Él no puede negarse a Sí mismo

2da a Timoteo 2:8-19

Acuérdate de Jesucristo, resucitado de entre los muertos, descendiente de David, conforme a mi evangelio; por el cual sufro penalidades, hasta el encarcelamiento como un malhechor; pero la palabra de Dios no está presa. Por tanto, todo lo soporto por amor a los escogidos, para que también ellos obtengan la salvación que está en Cristo Jesús, y con ella gloria eterna. Palabra fiel es ésta: Que si morimos con El, también viviremos con El; si perseveramos, también reinaremos con El; si le negamos, El también nos negará; si somos infieles, El permanece fiel, pues no puede negarse a sí mismo. Recuérdales esto, encargándoles solemnemente en la presencia de Dios, que no contiendan sobre palabras, lo cual para nada aprovecha y lleva a los oyentes a la ruina. Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que maneje con precisión la palabra de verdad. Evita las palabrerías vacías y profanas, porque los dados a ellas, conducirán más y más a la impiedad, y su palabra se extenderá como gangrena; entre los cuales están Himeneo y Fileto, que se han desviado de la verdad diciendo que la resurrección ya tuvo lugar, trastornando así la fe de algunos. No obstante, el sólido fundamento de Dios permanece firme, teniendo este sello: El Señor conoce a los que son suyos, y: Que se aparte de la iniquidad todo aquel que menciona el nombre del Señor.

Por qué es este mensaje para usted

Las palabras de Pablo a un joven pastor, varón, constitucionalmente tímido y llamado Timoteo, son importantes para usted (aunque usted no sea joven, pastor, o tímido, o varón), ya que los fundamentos (los argumentos y razones), que Pablo da a Timoteo, debido a los cuáles él debe aceptar su sufrimiento en el servicio del evangelio, en lugar de huir de ellos, y debido a los cuáles debiera continuar trabajando confiada y valientemente en su trabajo, son los mismos fundamentos (los mismos argumentos y las mismas razones) por los que usted debiera aceptar su sufrimiento en el camino de la obediencia y no huir de ellos, por los que usted debiera continuar confiada y valientemente en su obra.

Así que si usted no es joven, y no es varón, y no es tímido, y no es pastor, no piense que este texto, o este mensaje no sea para usted. Lo es. Lo digo sin temor a la contradicción: lo que Pablo dice aquí, lo necesita cada uno de ustedes. Así que oro creyendo que Dios lo hará poderoso en sus vidas.

Estamos en la novena parte de las series de verano sobre la última carta de Pablo antes de morir: 2da a Timoteo. Hemos titulado a la serie: "A El sea la gloria para siempre". Sin sentir vergüenza de Cristo, y listos para sufrir. La razón para el título será cada vez más obvia. Tom Steller predicará el próximo domingo, y luego terminaré el último de cuatro mensajes en la serie en Agosto, lo que estoy muy deseoso de hacer. Amo y necesito el mensaje de este libro. Espero que eso sea obvio hoy.

La gran preocupación del capítulo 2

Nuestro enfoque hoy está en los versículos 8-19 del capítulo 2. Esto es lo que creo que Pablo está haciendo en estos versículos. Él está dando cuatro razones (piedras fundacionales, argumentos) por los cuáles Timoteo debiera aceptar sufrir por el evangelio en lugar de huir de él, y por los cuáles debiera continuar su batalla con confianza y valor.

Recuerde que en el versículo 1, Pablo le había dicho: "fortalécete en la gracia que hay en Cristo Jesús”. Y luego le dijo, continúa en Su obra encomendando a otros con el evangelio (versículo 2). Y luego le dijo, en el versículo 3: "Sufre penalidades conmigo, como buen soldado de Cristo Jesús". Así que esa es la gran preocupación de este capítulo (de hecho, de este libro), que Timoteo sea fuerte en la gracia de Dios en Cristo, que sea valiente y confiado, y que continúe la obra que Dios le ha llamado a hacer, y que cuando el camino de la obediencia traiga sufrimiento, lo acepte y no huya.

