Todo lo que es nacido de Dios vence al mundo

Una perspectiva de la primera carta de Juan

Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo, es nacido de Dios; y todo aquel que ama al Padre, ama al que ha nacido de El. 2 En esto sabemos que amamos a los hijos de Dios: cuando amamos a Dios y guardamos sus mandamientos. 3 Porque este es el amor de Dios: que guardemos sus mandamientos, y sus mandamientos no son gravosos. 4 Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo: nuestra fe. 5 ¿Y quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?

Nos acercamos al final de nuestra serie de mensajes sobre el nuevo nacimiento. Aun nos queda enfocarnos, durante varias semanas, en los efectos o evidencias del nuevo nacimiento: ¿Cuáles son las señales, en nuestra vida, de que Dios nos ha hecho nacer de nuevo? Luego, terminaremos analizando sus implicaciones para el evangelismo. Si Dios es quien decisivamente causa el nuevo nacimiento en los corazones de los pecadores muertos espiritualmente, entonces, ¿cuál es el rol de aquellos que aman a los pecadores y quieren verlos salvos? Hacia allá nos dirigimos, Dios mediante, en las próximas semanas.

Ahora, para enfocarnos en los efectos del nuevo nacimiento, nos volvemos hacia el libro de la Biblia que ha sido dedicado, casi completamente, a responder esta pregunta, es decir: la primera epístola de Juan.

En casa tengo un antiguo comentario, de 100 años, sobre Juan, se titula The Tests of Life [Las Pruebas De Vida], su autor es Robert Law.1 Es un buen título, expresa que Juan escribió su carta para dar a la iglesia pruebas, o criterios a fin de saber si tenemos vida espiritual, es decir, si hemos nacido de nuevo.

Las Pruebas de la Vida del Nuevo Nacimiento en 1ra de Juan

Una de las cosas más provechosas que usted puede hacer conmigo en las próximas semanas es leer a través de 1ra de Juan a medida que predico varios mensajes sobre este libro. La Primera Epístola de Juan solo tiene cuatro páginas en mi Biblia. Su usted se sumerge en este sorprendente libro conmigo, creo que el Señor lo usará, junto con estos mensajes, para hacer una obra más profunda de fe y amor en su vida.

Para animarles en esa dirección, les daré un avance de lo que quiero expresar al decir que 1ra de Juan es escrita para ayudarnos a saber que hemos nacido de nuevo. El mensaje de hoy es casi totalmente un resumen y una breve mirada a 1ra de Juan 5:3-4, cerca del final. El impacto de este libro, en su totalidad, ha sido muy significativo para mí. Espero que lo sea para ustedes.

¿Por qué Juan Escribió Esta Carta?

Primero, ¿por qué dice Juan que escribió esta carta? Él da sus razones de diferentes formas. Veámosla en el orden que aparecen. Síganme.

1ra de Juan 1:4: “Os escribimos estas cosas para que nuestro gozo sea completo”. Juan es un cristiano hedonista que no se avergüenza de serlo. El gozo de la convicción de sus lectores, sería el suyo. Es bueno desear ese tipo de gozo.

1ra de Juan 2:1: “Hijitos míos, os escribo estas cosas para que no pequéis. Y si alguno peca, Abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo”. Él esperaba que este libro les diera un poder renovado para vencer al pecado. Y parte de su metodología para ayudarles a vencer al pecado, es asegurarles que sus pecados no necesariamente son fatales para su vida eterna.

1ra de Juan 2:12-13: “Os escribo a vosotros, hijos, porque vuestros pecados os han sido perdonados por su nombre. 13 Os escribo a vosotros, padres, porque conocéis al que ha sido desde el principio. Os escribo a vosotros, jóvenes, porque habéis vencido al maligno”. En otras palabras él tiene muchas esperanzas de que aquellos a quienes escribe sean verdaderos creyentes. Son perdonados, conocen a Dios, han triunfado sobre el maligno.

1ra de Juan 2:21: “No os he escrito porque ignoréis la verdad, sino porque la conocéis y porque ninguna mentira procede de la verdad”. La misma idea: mi carta no es para que comiencen a vivir la vida cristiana, sino para confirmarles en ella.

