Cada cual esté plenamente convencido según su propio sentir

Aceptad al que es débil en la fe, pero no para juzgar sus opiniones. Uno tiene fe en que puede comer de todo, pero el que es débil sólo come legumbres. El que come no menosprecie al que no come, y el que no come no juzgue al que come, porque Dios lo ha aceptado.  ¿Quién eres tú para juzgar al criado de otro?  Para su propio amo está en pie o cae,  y en pie se mantendrá, porque poderoso es el Señor para sostenerlo en pie.  Uno juzga que un día es superior a otro, otro juzga iguales todos los días.  Cada Cual Esté Plenamente Convencido Según Su Propio Sentir El que guarda cierto día, para el Señor lo guarda;  y el que come, para el Señor come, pues da gracias a Dios; y el que no come, para el Señor se abstiene, y da gracias a Dios.  Porque ninguno de nosotros vive para sí mismo, y ninguno muere para sí mismo; pues si vivimos, para el Señor vivimos, y si morimos, para el Señor morimos;  por tanto, ya sea que vivamos o que muramos, del Señor somos.  Porque para esto Cristo murió y resucitó, para ser Señor tanto de los muertos como de los vivos.

Hoy lidiamos con los versículos 5-9 de Romanos 14. Quizás usted recuerde que uno de los aspectos más impactantes de los versículos 1-4 era cómo Pablo utilizó verdades teológicas inmensas para minimizar las pequeñas disputas eclesiásticas. El asunto, en el versículo 2, era: "Uno tiene fe en que puede comer de todo, pero el que es débil sólo come legumbres". Así que hay una tensión entre los que comían carnes y los que comían legumbres. El problema, probablemente no era la nutrición, o el amor a los animales, sino si la carne estaba asociada a un comportamiento pecaminoso, como los sacrificios. En cualquier caso, algunos cristianos se sienten libres para comer carne (Paul les llama fuertes), y algunos no (Pablo les llama débiles). Y su propósito fundamental fue expresado negativamente (versículo 3): "El que come no menosprecie al que no come, y el que no come no juzgue al que come, porque Dios lo ha aceptado”. Y positivamente (en el versículo 1), debemos ser aceptados y aceptar a otros a pesar de esos problemas. Esa era la situación y la exhortación.

Verdades Teológicas Inmensas para Traer el Contexto Adecuado a Esos Desacuerdos

Ahora, admitamos que este no es un gran problema. ¡Gran problema! ¡Comer carne o no! Pero estos asuntos han producido sentimientos amargos, y han dividido iglesias, y han traído un terrible deshonor al nombre de Cristo. Por tanto, en sí mismo, el problema es pequeño. Pero sin un contexto adecuado para las ideas, puede volverse en algo terrible. De modo que Pablo utiliza verdades teológicas inmensas para traer ese contexto adecuado. De eso trata todo este capítulo.

Pablo mencionó tres grandes verdades para lidiar con este pequeño problema. 1) En el versículo 3b, dice que no debiéramos juzgar a un hermano en tales asuntos "porque Dios lo ha aceptado". La justificación por fe es la esencia misma del significado de ser cristianos. Dios ha justificado al hermano por fe. Él permanece justo y aceptado por Dios. Tenga cuidado para que no le trate de otra manera. 2) En el versículo 4a, dice: "¿Quién eres tú para juzgar al criado de otro?  Para su propio amo está en pie o cae". Así que esta segunda gran verdad es que su hermano, y no usted, será quien dé cuenta por su vida ante su propio Señor. El juicio viene. Mejor preste atención a sí mismo. 3) En el versículo 4b Pablo expresa su firme convicción acerca de la perseverancia de los santos (los santos que están en desacuerdo y son imperfectos), seremos llevados a juicio. "y en pie se mantendrá [literalmente: estará en pie (por Dios)], porque poderoso es el Señor para sostenerlo en pie". Dios nos sostendrá y nos hará estar en pie en el último día.

Todas esas inmensas verdades teológicas son mencionadas por Pablo a fin de dar un contexto para lidiar con nuestras pequeñas diferencias sobre los asuntos no-esenciales que pueden hacer un daño tan inmenso mediante un modo de pensar centrado en Dios.

Ahora, hoy Pablo hace lo mismo, en los versículos 5-9. Él menciona pequeñas diferencias, nos dice que preparemos nuestras mentes (incluso si diferimos), y luego pongamos todo el pequeño asunto en un contexto más amplio en relación con la vida y la muerte. Usted comienza a tener la idea de que la solución de Pablo para no ser arruinados por las pequeñas cosas es mirar más de cerca los asuntos verdaderamente grandes.