Cinco fundamentos para nuestra vida

¡Y ahora, en los versículos 8-19, Pablo da cinco fundamentos para este tipo de confianza y valor en el ministerio y en nuestra vida! Así que, el modo en que creo que usted debiera escuchar este mensaje es preguntando: ¿hay piedras fundacionales de la verdad que yo debiera poner en la base de mi vida para ayudarme a enfrentar al sufrimiento, y para mantenerme avanzando en lo que Dios me ha llamado a hacer, incluso si el camino está lleno de dificultades? Y usted, en la última parte de este texto, verá cuán dolorosamente lleno de dificultades era el ministerio de Timoteo.

Piedra fundacional # 1

Versículo 8: "Acuérdate de Jesucristo, resucitado de entre los muertos, descendiente de David, conforme a mi evangelio".

Timoteo, nunca dejes que Jesucristo esté lejos de tu mente. Y Pablo menciona dos modos específicos de recordar a Jesús. Recuérdelo resucitado de entre los muertos. Y recuérdelo como la simiente de David. ¿Por qué mencionar estas dos características de Jesús? Porque si Él resucitó de entre los muertos, entonces vive triunfante sobre la muerte. "Pero si el Espíritu de aquel que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en vosotros, el mismo que resucitó a Cristo Jesús de entre los muertos, también dará vida a vuestros cuerpos mortales por medio de su Espíritu que habita en vosotros" (Romanos 8:11). Lo que significa, Timoteo, que no importa cuán serio se vuelva el sufrimiento, lo peor que puede hacerte en esta tierra es matarte. Y Jesús ha quitado el aguijón de ese enemigo. Él vive. Y tú vivirás. "Y no temáis a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma" (Mateo 10:28).

La resurrección de Jesús no fue una resurrección aleatoria. Fue la resurrección del hijo de David. "Acuérdate de Jesucristo, resucitado de entre los muertos, descendiente de David”. ¿Por qué lo dijo Pablo? Porque cada judío sabía qué significaba. Significaba que Jesús es el Mesías (Juan 7:42). Y significaba que Su resurrección no fue una resurrección aleatoria, sino la resurrección de un rey eterno. Escuche las palabras del ángel a María, la Madre de Jesús.

Y he aquí, concebirás en tu seno y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Este será grande y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de su padre David; y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin”. (Lucas 1:31–33)

Por tanto Timoteo, recuerda a Jesús, a quien sirves, y por quien sufres. Él vive y reinará para siempre, y Su reino no tendrá fin. No importa lo que te hagan, no necesitas tener miedo.

Por tanto, la piedra fundacional #1 es que Jesucristo, el hijo de David, ha resucitado de entre los muertos y reina sobre el mundo para siempre. Si Cristo ha conquistado al enemigo supremo, ¿qué nos puede hacer el hombre?

Piedra fundacional # 2

Versículo 9: Pablo dice que este es el evangelio "por el cual sufro penalidades, hasta el encarcelamiento como un malhechor; pero la palabra de Dios no está presa”.

Pablo no tiene pelos en su lengua aquí. No encubre lo que Timoteo pudiera tener que soportar. Dice: Mira, los dos servimos al mismo evangelio. Y esto es lo que me ha costado. Tres cosas: Primero, estoy sufriendo. En otras palabras, duele. Segundo, estoy en cadenas. No solo en una celda, sino en cadenas. Tercero, soy acusado de ser un criminal - un malhechor. En otras palabras, mi sufrimiento no es visto como honorable o noble. Soy públicamente acusado de ser malo. Éso, Timoteo, es lo que quizá tengas que soportar.

Y luego da el fundamento para el valor y confianza de Timoteo (al final del versículo 9): "La palabra de Dios no está presa”. Yo estoy preso. Pero la Palabra de Dios no está presa. Timoteo, si alguna vez tienes que sentarte en prisión, si alguna vez te sientes derrotado y solo, y te preguntas si la causa por la que vivías fue derrotada, recuerda: la Palabra de Dios no está presa. Los enemigos del evangelio pueden apresar a los predicadores del evangelio. Pero no pueden apresar al evangelio.

