La extraordinaria grandeza de Su poder para con nosotros

Por esta razón también yo, habiendo oído de la fe en el Señor Jesús que hay entre vosotros, y de vuestro amor por todos los santos, no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo mención de vosotros en mis oraciones; pidiendo que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en un mejor conocimiento de El. Mi oración es que los ojos de vuestro corazón sean iluminados, para que sepáis cuál es la esperanza de su llamamiento, cuáles son las riquezas de la gloria de su herencia en los santos, y cuál es la extraordinaria grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, conforme a la eficacia de la fuerza de su poder, el cual obró en Cristo cuando le resucitó de entre los muertos y le sentó a su diestra en los lugares celestiales, muy por encima de todo principado, autoridad, poder, dominio y de todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo sino también en el venidero.  Y todo sometió bajo sus pies, y a El lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, la cual es su cuerpo, la plenitud de aquel que lo llena todo en todo.

Éste es un mensaje para los que creen en Jesucristo como el Salvador, Señor, y Tesoro de sus vidas. Sé que entre los que escuchan hay cientos que no son creyentes. Me alegro de que estén escuchando. He escogido este mensaje para que ustedes lo escuchen. Quiero que escuchen lo que la Biblia tiene que decir a los que ponen su fe en Jesús. Mi oración es que al escuchar, Dios les permita ver la verdad de Jesús y el valor infinito y eterno de lo que se están perdiendo. Y de lo que pueden recibir simple y gratuitamente como regalo.

Poder de resurrección ahora

Así que este es mi mensaje para los creyentes en Jesús: La resurrección de Jesucristo de entre los muertos, y lo que le ocurrió después de su resurrección, muestran la grandeza del poder de Dios hacia nosotros en esta vida. Quizás usted pueda recordar tres palabras para memorizar este mensaje: poder de resurrección ahora. Estoy tomando este mensaje de esta frase en Efesios 1:19: "la extraordinaria grandeza de su poder para con nosotros los que creemos".

Sé que la gran mayoría de ustedes no sienten ese poder. Suena idealista. Suena como una exageración religiosa. Suena vago y teórico. No se corresponde con la experiencia, y por eso usted, instintivamente, siente como si este sermón fuera a ser una obra de ficción. No se culpe por sentirse de esa manera. Yo mismo me he sentido así mismo muchas veces. Pero por la gracia de Dios, la Palabra de Dios puede cambiar su mente y corazón. Yo no puedo. Dios tiene el poder para hacerlo. Dios puede.

La Razón fundamental por la que no sentimos así ese poder

Y hay razones por las que nosotros (los creyentes cristianos), no sentimos el poder de gracia, omnipotente de Dios que está obrando ahora para con nosotros, razones por las que no sentimos el poder de la resurrección ahora. La razón más básica que Pablo menciona aquí, en Efesios 1:18, es que los ojos de nuestros corazones están ciegos a la realidad espiritual. En segundo lugar, después de esta razón principal por la que no sentimos la magnitud del poder de Dios hacia nosotros, hay tres razones subordinadas.

3 Razones subordinadas

Una es que, a causa de esta ceguera espiritual, no estamos plenamente conscientes del poder cegador, insensibilizador del pecado que ahora está siendo conquistado en nuestras vidas por el poder superior de Dios. Si usted se siente saludable, se sentirá emocionado por el poder de la medicina que toma, pero solo si conoce el poder mortífero de la enfermedad que está siendo derrotada. Si usted está perdonado y tiene algún nivel de victoria sobre el pecado en su vida, se sentirá sorprendido ante el poder de Dios, pero solo si conoce la indescriptible profundidad y poder del pecado.

Otra razón por la cual no sentimos el poder de Dios para con nosotros ahora, es que no estamos totalmente conscientes de la magnitud del poder demoníaco que en ocasiones arremete en contra nuestra, sí, aun en esta era moderna, científica. Si usted se siente seguro, se sentirá emocionado por su protector, solo si conoce el poder letal del enemigo que él está deteniendo. Si tiene algún nivel de libertad del control demoníaco, se sentirá sorprendido por el poder de Dios para con usted ahora, pero solo si conoce el indescriptible poder de Satanás.

