaje de verdad. Rescatarse a uno mismo ridiculizando a otros.

Usted puede escuchar el celo de Jesús quemándole en Mateo 23:25: “¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque limpiáis el exterior del vaso y del plato, pero por dentro están llenos de robo y de desenfreno". Ustedes hacen una sutil demostración de utilidad en la feria del templo. Pero son guiados por el amor al dinero, no por el amor a Dios.

Jesús Expone la Fachada de la Codicia Religiosa

Y, ¡oh, cuán sofisticada y sutil se vuelve! ¿Quién sino Jesús puede descubrir los caminos de la codicia racionalizada? Escuche como expone la fachada religiosa de la codicia en Marcos 7:9-12. Jesús dice a los escribas y fariseos:

Astutamente violáis el mandamiento de Dios para guardar vuestra tradición.  Porque Moisés dijo: “Honra a tu padre y a tu madre”; y: “El que hable mal de su padre o de su madre, que muera;” pero vosotros decís: “Si un hombre dice al padre o a la madre: ‘Cualquier cosa mía con que pudieras beneficiarte es corbán (es decir, ofrenda a Dios)’ ”; ya no le dejáis hacer nada en favor de su padre o de su madre.

En otras palabras: "no es necesario sustentar a los padres necesitados. Simplemente dennos el dinero". O, como dijo Jesús en Lucas 20:46-47: ""Cuidaos de los escribas... que devoran las casas de las viudas, y por las apariencias hacen largas oraciones".

Jesús, ese día en el templo, no vio una instancia aislada de apoyo cuestionable a la adoración. Sino a manifestación de la codicia encubierta con religión. "Este pueblo con los labios me honra, pero su corazón esta muy lejos de mí. Mas en vano me rinden culto" (Mateo 15:8-9). Mi Padre no está siendo adorado. El dinero está siendo adorado, en la casa de mi Padre. Jesús vino al mundo para mostrar la dignidad infinita de su Padre, y para vindicar el honor de su Padre, y para liberarnos de los efectos asesinos del amor al dinero.

La Respuesta a la Furia de Jesús

¿Cuál es la respuesta de ellos ante la furia de Jesús? Versículo 18: "Entonces los judíos respondieron y le dijeron: Ya que haces estas cosas, ¿qué señal nos muestras?"No es una respuesta que anime. ¿Por qué no? Porque confirma lo que ellos esconden.

Hubo otro momento en que pidieron una señal de él para que se probara a sí mismo. Escuche lo que sucedió. Esto es Mateo 12:38-39:"Entonces le respondieron algunos de los escribas y fariseos, diciendo: Maestro, queremos ver una señal de parte tuya. Pero respondiendo El, les dijo: Una generación perversa y adúltera demanda señal".

¿Por qué era perversidad y adulterio que buscaran una señal de Jesús? Porque cuando pedían una señal, era un truco. Era un truco, una maniobra. No necesitaban más señales para saber lo que era cierto. Necesitaban corazones que amaran lo que sabían cierto. Estaban tratando de convertir un problema de avaricia en un problema de conocimiento. Si podemos desviar el asunto hacia su autoridad, entonces la luz no resplandecerá tan fuertemente sobre nuestra avaricia.

La Respuesta de Doble Sentido que Da Jesús

Así que Jesús toma la pregunta y da una respuesta de doble sentido. Ellos preguntan: "Ya que haces estas cosas, ¿qué señal nos muestras?"Jesús les responde en el versículo 19: "Destruid este templo, y en tres días lo levantaré".Y le respondieron en el versículo 20:"En cuarenta y seis años fue edificado este templo, ¿y tú lo levantarás en tres días?".Y Juan comenta en el versículo 21: “Pero El hablaba del templo de su cuerpo”.

Por tanto, ¿qué quiso decir Jesús cuando dijo: "Destruid este templo, y en tres días lo levantaré"?

¿Qué Quiso Decir Jesús?

Estaba respondiendo en dos niveles. Primero quiso decir: Ustedes están destruyendo este templo. Cuando profanan la adoración a mi Padre con su codicia blanqueada, destruyen la esencia de este templo, y lo exponen a la ira de Dios. De hecho, será destruido. Y así sucedió 40 años después cuando los romanos lo demolieron después de su muerte. 70.