De hecho, incluso los predicadores apresados, sirven para el avance del evangelio. "Quiero que sepáis, hermanos, que las circunstancias en que me he visto, han redundado en el mayor progreso del evangelio. . . y que la mayoría de los hermanos, confiando en el Señor por causa de mis prisiones, tienen mucho más valor para hablar la palabra de Dios sin temor" (Filipenses 1:12-14).

Jesucristo ha resucitado de entre los muertos. Él vive. Y Él es Rey. Y no puede ser detenido. Él prometió: "Y este evangelio del reino se predicará en todo el mundo" (Mateo 24:14).

Así que la piedra fundacional #2 es que con cadenas o sin cadenas, la Palabra de Dios no está presa. No puede ser derrotada por el sufrimiento de sus siervos; a pesar de ese sufrimiento ella continúa avanzando.

Piedra fundacional # 3

Versículo 10: "Por tanto, todo lo soporto por amor a los escogidos, para que también ellos obtengan la salvación que está en Cristo Jesús, y con ella gloria eterna."

Quizá usted piensa que Pablo solo está edificando sobre la piedra fundacional anterior, pero vea cuidadosamente las palabras que usa, y pregunte ¿por qué? Pudo haber dicho: "Por tanto, todo lo soporto por amor de la iglesia". O, "Todo lo soporto por amor de los perdidos". Pero eligió la palabra "escogidos". ¿Por qué? "Todo lo soporto por amor a los escogidos". El tono de este texto es de triunfo, confianza, y seguridad. Así es como está tratando de ayudar a Timoteo. La palabra escogidos significa: Dios tiene un pueblo. Él lo ha elegido desde antes de la fundación del mundo (Efesios 1:4). Timoteo, en este ministerio no podemos fallar. Dios llamará a Sus escogidos

. Debemos ser muy cuidadosos cuando manejamos doctrinas profundas como la de la elección. Y aquí Pablo nos muestra cómo. Nos protege de dos errores. Uno es el error de decir: "Bien, si hay personas escogidas desde antes de la fundación del mundo, entonces no necesitamos arriesgar nuestras vidas para salvarlos". Pablo dice justo lo opuesto: "Por tanto, todo lo soporto por amor a los escogidos, para que también ellos obtengan la salvación que está en Cristo Jesús”. La certeza de que hay escogidos, no detiene la predicación del evangelio o detiene el sufrimiento, esa certeza me hace sentir confiado de que mi predicación y mi sufrimiento no serán en vano. Los escogidos obtendrán la salvación (vea Hechos 13:48; 18:10).

Y el otro error del que nos protege es del que dice: "Bien, si Pablo debe predicar y sufrir para persuadir a los perdidos para que crean en Jesús y sean salvos, entonces no debe haber una elección eterna. Todo lo que existe es la decisión individual de las personas. Pero Pablo dice lo opuesto: "Por tanto, todo lo soporto por amor a los escogidos, para que también ellos obtengan la salvación que está en Cristo Jesús”. Mi compromiso a sufrir por el evangelio no significa que no haya escogidos a creer en él. Significa que soy el instrumento de Dios para salvar a los que lo son.

Y entonces añade una frase más para animar a Timoteo a esforzarse en su obra: “. . . para que también ellos obtengan la salvación que está en Cristo Jesús, y con ella gloria eterna". Recuerda, Timoteo, estás dirigiendo a los escogidos para que lleguen a la gloria eterna. Y tú eres uno de ellos. Y por tanto, tú también tendrás gloria eterna. O, como dijo Pablo en 2da a los Corintios 4:17: "Pues esta aflicción leve y pasajera nos produce un eterno peso de gloria que sobrepasa toda comparación". No mire con malos ojos su corto sufrimiento en esta vida. Está produciéndole un eterno peso de gloria.