Y la tercera razón por la que no sentimos el poder de Dios hacia nosotros es que no consideramos plenamente lo que le ha ocurrido a Jesús ni su rol actual en el universo. Si Jesús dio su vida por usted, y usted le pertenece (alma, cuerpo, y espíritu), entonces usted se sentirá conmovido por el poder de Dios para con usted, pero solo si ve lo que le ha ocurrido a Jesús después la resurrección.

La Grandeza del poder de Dios para con nosotros en esta vida

Por tanto, lo digo de nuevo, éste es mi mensaje para los creyentes (y para todos los que están escuchando): La resurrección de Jesucristo de entre los muertos, y lo que ocurrió con él después de la resurrección, muestra la grandeza del poder de Dios para con nosotros en esta vida. Resúmalo con tres palabras: poder de resurrección ahora -a fin de vivir y morir, para la gloria de Cristo.

Pablo ora por los creyentes

En Efesios 1:15-23, Pablo está orando por los creyentes. Él está preocupado por lo mismo que hemos estado hablando, por los creyentes que no sienten el poder de Dios en sus vidas ahora. Él sabe que no puede cambiar esta situación. Solo Dios puede. Por éso es que está orando. Pero él escribe su oración. Y yo estoy predicando un sermón. Cuando hablamos de un cambio profundo en nuestros corazones, es importante conocer los detalles. Dios responde la oración mediante el conocimiento que nos ha dado.

¿Por qué está orando? En el versículo 9, nos enfocaremos en la respuesta. Pero échele un vistazo, primeramente, a Efesios 1:17-18. Pablo ora diciendo: "que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en un mejor conocimiento de El. Mi oración es que los ojos de vuestro corazón sean iluminados, para que sepáis. . ." Simplifiquémoslo a esto. Pablo está diciendo, y yo estoy orando y predicando, para que Dios ilumine los ojos de sus corazones, es decir, que Dios quite la ceguera a la cual nos referimos anteriormente, a fin de que "sepáis". . . . algo.

Conocimiento consciente, por experiencia – ahora

Y el "sepáis" aquí no se refiere al tipo de conocimiento que el diablo tiene. En un sentido, el diablo sabe estas cosas que Pablo está a punto de mencionar. Pero ese no es el tipo de conocimiento por el que Pablo ora. Él se refiere a "saber" en el sentido de un conocimiento por experiencia. Es la diferencia entre conocer que esta cosa carmelita es miel por la etiqueta en la jarra, y conocer que es miel por haberla probado. El diablo no ha probado la maravilla de este conocimiento. Pablo está orando para que sepamos con el conocimiento consciente, por experiencia.

Quiere que sepamos tres verdades, y nosotros solo estamos preocupados por la tercera Versículos 18-19: “... para que sepáis [1] cuál es la esperanza de su llamamiento, [2] cuáles son las riquezas de la gloria de su herencia en los santos, y [3, ésta es la que nos preocupa] cuál es la extraordinaria grandeza de su poder para con nosotros los que creemos". Él no está orando para que recibamos el llamado, o para que nos volvamos herederos, o para que recibamos el poder. Está diciendo: tienen el llamado, son herederos, tienen el poder de Dios para con ustedes, y no lo saben., ni como pudieran, ni como debieran. Quiero que lo sepan. Estoy orando para que "sepáis. . . cuál es la extraordinaria grandeza de su poder para con nosotros los que creemos" (versículo 19). Está orando para que nos volvamos conscientes, por la experiencia, del poder de Dios para con los creyentes ahora.

Lo que sucedió con Jesús después de resucitar

Entonces, sorprendentemente, Pablo dedica los versículos 20-23 a la descripción de lo que ocurrió a Jesús después de la resurrección, y dice que todo esto muestra la grandeza del poder que obra para con nosotros. Así que está orando y está revelando. Por eso es que yo estoy orando y predicando.

Retomemos nuevamente en el versículo 19 y luego leamos el resto del pasaje, y, entonces, haré una pausa mientras señalamos cinco aspectos de lo que ocurrió con Cristo, comenzando con su resurrección.

5 Aspectos de lo que ocurrió con Jesús

Versículo 19: Pablo está orando para que sepamos "cuál les a extraordinaria grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, conforme a la eficacia de la fuerza de su poder”. En otras palabras, Pablo está a punto de mostrarnos "conforme a" qué obra este inmensurable poder para con nosotros ("conforme a la eficacia de su gran poder"). Es decir, nos dará una manera de medir esta grandeza. Es como esto, dice.