Pero, en otro nivel, estaba diciendo: El mismo materialismo falto de vida, en la realidad espiritual, que destruye a este templo me destruirá a mí. De la misma forma en que ustedes matan la adoración en el templo con su consumismo y materialismo, me matan a mí. Y yo y mi Padre somos uno. Si destruyen esta casa, me destruyen a mí. Si atesoran más al dinero que a mi Padre, atesorarán mi destrucción, y la comprarán con treinta piezas de plata.

Así que está hablando en dos niveles: destruyan este templo, el edificio; y destruyan este templo, mi cuerpo.

"En Tres Días Lo Levantaré”

¿Y qué quiere decir Jesús cuando dice: "y en tres días lo levantaré"? Lo mismo en dos niveles. Levantaré mi cuerpo en resurrección después de tres días. ¿Recuerda lo que dice en Juan 10:17-18? "yo doy mi vida para tomarla de nuevo. Nadie me la quita, sino que yo la doy de mi propia voluntad.  Tengo autoridad para darla, y  tengo autoridad para tomarla de nuevo". Él la da por nuestros pecados. Él la toma nuevamente. Cuando ellos la destruyen, él la rehace nuevamente en tres días.

Pero hay otro nivel de significado. El templo material que sería destruido Jesús lo edificará nuevamente en tres días en el sentido de que ahora reemplaza este templo y él se convierte en el nuevo "lugar" donde todos pueden encontrar a Dios y tener comunión con Dios. Recuerde lo que dijo en Mateo 12:6: "Pues os digo que algo mayor que el templo está aquí"Y se refería a sí mismo.

Jesús: El Nuevo Templo

Y recuerde lo que dijo a la mujer en el pozo en Juan 4:21-23: "Mujer, créeme; la hora viene cuando ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre... Pero la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad”. En otras palabras, la adoración auténtica no estará confiscada a Jerusalén (o a algún otro lugar). Será en espíritu y verdad. Estará unida a Jesús.

"Yo soy el nuevo templo. Cuando resucite mi cuerpo de entre los muertos, en todas partes, en todo el mundo, la gente podrá ir a Dios a través de mí. No habrá peregrinaje a Jerusalén. No habrá hajj a la Meca. Solo habrá el traslado del corazón, yendo desde el dinero, hacia Cristo”.

Un Acertijo de Navidad

Permítanme terminar con un pequeño acertijo que da un vuelto de navidad a este sermón. ¿Cómo respondería si alguien preguntara: Tener una librería en Bethlehem, dentro del templo de la iglesia contradice a este texto? ¿Por qué o por qué no?

Yo diría: "Esta edificación no es el templo de Dios. Jesús sí. Cuando Jesús murió por nosotros y resucitó de entre los muertos, reemplazó el templo consigo mismo. Él es el Emmanuel universal, Dios con nosotros.

El Saco de Santa lleno de Tesoros Sustitutos

Por tanto, la verdadera contradicción de este texto no es la librería, sino Santa Claus (y por supuesto, me refiero simbólicamente a Santa Claus, a lo que representa culturalmente).

En Jesús encontramos a Dios. Conocemos a Dios. Tenemos comunión con Dios. En Jesús encontramos el tesoro infinito del Dios completamente satisfactorio. Santa Claus, con su legalismo moralista y su saco lleno de tesoros sustitutos, es el nuevo templo de muchos.

Así que tienen una opción. Pueden elegir la manera de Santa Claus de conectarnos con Dios (el templo Santa:

Mejor ten cuidado,
Mejor no llores,
Mejor no hagas pucheros,
Te digo por qué,
Santa Claus está a punto de llegar al pueblo.

Y estas no son buenas noticias para personas como usted y yo: pecadores.

La Manera de Jesús de Relacionarnos con Dios

O puede elegir la manera de Jesús de relacionarnos con Dios, Jesús el templo:

"doy mi vida por las ovejas...  y tengo autoridad para tomarla de nuevo" (Juan 10:15, 18). "Destruid este templo, y en tres días lo levantaré" (Juan 2:19). Yo soy el nuevo lugar de encuentro con Dios. "y al que viene a mí, de ningún modo lo echaré fuera" (Juan 6:37). Esas son buenas noticias. Ese es el mejor regalo de navidad que usted recibirá alguna vez.

Venga.

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