Por tanto, la piedra fundacional #3 es que la victoria del evangelio es segura, no solo porque Cristo ha resucitado como el rey eternal, y no solo porque la Palabra de Dios no está presa, también porque Dios ha escogido un pueblo para su gloria eterna, un pueblo escogido de entre todos los pecadores inmerecedores del mundo. Sopórtalo todo, Timoteo, y serás el instrumento para la salvación de ellos.

Piedra fundacional # 4

Versículos 11-13: "Palabra fiel es ésta: Que si morimos con El, también viviremos con El; si perseveramos, también reinaremos con El; si le negamos, El también nos negará; si somos infieles, El permanece fiel, pues no puede negarse a sí mismo".

Puede decirse que Pablo está dando una piedra fundacional para la confianza de Timoteo, porque comienza el versículo 11 diciendo: "Palabra fiel es ésta:" Puedes confiar en esto, Timoteo. Es cierto, como roca sólida. Edifica tu vida y ministerio en esto.

¿Qué es cierto? Las promesas de triunfo de Dios en medio del sufrimiento son ciertas. Y las advertencias de Dios, sobre la perdición en medio de la incredulidad son ciertas.

Promesas de triunfo: Versículos 11b-12a: "Que si morimos con El, también viviremos con El; si perseveramos, también reinaremos con El"; Jesús ha resucitado. Jesús es el Hijo de David. Por tanto, viviremos con Él (versículo 11), y reinaremos con Él (versículo 12), si estamos unidos con Él en Su muerte y si perseveramos hasta al fin en fe (Marcos 13:13: "el que persevere hasta el fin, ése será salvo"). Esto es cierto.

Advertencias de perdición: Versículos 12b-13: "si le negamos, El también nos negará; si somos infieles, El permanece fiel, pues no puede negarse a sí mismo”. A menudo hemos escuchado como se utiliza el versículo 13a para decir que si no somos fieles, Él seguirá siendo fiel a nosotros. Seremos salvos. Eso no es lo que dice o significa por dos razones. Es paralelo con el versículo 12b: "si le negamos, El también nos negará". Ésta es una cita de Jesús en Mateo 10:33: "Pero cualquiera que me niegue delante de los hombres, yo también lo negaré delante de mi Padre que está en los cielos". Ésta es una amenaza de perdición, no una promesa de salvación. Y el versículo 13a lo dice, simplemente, de otra forma: "si somos infieles [le negamos, le rechazamos], El permanece fiel [no a nosotros, como si Él estuviera obligado a salvar a un incrédulo, sino a Sí mismo], pues no puede negarse a sí mismo”.

Ésta es una cita virtual de Romanos 3:3-4: "Entonces ¿qué? Si algunos fueron infieles, ¿acaso su infidelidad anulará la fidelidad de Dios? ¡De ningún modo! Antes bien, sea hallado Dios veraz, aunque todo hombre sea hallado mentiroso”. La idea es que Dios salva a los que creen, porque la fe glorifica su dignidad y Dios no puede negar que Él es digno. Él no puede negarse a Sí mismo. Él salva a quienes magnifican Su nombre porque Él no puede negar el valor infinito de Su nombre.

Así que la cuarta piedra fundacional de la confianza de Timoteo, es que la vida eterna y el reino eterno que Dios promete a quienes perseveran, son seguros como una roca sólida. ¡Palabra fiel es! Dios no puede negarse a Sí mismo. Si usted confía en Él y no desecha su fe, vive. Si la desecha como indigna, entonces miente, y muere. No estamos jugando Timoteo. Dios es gracia, confía en Él, se fuerte. Toma tu parte de sufrimiento.

Piedra fundacional # 5

Cuando llegué al versículo 14, mi primera impresión fue que Pablo había terminado de dar piedras fundacionales para la confianza y valor de Timoteo ante los problemas, y ahora estaba edificando estas piedras con más instrucciones sobre cómo ministrar. Pero cuando llegué al versículo 19, me dí cuenta de que: No, éso no es lo que él hace. Aún está dando fundamentos. Versículo 19: "No obstante, el sólido fundamento de Dios permanece firme, teniendo este sello: El Señor conoce a los que son suyos, y: Que se aparte de la iniquidad todo aquel que menciona el nombre del Señor”.

