Gozo recuperado

*Hechos 3:19; 16:31 *

Por tanto, arrepentíos y convertíos, para que vuestros pecados sean borrados. Cree en el Señor Jesús, y serás salvo, tú y toda tu casa.

De lo que realmente hemos estado hablando en esta serie, es de un modo de comprender todo el mundo y todo en él. Usted pudiera llamarlo perspectiva cristiana, o filosofía cristiana de la vida. Todo hasta ahora en la serie (y en el folleto "La búsqueda del gozo"), ha tenido el propósito de ayudar a una persona a conocer qué significa volverse cristiano.

¿Qué significa volverse cristiano?

Volverse cristiano significa reconocer que hay un gran Dios quien creó todas las cosas y todas las personas para Su gloria, para mostrar la grandeza y belleza y poder de quien Él es.

Volverse cristiano significa reconocer que es por esta razón que existe cada persona. Ésta es nuestra razón de ser. Éste es el significado de la vida humana: reflejar a Dios y reflejarnos unos a otros la gloria de nuestro Hacedor y todos Sus atributos, al amarle y confiar en Él y agradecerle y obedecerle.

Volverse cristiano significa reconocer que hemos fracasado en ésta misión. No hemos logrado vivir para Su gloria. La hemos cambiado por otros valores que preferimos, y por éso hemos despreciado Su gloria. Ésto es lo que la Biblia llama pecado. Y todos somos culpables.

Volverse cristiano significa reconocer que todos estamos, por tanto, justamente condenados por Dios a un castigo eterno, por la culpa infinita de deshonrar a un Dios infinitamente glorioso.

Y volverse cristiano significa reconocer que el amor de Dios le hizo enviar a Su Hijo, Jesucristo, al mundo para proveer vida eterna a los pecadores desamparados. Cuando Jesús murió por los pecadores, se convirtió en nuestro rescate, nuestro sustituto, y en la vindicación de la gloria de Dios a nuestro favor.

¿Cómo se vuelve usted cristiano?

Ahora, la última pregunta en la serie es: ¿Cómo se vuelve usted cristiano? ¿Cómo es que el rescate que pagó Jesús se convierte en rescate para mí? ¿Cómo es que la sustitución que hizo Él por los pecados se convierte en la sustitución por mis pecados? ¿Cómo es que la reparación que hizo de la gloria lesionada de Dios, se convierte en una reparación por la lesión que yo he ocasionado? ¿Qué debo hacer para ser salvo?

Esta es una pregunta muy importante. Cuando el carcelero de Filipos clamó en Hechos 16:30, a Pablo y Silas: "Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo?", ellos no respondieron diciendo: "nada tienes que hacer, porque ya eres salvo, porque Jesús murió por todos".

Éso no es lo que dijeron, porque no es cierto. La muerte de Jesús por los pecadores no fue diseñada para salvar a las personas sin necesidad de una respuesta personal. Si usted pregunta: "¿Pagó Jesús un rescate por todos en el mundo, y se dio a Sí mismo como sustituto por todos en el mundo?", la respuesta bíblica es esta: la muerte de Cristo es de dignidad infinita y tiene gracia suficiente para salvar a cada persona que haya vivido alguna vez. Es todo-suficiente en su dignidad salvadora. Pero en su diseño efectivo solo salva a quienes respondan a la oferta del evangelio.

La muerte de Jesús puede ayudar a cualquier persona en el mundo con esta certeza: hay gracia para cubrir todos sus pecados, si recibe ésa gracia y cree en Jesucristo. Aquí hay un sustituto para los pecadores, dispuesto a llevar todos sus pecados si le reciben y creen en Él. Hay un rescate aquí que ha pagado toda la deuda de todos los que vienen a Cristo y creen. Todo lo que Cristo es, será para usted, si usted viene a Él y cree en Él.

Dios ha provisto una salvación para los pecadores. Es suficiente para todos los pecadores. Y todos están invitados a venir. Pero no salva a una persona que no viene. Es absolutamente necesaria una respuesta personal. Y de éso es de lo que hablaremos en esta mañana. ¿Qué respuesta es necesaria dar a Jesús a fin de que nuestros pecados sean perdonados y a fin de tener vida eterna? O, como dijo el carcelero: "¿Qué debo hacer para ser salvo?"

Dos obstáculos para la respuesta correcta

Hay dos grandes obstáculos en el camino hacia una respuesta correcta a esta pregunta.