Desacuerdos Sobre Ciertos Días

Versículo 5: "Uno juzga que un día es superior a otro, otro juzga iguales todos los días". Ese es el primer problema. El desacuerdo sobre cómo pensar acerca de, y qué hacer en ciertos días. Mi plan para la próxima semana es enfocarme en la relación entre este versículo y el problema de guardar el sábado y el día del Señor. Por ahora, veámoslo como una referencia más amplia a las celebraciones con que las personas están en desacuerdo.

He conocido cristianos que, por razones religiosas, rechazan la celebración de la Navidad y la Pascua, y todos los cumpleaños. Pablo tenía que lidiar con todo un espectro de problemas semejantes en las iglesias gálatas y colosenses. Gálatas 4:10-11: "Observáis los días, los meses, las estaciones y los años.  Temo por vosotros, que quizá en vano he trabajado por vosotros". Colosenses 2:16-17: "Por tanto, que nadie se constituya en vuestro juez con respecto a comida o bebida, o en cuanto a día de fiesta, o luna nueva, o día de reposo;  cosas que sólo son sombra de lo que ha de venir, pero el cuerpo pertenece a Cristo”. Así que el primer problema que menciona hoy es qué hacer con relación a los desacuerdos en la iglesia, con relación a qué pensar sobre ciertos días, y qué hacer en esos días.

Desacuerdo Acerca de Ciertas Comidas

El otro problema que menciona es el antiguo dilema de comer o no ciertos alimentos. Usted puede verlo en el versículo 6b: "y el que come, para el Señor come, pues da gracias a Dios; y el que no come, para el Señor se abstiene, y da gracias a Dios".

Cada Cual Esté Plenamente Convencido Según Su Propio Sentir

Por tanto, en este texto tenemos dos tipos de desacuerdos entre los cristianos: ¿qué pensar acerca de ciertos días? y, ¿debemos comer ciertos alimentos? ¿Cuál es el consejo de Pablo? En los versículos 1-4, su consejo fue: No se desprecien unos a otros y no se juzguen unos a otros. Dios ha recibido al hermano, el Señor será su juez, no usted, y Dios hará que el hermano permanezca. Aquí dice algo diferente. Dice (versículo 5b): "Cada cual esté plenamente convencido según su propio sentir". Esto es importante, porque parece empeorar el problema, y no mejorarlo. Asegurémonos de verlo así. Versículo 5: "Uno juzga que un día es superior a otro, otro juzga iguales todos los días.  Cada cual esté plenamente convencido según su propio sentir"

Esto no es lo que yo hubiera esperado. Él no lo está diciendo como un tipo de concesión: cada uno puede tener su propia convicción. Está diciendo: Cada cual debe tener su propia convicción. Es un mandamiento, no un permiso: "Cada cual esté plenamente convencido según su propio sentir" (hekastos en tō idiō voi plērophoreisthō). Es la misma palabra utilizada en Romanos 4:21, donde dice que Abraham "se fortaleció en fe, dando gloria a Dios, y estando plenamente convencido (plērophorētheis) de que lo que Dios había prometido, poderoso era también para cumplirlo”. Es la misma idea que encontramos en Romanos 14:23: "Pero el que duda, si come se condena, porque no lo hace por fe;  y todo lo que no procede de fe, es pecado". En otras palabras, los asuntos menores no requieren una fe compleja, o convicciones frágiles. Requieren una fe clara y una convicción plena.

¿No Se Empeora Así el Problema, en Lugar de Mejorarlo?

Ahora, esto no es lo que yo esperaba, porque así parece empeorarse el problema, en lugar de mejorar. Aquí usted tiene grupos en la iglesia quienes están en desacuerdo acerca de qué días son sagrados y qué debe hacerse en esos días, en desacuerdo acerca de qué comidas no debieran comerse. Y sus sentimientos son fuertes en este sentido, y están comenzando a decir y actuar en un modo destructivo para el verdadero compañerismo (despreciando, juzgando, rechazando), y Pablo llega, y en lugar de decir: "escuchen, estas cosas son nimiedades, y no merecen grandes convicciones"; dice: "Cada cual esté plenamente convencido según su propio sentir". A mi me parece, a primera vista, que él está tratando de apagar un fuego con una tanqueta de gasolina: "Bien, todos los que discuten por nimiedades, ¡todos tengan una convicción firme en su propio sentir! No queremos evasivos. No queremos indecisos. No queremos vacilantes. ¡Todo el mundo tiene que tener una convicción clara! Cada cuál tiene que tomar partido".