1ra de Juan 2:26: “Os he escrito estas cosas respecto a los que están tratando de engañaros”. Juan está preocupado con las falsas enseñanzas. Su carta tiene el propósito de protegerles de aquellos que les desviarían. En otras palabras, el hecho de que hayan nacido de nuevo no implica que ya no necesiten advertencias.

1ra de Juan 5:13: “Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna”. Esta es una declaración que domina en esta carta. La mayor parte de lo que en ella es escrito tiene el propósito de mostrar evidencias de vida: “… os he escrito […] para que sepáis que tenéis vida eterna”. Es decir, para que sepan que han nacido de nuevo, de muerte a vida.

Un resumen de estas tres razones para escribir 1ra de Juan sería: «Les escribo porque ustedes son verdaderos creyentes, pero entre ustedes hay engañadores, y quiero ustedes estén totalmente seguros de la posesión presente de vida eterna que tienen como hijos regenerados de Dios, para que no puedan ser desviados tras el pecado. Y si esta carta tiene ese efecto, entonces mi gozo será completo». Así que la esencia de su propósito al escribirles es desear ayudarles a conocer que han nacido de nuevo –que ahora tienen una nueva vida espiritual, la vida eterna.

Once Evidencias del Nuevo Nacimiento

Considere otro adelanto antes de enfocarnos en 1ra de Juan 5:3-4. Creo que Dios quiere que este libro, en su totalidad, nos impacte. EL libro tiene el interés de dar “pruebas de vida” o efectos y evidencias del nuevo nacimiento. Nos da, al menos, once evidencias de que hemos nacido de nuevo. Probablemente pudiéramos resumirlas en las palabras fe y amor. Pero por ahora dejémoslas tal como él las menciona. Aquí están:

1. Los que han nacido de Dios guardan sus mandamientos

1ra de Juan 2:3-4: “Y en esto sabemos que hemos llegado a conocerle: si guardamos sus mandamientos. 4 El que dice: Yo he llegado a conocerle, y no guarda sus mandamientos, es un mentiroso y la verdad no está en él”.

1ra de Juan 3:24: “El que guarda sus mandamientos permanece en El y Dios en él”.

2. Los que han nacido de Dios andan como Cristo anduvo

1ra de Juan 2:5-6: “En esto sabemos que estamos en El. 6 El que dice que permanece en El, debe andar como El anduvo”

3. Los que han nacido de Dios no odian, aman.

1ra de Juan 2:9: “El que dice que está en la luz, y aborrece a su hermano, está aún en tinieblas”

1ra de Juan 3:14: “Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida porque amamos a los hermanos. El que no ama permanece en muerte”.

1ra de Juan 4:7-8: “Amados, amémonos unos a otros, porque el amor es de Dios, y todo el que ama es nacido de Dios y conoce a Dios. 8 El que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor”

1ra de Juan 4:20: “Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es un mentiroso”.

4. Los que han nacido de Dios no aman el mundo

1ra de Juan 2:15: “Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él”.

5. Los que han nacido de Dios confiesan al hijo y le han recibido (le tienen).

1ra de Juan 2:23: “Todo aquel que niega al Hijo tampoco tiene al Padre; el que confiesa al Hijo tiene también al Padre”.

1ra de Juan 4:15: “Todo aquel que confiesa que Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece en él y él en Dios”.

1ra de Juan 5:12: “El que tiene al Hijo tiene la vida, y el que no tiene al Hijo de Dios, no tiene la vida”.

6. Los que han nacido de Dios practican la justicia

1ra Juan 2:29: “Si sabéis que El es justo, sabéis también que todo el que hace justicia es nacido de El”.

7. Los que han nacido de Dios no practican el pecado

1ra de Juan 3:6: “Todo el que permanece en El, no peca; todo el que peca, ni le ha visto ni le ha conocido”.

1ra de Juan 3:9-10: “Ninguno que es nacido de Dios practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios. 10 En esto se reconocen los hijos de Dios y los hijos del diablo: todo aquel que no practica la justicia, no es de Dios; tampoco aquel que no ama a su hermano”.