*1. Nuestra propio pecado *

Un obstáculo es nuestro propio pecado. No queremos admitir que la respuesta pudiera incluir algunos cambios profundos en lo que amamos. No queremos admitir que NOSOTROS pudiéramos necesitar CAMBIAR. Queremos escuchar una respuesta que diga que podemos ser salvos de nuestros pecados y que podemos escapar del infierno creyendo solamente que Jesús murió por nuestros pecados, mientras esa creencia no implique cambio alguno en nuestras vidas. Ése es el primer obstáculo para escuchar una respuesta correcta a esta pregunta: nuestro pecado no quiere escuchar que la salvación pudiera costarnos algo.

2. Muchos maestros en la iglesia de hoy

El otro obstáculo es que hay miles de personas en la iglesia hoy quienes están enseñando que la Biblia nada requiere de nosotros, sino una creencia intelectual en el evangelio. Están diciendo que cualquier otro requerimiento para la salvación es lo que el Nuevo Testamento llama "obras", y ello implicaría que usted tiene que ganarse la salvación.

Así que nuestra naturaleza de pecado y muchos maestros están conspirando para impedirnos escuchar la respuesta completa del Nuevo Testamento a la pregunta: "¿Qué debo hacer para ser salvo?" Dejemos que el Nuevo Testamento hable ahora sobre este tema.

La salvación es por gracia, no por obras

Primero que todo, es correcto enfatizar que la salvación es gratuita y no se gana. Efesios 2:8 dice: "Porque por gracia habéis sido salvados por medio de la fe, y esto no de vosotros, sino que es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe". Permítanme decirlo con claridad, no somos salvos por OBRAS. Esto significa que nada puede HACER usted para GANARSE la salvación. Usted nada puede hacer en que se pueda gloriar, usted no puede COMPRAR la salvación. Cristo la compró para usted. Es gratuita.

*No ganársela no significa que no tenga requerimientos *

Apocalipsis 22:17 invita así a los creyentes para que sean salvos: "Y el que tiene sed, venga; y el que desea, que tome gratuitamente del agua de la vida". Ahora note, usted no puede comprar esta agua. No tiene precio para usted. Es gratuita. Pero éso no significa que no haya requerimientos para beber y ser salvos. Dice: "el que tiene sed, venga. . . .". La sed es crucial. Venir es crucial. Dice: "y el que desea [o: "cualquiera que lo desee"], tome gratuitamente del agua de la vida. . . ". Es crucial desear.

En otras palabras, cuando la Biblia dice que usted no puede GANARSE la salvación, o que no puede hacer OBRA alguna para comprarla, no significa que no tenga costo o requerimientos. De hecho, le costará un cambio en cuanto a de qué tiene sed usted. Le costará cambiar el agua de muerte por el agua de vida.

*La fe glorifica a Dios; las obras nos glorifican a nosotros *

La Biblia es muy celosa en impedir que la salvación sea por obras porque ello pudiera robar a Dios la gloria en la obra de salvación. Si tratamos de obrar para alcanzar la salvación, ello llamaría la atención a nuestras fuerzas y a nuestro valor y a nuestra contribución. Pero la fe, por otro lado, lleva toda la atención hacia el valor y la suficiencia de quien es Cristo y lo que Cristo hizo. La fe glorifica a Dios. Las obras nos glorifican a nosotros.

La razón básica por la que Dios no dejará que la salvación sea por obras, por la que no dejará que la salvación se gane mediante nuestros esfuerzos, es que robaría a Jesús la gloria que le pertenece. Dios está tratando de llevar a la creación de vuelta a su propósito original (Verdad # 1). Dios comenzó creando al mundo para Su gloria, y ahora está salvando al mundo en un modo en que restaura ese gran propósito. Así que cualquier cosa que disminuya Su gloria en la obra de la salvación, no será aceptada.

Pablo dijo en Efesios 2:8: "Porque POR GRACIA habéis sido salvados por medio de la fe”. Él salva por gracia, porque la gracia es piedra suprema de su gloria. Lo sabemos porque dice en Efesios 1:5s, que Él "nos predestinó para adopción como hijos para sí mediante Jesucristo, conforme al beneplácito de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia". Todo lo que ha hecho en la salvación tiene el propósito de ganar nuestra alabanza, para la gloria de su gracia.