  • Primero, versículo 20: el poder de Dios para con nosotros es ahora como el gran poder "el cual obró en Cristo cuando le resucitó de entre los muertos”.
  • Segundo, el poder de Dios para con nosotros es como el gran poder que obró (versículo 20) cuando Dios "le sentó a su diestra en los lugares celestiales”.
  • Tercero, el poder de Dios para con nosotros es como el gran poder que Dios ejerció cuando exaltó a Cristo "muy por encima de todo principado, autoridad, poder, dominio y de todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo sino también en el venidero" (versículo 21).
  • Cuarto, el poder de Dios para con nosotros es como el gran poder que Dios ejerció cuando "todo sometió bajo sus pies, y a El lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia" (versículo 22).
  • Quinto, el poder de Dios para con nosotros es como el gran poder que Dios ejerció cuando hizo a la iglesia "su cuerpo, la plenitud de aquel que lo llena todo en todo" (versículo 23).

Ahora, tomemos cada una de estas comparaciones, una a la vez para analizarla más completamente. Cinco maneras de medir la grandeza del poder de Dios para con los que creen. Cinco destellos de lo que ocurrió a Jesús después de morir.

1. Dios resucitó a Jesús y quebrantó el poder de la muerte.

Primero, versículo 20: el poder de Dios para con nosotros es ahora como el gran poder "el cual obró en Cristo cuando le resucitó de entre los muertos”. Dios resucitó a Jesús de entre los muertos. Para nunca más morir. El mensaje aquí es que el poder de la muerte está quebrantado para todos los que están en Cristo Jesús. El enemigo, la muerte, está derrotado. Para Pablo, la muerte de Cristo fue la muerte de la muerte. Oh sí, los creyentes morirán. Pero el aguijón ha sido eliminado. El evento venenoso se ha convertido en un camino hacia el paraíso.

La muerte ha sido sorbida en victoria. ¿Donde está, oh muerte, tu victoria?  ¿Dónde, oh sepulcro, tu aguijón?  El aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado es la ley;  pero a Dios gracias, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo” (1ra a los Corintios 15:54-57)

Este es el poder de Dios para con nosotros. Nos resucitó espiritualmente de entre los muertos (Efesios 2:5), y nos dio vida y fe. Este poder abrió nuestros ojos ciegos, y conquistó nuestras voluntades rebeldes, y creó un nuevo corazón que ama a Dios y a las personas. Y este poder nos protegerá del dominio del pecado que mora en nosotros  y nos llevará hasta el final, en una fe perseverante. Este es el poder de resurrección ahora - a fin de vivir y morir para la gloria de Cristo.

2. Dios sentó a Jesús a su diestra, y a nosotros con él.

Segundo, la última parte del versículo 20: Dios "le sentó a su diestra en los lugares celestiales”. Ése poder que instaló a Jesús a la diestra de Dios nos ha puesto también allí. Vea Efesios 2:6: "[Dios] con El nos resucitó, y con El nos sentó en los lugares celestiales en Cristo Jesús”. Ésta es el poder de resurrección ahora -a fin de vivir y morir para la gloria de Cristo. El poder que tomó a Jesús de entre los muertos, y le puso eternamente en la presencia de Dios, también le puso allí a usted, y le mantiene allí.

3. Dios puso a Jesús por encima de todos los poderes demoníacos.

Tercero, versículo 21: Dios puso a Jesús "muy por encima de todo principado, autoridad, poder, dominio y de todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo sino también en el venidero”. Sabemos, por Efesios 6:12, que estos "principados" y "potestades" incluyen a todos los demonios y diablos del universo. El poder para con usted ahora es un poder que derrota al diablo.

Pablo dijo en Colosenses 2:15 que en la cruz, Dios: "habiendo despojado a los poderes y autoridades, hizo de ellos un espectáculo público, triunfando sobre ellos por medio de El”. Por tanto, cuando Jesús resucitó de entre los muertos, fue exaltado sobre todas las huestes del infierno. Ellos son un enemigo derrotado. Aun no se han ido del mundo. Y aun hay batallas por pelear. Pero el poder de Dios para nosotros en estas batallas es un poder de resurrección ahora - a fin de vivir y morir para la gloria de Cristo.