Por tanto, concluyo que Pablo está diciendo que la manera cristiana de resolver desacuerdos, y hacerlo de modo que exalte a Cristo, no será la de reproducir la indecisión en asuntos menores. La respuesta al enjuiciamiento y al desprecio de otros y al rechazo de otros, no es la vacilación, la duda, la indecisión, y la incertidumbre acerca de qué hacer. Quizás así se pudiera crear un cierto tipo de paz. Las personas sin opinión tienden a arreglárselas bastante bien. Pero, obviamente, Pablo no cree que la solución al desacuerdo cristiano sea que todos nos volvamos personas sin compromiso, aun en los asuntos de menor importancia. Cuando Pablo pesa los riesgos de la mente que no puede llegar a una convicción y afirmarse en ella, contra los riesgos de la mente que tiene convicciones en todos los asuntos de menor importancia, escoge el segundo grupo de riesgos. De hecho, aboga por el segundo paquete de riesgos: "Cada cual esté plenamente convencido según su propio sentir"

Entonces, ¿cuál es el remedio de Pablo para las tensiones creadas por los cristianos fuertes quienes tienen convicciones firmes pero diferentes con relación a los asuntos no-esenciales? ¿Cómo impide Pablo que sus convicciones acerca de los asuntos de menor importancia se vuelvan divisorias? Si no va a resolver el problema de la división diciéndonos que aflojemos, ¿cuál es su solución?

"Cada Cual Esté Plenamente Convencido. . ." ¿de Qué?

La primera parte de la respuesta viene al aclarar de qué estamos "plenamente convencidos". "Cada cual esté plenamente convencido. . ." ¿de qué? Creo que esta es la respuesta: Estoy plenamente convencido de que estoy comprometido con algo que 1) no es pecado, 2) que honra a Cristo, y 3) que es la mejor manera en que, según puedo pensar, debo actuar en esta situación. Esta es solo parte de la solución, porque Pablo no está diciendo que debemos estar plenamente convencidos de que ésta sea la única manera de honrar a Dios, o la única manera de evitar el pecado. Sino que es la mejor forma en que podemos vernos actuar.

Pablo Vuelve a las Grandes Verdades, en Tres Pasos

Pero esa es solo una parte de la respuesta, porque, aunque pudiéramos tratar de ser teóricamente abiertos a otras formas posibles de comportamiento, diferentes a la que hayamos escogido en este asunto, es realmente difícil no mirar cómo otras opciones son seriamente defectuosas y luego comenzar a juzgar, o despreciar, o dividir. De modo que Pablo, para responder a esta pregunta va de nuevo hacia las grandes verdades de la gloria de Dios, la vida y la muerte, y la crucifixión y resurrección. Veamos cómo lo hace en tres pasos. Dejemos que sus palabras tengan el efecto que Dios quiere: ayudarnos a tener convicciones firmes en los asuntos menores, a la vez que creemos que Cristo puede y tomará gloria de los que piensan diferente a nosotros.

Paso 1: Los Verdaderos Cristianos en Ambos Lados de Estos Asuntos Glorifican a Dios en Lo Que Hacen

Primero, en el versículo 6, Pablo simplemente hace la declaración radical de que los verdaderos cristianos, en ambos lados de estos asuntos, están glorificando a Dios en lo que hacen: "El que guarda cierto día, para el Señor lo guarda; y el que come, para el Señor come, pues da gracias a Dios; y el que no come, para el Señor se abstiene, y da gracias a Dios". Ahora, a nosotros no nos es fácil creer en este principio. Tenemos que llegar a la plena convicción preguntándonos: ¿qué honrará al Señor en esta situación?" Y hemos decidido: no beber esto. O no comer esto. O no hacer aquello, o usar lo otro, o ir allá. Y simplemente no es fácil que creamos que alguien que toma el comportamiento opuesto al nuestro, pueda hacerlo "para el Señor", y que Jesús sea honrado en su comportamiento.

Por supuesto, usted no puede hacerlo todo para la gloria de Dios. Usted no puede asesinar para el Señor, o robar para el Señor, o cometer adulterio para el Señor, o ser arrogante para el Señor, o codiciar para el Señor. Pero hay cientos de comportamientos con los que podemos estar en desacuerdo y que, en sus dos aristas opuestas, pueden practicarse para el Señor. Así que el primer paso de Pablo en su respuesta para hacer la declaración radical de que los cristianos que están en desacuerdo en asuntos no-esenciales, pueden tener comportamientos opuestos "para el Señor". Ellos pueden comer y pueden abstenerse "para el Señor". Pueden comer sin dar gracias a Dios por lo que están comiendo. Pueden abstenerse de comer con agradecimiento por que Dios les haya satisfecho, aun cuando no coman.

Paso 2: Principios Tan Opuestos Como Comer/No Comer, y Muerte/Vida, Pueden Honrar al Señor.