Una vez que usted logre aceptar esta verdad, se dará cuenta de por qué se requieren ciertas respuestas para nuestra salvación, y ciertas no. En una palabra, Dios demanda lo que glorifica a Su gracia, y rechaza lo que glorifica a nuestra autosuficiencia o al pecado.

¿Qué tipo de respuesta a los evangelios glorifica a Dios?

Ahora, ¿cuál sería esa respuesta? En Hechos 16:31 hemos visto que Dios demanda fe: "Cree en el Señor Jesús, y serás salvo”. Dejemos que el resto Nuevo Testamento hable sobre este tema. ¿Cuál dice el Nuevo Testamento que es el tipo de respuesta a los evangelios que glorificará la gracia de Dios?

*1. Creer ciertas verdades *

Algunas veces el Nuevo Testamento dice que debemos creer ciertas verdades a fin de ser salvos. Juan 20:31: "pero éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios; y para que al creer, tengáis vida en su nombre" (vea 1ra de Juan 5:1).

*2. Creer en Jesús como persona *

Otras veces el Nuevo Testamento dice que debemos creer EN Jesús como persona, es decir, confiar en Él y tenerle como fiel. Juan 3:16: "Porque de tal manera amó Dios al mundo [...] que todo aquel que cree en El, no se pierda, mas tenga vida eterna". Hechos 10:43: "por su nombre, todo el que cree en El recibe el perdón de los pecados".

Cuando usted cree la verdad sobre Él, glorifica a Jesús, y glorifica a Jesús cuando confía en Él como persona digna de confianza. Los dos tipos de fe son necesarios para honrar al Hijo.

*3. Arrepentimiento *

Hechos 3:19 dice: "Por tanto, arrepentíos y convertíos, para que vuestros pecados sean borrados". Y Jesús dijo en Lucas 13:3: "si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente" (vea Lucas 15:7, 10).

Algunos dicen que si usted demanda el arrepentimiento para salvación, entonces hace que la salvación dependa de las obras. Pero éso no es cierto. El arrepentimiento no es lo mismo que las obras. Significa volverse de la pocilga del pecado y dirigirse hacia el banquete de la gracia. Cuando el hijo pródigo decidió alejarse de las cochiqueras del mundo y regresar al hogar de su padre, su padre no lo convirtió en esclavo. Le hizo una fiesta. Alejarse de la pocilga del mundo para ir hacia el banquete de los cielos no es obrar. Usted tiene que alejarse del pecado y regresar al hogar de Dios. Éso es arrepentimiento. NO son obras. Él no se ganó algo al regresar al hogar. Era gratuito. Y será gratuito también para usted. Pero si usted quiere a Dios, tendrá que soltarse del pecado. Éso es arrepentimiento, no obras.

4. Hacernos como niños

En Mateo 18:3, Jesús dice: "En verdad os digo que si no os convertís y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos". Éste es otro modo de decir: "el que no nace de nuevo no puede ver el reino de Dios" (Juan 3:3).

Para entrar al reino de Dios debemos convertirnos y hacernos como niños. Ello significa que debemos humillarnos ante Dios y admitir que estamos desamparados y que queremos confiar en Él como nuestro Padre, en lugar de seguir siendo orgullosos y autosuficientes y auto-confiados. Ésto es lo que significa convertirse y arrepentirse. Pero estas no son obras. De hecho, son lo opuesto a las obras. Los niños son personas que admiten que no pueden ganarse algo. Están desamparados y son dependientes. Para entrar en el reino de Dios es requerido que nos hagamos como niños. Pero ésas no son obras. Usted no se gana algo al volverse como un niño.

*5. Obedecer a Cristo *

Hebreos 5:9 dice: "[Cristo] vino a ser fuente de eterna salvación para todos los que le obedecen". Y 1ra de Pedro 4:17 dice: "¿cuál será el fin de los que no obedecen al evangelio de Dios?". Y Juan 3:36 dice: "El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que no obedece al Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios permanece sobre él".

¿Qué significa esto? Significa que el evangelio viene a nosotros con autoridad divina. El único modo de recibir una autoridad es mediante la obediencia. Si usted no la recibe obedientemente, entonces no la recibe. La rechaza. Y si rechaza la autoridad en el evangelio, rechaza el evangelio y no puede ser salvado. El único modo de glorificar la autoridad de la gracia de Dios es con un espíritu obediente.

También podemos verlo en otro texto, porque es lo que Jesús quiso decir cuando llamó las personas a tomar sus cruces y SEGUIRLE.