Así que me parece que en los versículos 14-19, Pablo describe a Timoteo cuán difícil y enmarañado será su ministerio, le llama a ser un fiel administrador de la Palabra, y luego le da una última piedra fundacional para la confianza de que vale la pena y de que los propósitos de Dios no pueden fallar.

Concluyamos la idea al leer, simplemente, estos versículos, y resaltar hacia dónde va Pablo.

Recuerde que en el versículo 2, Timoteo debe encomendar la Palabra de Dios a hombres fieles quienes enseñarán a otros. Ahora, dice en el versículo 14: "Recuérdales esto, encargándoles solemnemente en la presencia de Dios, que no contiendan sobre palabras, lo cual para nada aprovecha y lleva a los oyentes a la ruina". En un minuto veremos que esto no quiere decir que las palabras carezcan de importancia, sino que algunas de ellas son tan importantes que no debiéramos disputar sobre ellas sino amputarlas, como la gangrena.

Versículo 15: "Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que maneja con precisión la palabra de verdad". Esto será costoso, y algunas veces, las personas no querrán oír lo que decimos (4:3-5), pero no debemos rendirnos.

Versículo 16: "Evita las palabrerías vacías y profanas, porque los dados a ellas, conducirán más y más a la impiedad, y su palabra [note cuán importantes es la palabra] se extenderá como gangrena; entre los cuales están Himeneo y Fileto que se han desviado de la verdad diciendo ["diciendo", estas son palabras, y sus temas son de vida y muerte] que la resurrección ya tuvo lugar, trastornando así la fe de algunos”. La palabra "trastornando" podría confundir. No significa "trastornando" como "volviendo locos" o "molestando". Significa trastornando como el bote que es virado bocabajo y provocando que personas se ahoguen. La gangrena que no se atiende mata. No pelee con la gangrena usando palabras. Lidie con ella por lo que ella es.

Ahora, en este punto, Timoteo pudiera sentirse nuevamente desanimado. Esto es más de lo que puedo manejar. Si los falsos maestros como Himeneo y Fileto pueden deslizarse en la iglesia y comenzar a arruinar al pueblo (versículo 14), ¿qué se supone que debo hacer? Así que Pablo da una piedra fundacional más para la confianza de Timoteo en el ministerio de la palabra.

Versículo 19: "No obstante, el sólido fundamento de Dios permanece firme, teniendo este sello: El Señor conoce a los que son suyos, y: Que se aparte de la iniquidad todo aquel que menciona el nombre del Señor”. Timoteo, cuando te preocupes por cuánto pecado y cuánta falsa enseñanza hay en la iglesia, recuerda este sello de dos caras, el lado divino, y el lado humano.

Por el lado divino: "El Señor conoce a los que son suyos". No podemos ver sus corazones, pero Dios puede. No hay dudas en la mente de Dios. Él conoce a los suyos.

Y por el lado humano: "Que se aparte de la iniquidad todo aquel que menciona el nombre del Señor”. Los conocerás por sus frutos.

Estas son las piedras fundacionales para el valor de Timoteo ante el sufrimiento, y para nuestro valor también.

  • Piedra fundacional #1: Jesucristo, el hijo de David, ha resucitado de entre los muertos y reina sobre el mundo para siempre.

  • Piedra fundacional #2: Los predicadores pueden ser apresados. La Palabra de Dios no.

  • Piedra fundacional #3: Dios tiene sus escogidos en este mundo y nuestro ministerio será el instrumento que les traiga a la gloria eterna.

  • Piedra fundacional #4: Dios no puede negarse a Sí mismo. Confiemos en él y nuestra salvación será tan segura como Su compromiso a Su nombre.

  • Piedra fundacional #5: Este sello divino: "El Señor conoce a los que son suyos". Y la evidencia de que le pertenecemos es: "Que se aparte de la iniquidad todo aquel que menciona el nombre del Señor”.

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