1ra de Juan 5:18: “Sabemos que todo el que ha nacido de Dios, no peca; sino que aquel que nació de Dios le guarda y el maligno no lo toca”.

8. Los que han nacido de Dios tienen el Espíritu de Dios

1ra de Juan 3:24: “Y en esto sabemos que El permanece en nosotros: por el Espíritu que nos ha dado”.

1ra de Juan 4:13: “En esto sabemos que permanecemos en El y El en nosotros: en que nos ha dado de su Espíritu”

9. Los que han nacido de Dios escuchan y se someten a la predicación apostólica.

1ra de Juan 4:6: “Nosotros somos de Dios; el que conoce a Dios, nos oye; el que no es de Dios, no nos oye. En esto conocemos el espíritu de la verdad y el espíritu del error”.

10. Los que han nacido de Dios creen que Jesús es el Cristo.

1ra de Juan 5:1: “Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo, es nacido de Dios; y todo aquel que ama al Padre, ama al que ha nacido de El”.

11. Los que han nacido de Dios vencen al mundo

1ra de Juan 5:4: “todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo: nuestra fe”.

Dos Conclusiones Erróneas

Uno de los propósitos de todas estas “pruebas de vida” es abrumarnos con la sensación de que Juan está diciendo: «Si ustedes han nacido de nuevo, son perfectos. Si ustedes han nacido de nuevo, no pecan. No hay derrotas en la vida cristiana. Solo hay victoria».

Otro efecto que estas pruebas pudieran haber tenido en nuestra mente, es: Hacernos pensar que podemos perder nuestra salvación. Es decir que podemos nacer de nuevo durante un tiempo, y desaprobar en estas pruebas, y perder la vida espiritual que se nos dio en el nuevo nacimiento.

Dos Aclaraciones Fundamentales

Juan sabe bien que sus palabras pudieran ser interpretadas de estas dos formas erróneas. Así que, como cualquier escritor del Nuevo Testamento, explica que este no es el caso: Los cristianos no viven sin pecado, y los que han nacido de nuevo no pueden perder la vida espiritual, y perderse.

Dice en 1ra de Juan 1:8-10: “Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos y la verdad no está en nosotros. 9 Si confesamos nuestros pecados, El es fiel y justo para perdonarnos los pecados y para limpiarnos de toda maldad. 10 Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a El mentiroso y su palabra no está en nosotros”. Así que Juan, se esfuerza por decir que cuando “andamos en luz” no significa que andamos impecablemente. Significa que, cuando tropezamos, la luz de Cristo nos hace percatarnos y rechazar el error, y confesarlo, y acercarnos a Cristo.

Y Juan se esfuerza igualmente en asegurarse de que no infiramos, a partir de estas “pruebas de vida”, que podemos nacer de nuevo, y luego perder nuestra vida y perdernos. Primera de Juan 2:19 es una de las declaraciones más contundentes en la Biblia que muestra que hay otra manera de comprender lo que sucede cuando una persona abandona la iglesia. Dice: “Salieron de nosotros, pero en realidad no eran de nosotros, porque si hubieran sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros; pero salieron, a fin de que se manifestara que no todos son de nosotros”.

Vea tres declaraciones que hace Juan para protegernos de los malos entendidos. 1) Los que parecían haber nacido de nuevo y abandonaron la fe, nunca habían nacido de nuevo, nunca habían sido de nosotros: “Salieron de nosotros, pero en realidad no eran de nosotros”. En otras palabras, ellos no perdieron su nuevo nacimiento, realmente nunca lo tuvieron. 2) Aquellos que verdaderamente han nacido de nuevo (“de nosotros”), perseverarán hasta el fin en fe. Versículo 19b: “porque si hubieran sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros”. La capacidad de resistencia no es la causa de nuevo nacimiento. El nuevo nacimiento da lugar a la capacidad de resistencia, y la resistencia es una evidencia del nuevo nacimiento. 3) Dios, a menudo, muestra con claridad quiénes son los falsos cristianos en la iglesia, por medio de su eventual rechazo a la verdad y al pueblo de Dios. Versículo 19c: “pero salieron, a fin de que se manifestara que no todos son de nosotros”. Fue obvio en aquella época, y a menudo es obvio en la actualidad.