Entonces, en este segundo paso, Pablo hace algo sorprendente mientras trata de ayudarnos a creer lo que parece tan difícil de creer; es decir, que los principios tan opuestos como comer y no comer, pueden, ambos, honrar al Señor. Él da vida y muerte. Versículo 7-8a: "Porque ninguno de nosotros vive para sí mismo, y ninguno muere para sí mismo;  pues si vivimos, para el Señor vivimos, y si morimos, para el Señor morimos" ¿Por qué menciona de esta manera a la vida y a la muerte? Creo que porque la vida y la muerte son los opuestos supremos, mayores que los opuestos a comer y no-comer.

Si usted vive, tiene un cuerpo que puede disfrutar los placeres de la vida (comida, bebida, ejercicios, sexo, el aire frío de otoño). Pero si está muerto, su cuerpo está en la tumba, y no puede comer, o beber, o hacer ejercicios, o sexo, o sentir el aire frío de otoño. La muerte (por un tiempo, antes de la resurrección), es la abstención suprema a lo que el mundo ofrece. Así que Pablo llega a lo supremo: a la vida y la muerte. Y él dice que ambas, no solo una, sino las dos, son experimentadas por creyentes "para el Señor". Es decir, para la gloria del Señor. Para mostrar el valor infinito del Señor. Y el punto es: si la vida y la muerte (que son radicalmente diferentes, incluso opuestas), las dos pueden mostrar la gran dignidad de Cristo, entonces Cristo puede obtener gloria en las pequeñas diferencias con relación a la carne y los días. Y lo hará.

Paso 3: Mediante la Resurrección de Cristo, Tanto los Vivos Como los Muertos Pueden Mostrar el Infinito Valor de Su Señorío

Entonces, en su tercer paso, Pablo muestra cuál es el fundamento más profundo para la confianza que tiene. Dice, en los versículos 8b-9: "por tanto, ya sea que vivamos o que muramos, del Señor somos.  Porque para esto Cristo murió y resucitó, para ser Señor tanto de los muertos como de los vivos". Cuando alguien pregunta: ¿Cómo puede alguien que está vivo con un cuerpo que puede disfrutar todos los bienes de este mundo, y dar gracias a Dios, y una persona que está muerta y cuyo cuerpo está una tumba, sin poder comer o beber o probar; cómo pueden estas dos relaciones con el mundo, radicalmente diferentes, mostrar la infinita dignidad de Cristo? Pablo responde: Cristo murió y resucitó para destruir el poder de la muerte y hacer que vivos y muertos sean su posesión. Por tanto, los vivos viven para su gloria, y los muertos viven para su gloria. Los vivos muestran su dignidad en el modo en que usan la creación para la gloria de Dios, y los muertos muestran la dignidad del Señor al mostrar cómo se regocijan en la suprema dignidad de Cristo.

Resumen

Entonces, este es el resumen del asunto: Pablo está lidiando con desacuerdos relacionados con asuntos no-esenciales como los días y la comida. En lugar de decir: "no se esfuercen demasiado por cosas tan pequeñas", o "aflojen un poco", dice: "Cada cual esté plenamente convencido según su propio sentir". Él cree que es mejor arriesgarse por personas con convicción y decisión, que por las que no tienen convicciones.

Por tanto, ¿cómo lidia con el riesgo de conflicto cuando muchas personas están "plenamente convencidas" de que su camino no es pecaminoso, y honra a Dios, y es el mejor camino que ven para sí mismas en esta situación? Él acepta, audazmente, que los comportamientos opuestos (como comer y no-comer) pueden, ambos, mostrar la dignidad de Cristo. Para apoyar esa declaración radical, dice que esta declaración también se cumple en la condición suprema de opuestos: la vida y la muerte. Y para apoyar esa declaración radical, va hacia el mayor evento de la historia: "Porque para esto Cristo murió y resucitó, para ser Señor tanto de los muertos como de los vivos".

Los vivos muestran la infinita dignidad de su señorío al valorar, en todo, sus buenos dones. Los muertos muestran el infinito valor de su señorío al valorarle por encima de todos los dones del mundo, cuando les son quitados.

Por tanto, no les digo: "aflojen". O, "No se esfuercen demasiado con las cosas tan pequeñas". Al contrario, les digo: "Contemplen perplejos al Cristo resucitado quien recibe gloria de los vivos y los muertos, y de los que comen y los que se abstienen, y de los que guardan los días y los que no. Contemplen perplejos a Jesucristo. Y todo lo que hagan, sea que coman o beban, háganlo para la gloria de Cristo (1ra a los Corintios 10:31).

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