6. Morir para nosotros mismos y seguir a Jesús

En Marcos 8:34 dijo: "Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz, y sígame. Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por causa de mí y del evangelio, la salvará”.

Aquí el requerimiento para salvar nuestras vidas es perderlas, lo que significa negarnos a nosotros mismos, muriendo a nosotros mismos, y siguiendo a Jesús. ¿Es esto "obras"? ¿Estamos obrando para Dios cuando morimos al ego? No. Dejar que el viejo ego orgulloso muera no es una obra. Es la muerte de las obras. Ella es quien muere. El viejo yo amante del pecado, auto-exaltador, oponente de Dios, tiene que morir. Cuando ése viejo rebelde muere, no gano algo. Nadie se jacta de haber sido clavado en una cruz hasta morir. Usted no gana algo al ser crucificado. Éstas no son obras, sino cambio, el cambio más profundo posible.

Y lo mismo es cierto con la frase "seguir a Jesús". Se requiere seguir a Jesús, pero éso no es obrar. Seguir a Jesús es obrar para Jesús tanto como las palomas del parque Elliot están obrando para mí cuando me siguen porque tengo migajas de pan que ellas quieren.

Seguir a Jesús sería obrar para nuestra salvación si nosotros estuviéramos siguiéndole para satisfacer Su necesidad, no la nuestra. Pero la idea general de Marcos 8:34ss es esta: si usted pierde su vida, entonces la salvará. Si muere, vive. Si pierde, gana.

Jesús demanda que le sigamos, no porque necesite nuestra labor, sino porque nosotros necesitamos Su amor y comunión y ayuda. Él es el doctor y nosotros los pacientes. Esto es lo que dijo en Marcos 2:17: "Los que están sanos no tienen necesidad de médico, sino los que están enfermos; No he venido a llamar a justos, sino a pecadores". Cuando obedecemos el llamado de Jesús a seguirle, no estamos viniendo a un empleador para ganarnos un salario, estamos viniendo a un doctor para ser sanados. Y eso no es obrar. El evangelio no es una señal de "se busca ayuda", es una señal de "ayuda disponible". Venir a una sería obras. Venir a la otra sería fe.

Fe significa venir a Jesús para que todas nuestras necesidades sean satisfechas y todos nuestros anhelos cumplidos. "Yo soy el pan de la vida; el que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí nunca tendrá sed" (Juan 6:35).

Una vez que usted ve la esencia de la fe como un acercamiento a Jesús a fin de ser satisfechos con todo lo que Él es, entonces comienza a ver que todos estos otros requerimientos son, realmente, solo modos diferentes de describir la demanda de la fe.

Conviértase a Jesús en fe

Por tanto, éso es lo único que les llamo a hacer a todos en esta mañana, conviértanse a Jesús en fe. Crean que todo lo que Él es, es todo lo que ustedes necesitan. Díganle en sus corazones:

"Tú tienes la llave de la verdad y el conocimiento, tu tienes la llave del perdón y la aceptación con Dios, tu tienes la llave de la esperanza y la vida eterna, tu tienes la llave para una vida llena de significado y propósito, tu tienes la llave para la justicia y la paz. Así que vengo a Ti. Te recibo por todo lo que eres. Pierdo todo lo demás, y me aferro solo a Ti como mi Señor y Salvador. Y te agradezco y alabo tu nombre; porque me has amado y me has ofrecido todo lo que Eres, para mi gozo eterno. Amén".

Vea también los requerimientos en estos textos:

  • Hebreos 7:25: "El también es poderoso para salvar para siempre a los que por medio de El se acercan a Dios”.

  • Juan 1:12: "Pero a todos los que le recibieron, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios”.

  • Juan 10:9: "Yo soy la puerta; si alguno entra por mí, será salvo".

  • Juan 6:35: "Yo soy el pan de la vida; el que viene a mí no tendrá hambre".

  • Juan 4:14: "pero el que beba del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás”.

  • Lucas 14:33: "Así pues, cualquiera de vosotros que no renuncie a todas sus posesiones, no puede ser mi discípulo”. (Vea Lucas 10:28: " haz esto y vivirás")

  • Romanos 10:9: "si confiesas con tu boca a Jesús por Señor, y crees en tu corazón que Dios le resucitó de entre los muertos, serás salvo”.

  • Romanos 10:13: "Todo aquel que invoque el nombre del Señor será salvo”.

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