Usted recuerda que una de las pruebas de vida en 1ra de Juan 4:6 era que los que verdaderamente conocen a Dios escuchan la enseñanza apostólica. La aman y se aferran a ella: “el que conoce a Dios, nos oye; el que no es de Dios, no nos oye”. Algunas personas habían escuchado durante un tiempo. La semilla de la palabra fluyó con gozo (Lucas 8:13), y parecía como si realmente hubieran nacido de nuevo. Pero entonces llegaron los tiempos difíciles, y las preocupaciones, y las riquezas, y los placeres de la vida les alejaron y mostraron que nunca habían nacido de nuevo.

Una Cadena de Tres Eslabones en 1ra de Juan 5:3-4

Ahora, con esta gran introducción a 1ra de Juan, solo miraremos brevemente 1ra de Juan 5:3-4 y crearemos el escenario para un análisis más amplio de este texto en la próxima semana. Vea la línea del pensamiento en los versículos 3 y 4. Es todo lo que tendremos tiempo de hacer hoy. Después deberemos aprender cómo funciona en la práctica. Aquí hay una cadena de ideas de tres eslabones. “[primer eslabón] Porque este es el amor de Dios: que guardemos sus mandamientos, y sus mandamientos no son gravosos. 4 [segundo eslabón] Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; [tercer eslabón] y esta es la victoria que ha vencido al mundo: nuestra fe”.

Primer Eslabón: El amor por Dios es expresado en la obediencia a sus mandamientos con un espíritu que no actúa como si estuviera agravado. Versículo 3: “Porque este es el amor de Dios: que guardemos sus mandamientos, y sus mandamientos no son gravosos”. La prueba del amor por Dios es la obediencia gozosa, no la obediencia resentida.

Segundo Eslabón: La base de esta obediencia gozosa es el poder del nuevo nacimiento para vencer al mundo. Versículo 4a: “Porque [¡expresa que es la base de todo lo que se dijo antes!] todo lo que es nacido de Dios vence al mundo”. Nuestro amor por Dios le obedece libre y gozosamente porque en el nuevo nacimiento es roto el hechizo del mundo y el mundo pierde su poder. Cuando, a causa del nuevo nacimiento, el mundo pierde su poderosa atracción, Dios y su santa voluntad se vuelven atractivos para nosotros. No gravosos ¿Cómo funciona?

Tercer Eslabón: Este poder que derrota al mundo, que quiebra el hechizo del pecado y hace que la voluntad de Dios sea hermosa, no gravosa, es nuestra fe. Versículo 4b: “y esta es la victoria que ha vencido al mundo: nuestra fe”.

Evangelio, Nuevo Nacimiento, Fe, y Obediencia con Gozo

Así fluye la cadena de ideas: el nuevo nacimiento ocurre cuando somos llevados a tener contacto con la palabra que vive y permanece, el evangelio. La primera evidencia de este nuevo nacimiento es que vemos y recibimos a Dios y a su Hijo y a su obra como verdades supremamente hermosas y valiosas. Esto es fe. Esta fe vence al mundo, es decir, vence el poder esclavizador del mundo que desea ser nuestro tesoro supremo. La fe quiebra el hechizo esclavizador de la atracción del mundo. Al obrar así, la fe nos lleva hacia la obediencia con libertad y gozo. Dios y su santa voluntad lucen hermosos, no gravosos. El nuevo nacimiento ha quitado aquello que nos cegaba. Ahora vemos las cosas como son. Somos libres para obedecer con gozo.

Quiera Dios confirmar la realidad espiritual de miles de personas nacidas de nuevo en Bethlehem y vencer el poder del mundo en nuestras vidas. “todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo: nuestra fe”.

1 Robert Law, The Tests of Life: A Study of the First Epistle of John (Grand Rapids, Mich.: Baker Book House, orig. 1909).

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