4. Dios dio a Jesús como cabeza sobre todas las cosas a la iglesia.

Cuarto, versículo 22: Dios "todo sometió bajo sus pies, y a El lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia”. Note dos detalles. El Jesucristo resucitado es "cabeza sobre todas las cosas" ¡Cabeza! Implicando autoridad y gobierno activo y consciente (sobre toda la historia, sobre todos los seres humanos, sobre todos los poderes demoníacos, sobre las enfermedades, las discapacidades, sobre toda la naturaleza, sobre el tiempo, los huracanes, los relámpagos, los tornados, volcanes, terremotos, inundaciones, sobre el calentamiento global, sobre todos los negocios y la industria, sobre el cuidado médico, los deportes, la March Madness, los inventos, sobre los medios, el internet, la iPad-manía, sobre el poder militar, los gobiernos, los presidentes, los reyes, líderes, religiones, universidades, sistemas solares, las galaxias, las moléculas, los átomos, las partículas subatómicas, y sobre diez mil cosas más que el hombre aun no ha descubierto. Jesús es, ahora, cabeza de todas estas cosas. Un gobernante consciente, activo, autoritario.

Y el segundo gran detalle en el versículo 22 es que él ha sido dado por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia: "[Dios] lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia”. Que significa que con todo ese poder y con toda esa autoridad y con toda esa sabiduría, él nos sirve como nuestra Cabeza y nuestro Líder y Salvador y Rey y Amigo. En otras palabras, este poder es, como dice el versículo 19: "para con nosotros". Es el poder de resurrección ahora - a fin de vivir y morir para la gloria de Cristo.

5. Donde Dios gobierna, nosotros gobernaremos.

Finalmente, versículo 23: nosotros los creyentes (¡los creyentes felices!) somos "su cuerpo, la plenitud de aquel que lo llena todo en todo”. No estoy seguro de poder expresar completamente esta verdad. Pero trataré. El poder de Dios para con nosotros tiene la intención de llenar el universo con la autoridad del Hijo de Dios crucificado. Y, aunque esta realidad nos deja sin aliento, tiene la intención de volvernos a nosotros (la iglesia, los que creemos) en el medio para alcanzar esa plenitud, en la encarnación de esa plenitud. Es decir, donde él gobierna, nosotros gobernaremos. Él creó a la raza humana, en el principio, para que habitara en una creación hermosa, y para que la sometiera, y la disfrutara, y para que reflejara la gloria de Dios en ella.

Es lo que intenta hacer mediante la nueva humanidad llamada iglesia. Él llenará la creación con toda la plenitud de su gloria. Y ustedes serán esa plenitud ("su cuerpo, la plenitud de aquel que lo llena todo en todo". Este es el poder de Dios que obra para con ustedes.

Satanás y sus hordas son reales

Terminaré con una aplicación. La semana pasada hablé de los peligrosos poderes del pecado, especialmente del pecado de orgullo en mi vida, y en sus vidas. Ahora añado esto. Noël y yo no somos ignorantes de nuestro enemigo. Sabemos que Satanás y sus huestes son reales. Ellos nos odian. Odian nuestra fe. Odian nuestra adoración. Odian nuestro matrimonio. Odian a nuestros hijos. Odian nuestro ministerio. Si quieren saber (saber por experiencia), qué significa el versículo 19, si quieren ver la oración de Pablo respondida en sus vidas para que "sepáis... cuál es la extraordinaria grandeza de su poder para con nosotros los que creemos", entonces despierten a la batalla demoníaca que ruge por sus almas, por sus matrimonios, por sus hijos, y por sus ministerios cada día.

El pecado es derrotado en la cruz, sin embargo, aun debe ser enfrentado. Satanás fue derrotado en la cruz; sin embargo, Satanás debe ser enfrentado. Y para esta pelea, ¡espero que Dios responda la oración de Pablo en nuestras vidas! Espero que sepamos cuál es el poder de Dios para con nosotros los que creemos- poder de resurrección ahora - a fin de vivir y morir para la gloria de Cristo.

Ganaremos

Testifico, desde la batalla, a mis compañeros de lucha: en el nombre de Jesús, y por la autoridad de su Palabra y de su sangre y de su vida eterna, ganaremos, para la gloria de nuestro rey crucificado. Amén.

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