El reino de los cielos es semejante a un tesoro

Además, el reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla, y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo.

El enlace entre el mensaje de la  última semana  y el mensaje de hoy es el reino de Dios. Nuestro enfoque hoy es Mateo 13:44, “Además, el reino de los cielos [el reino de Dios]  es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla, y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo”. Nos enfocamos en este pasaje porque quiero que entiendan, abracen y disfruten la base bíblica para atesorar juntos a Cristo. El enlace se encuentra en Romanos 14:17, “porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo”. Lo que  dijimos  allí es importante aquí.

  1. Dijimos que el Reino de Dios no es esencialmente un lugar sino un gobierno o reino.
  2. Dijimos que este reino es específicamente reino salvador y redentor. El reino se manifiesta en  poder cuando los demonios, la injusticia y la incredulidad son derrotados, pero la salvación, la justicia, la paz, y el gozo se están manifestando.
  3. Dijimos que este reino está en parte presente pero se consumará a la segunda venida de Cristo. Así que las bendiciones que tenemos ahora en Cristo son grandes (el perdón, la justicia imputada, la aceptación con el Padre, ninguna condenación, el compañerismo de Jesús por su Espíritu en nuestras vidas, la transformación progresiva en su semejanza, los dones del Espíritu, el servicio en el ministerio, y todas estas cosas trabajan juntas para nosotros); sin embargo, la plenitud de nuestra herencia espera la venida de Cristo (no más pecados, ni enfermedades, ni lesiones o calamidades, no más depresión o guerras espirituales, tampoco habrá conflictos étnicos o racismo, ni más guerra, o muerte. Todo esto vendrá con la consumación del reino al final de los tiempos.
  4. Dijimos que el Reino de Dios y el Reino de Cristo es el mismo. Dios reina donde Cristo reina. Y Cristo reina donde Dios  reina. Cuando el libro de Apocalipsis habla sobre el trono de Dios dice cosas así: “La salvación pertenece a nuestro Dios que está sentado en el trono, y al Cordero”. (7:10); “el Cordero que está en medio del trono los pastoreará”. (7:17); y: “y el trono de Dios y del Cordero estará en ella [la Nueva Jerusalén]” (22:3).

Estas cuatro cosas: El reino de Dios es el reino de Dios. Es el reino salvador de Dios. Es el reino salvador de Dios es en parte el presente y en parte el futuro. Y es el reino de salvación presente y futuro de Dios y de Cristo.

El Reino de Cielo = El Reino de Dios

Ahora, hoy nuestro enfoque está en el reino en Mateo 13:44, “Además, el reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla, y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo”. Así que necesitamos agregar una aclaración, el término, el “reino de cielo”, es casi sinónimo del término, el “reino de Dios”. El pueblo judío, debido a su reverencia ante el nombre divino, a menudo se mostraba reacio (como todavía hoy) a pronunciar el nombre divino, para que no tomar su nombre vano. Así que a menudo sustituyeron la palabra “cielo” o “el Bendito” por la palabra “Dios” (por ejemplo, Mateo 21:25; Marcos 14:61). No hay diferencia significante. Así que no hay diferencias entre el término el “reino de cielo” y “reino de Dios”.

La Lección Principal de Este Verso

La pregunta es: ¿Qué aprendemos sobre el reino de Dios aquí en Mateo 13:44? Aprendemos que: El reino de Dios es tan valioso que perder todo en la tierra, pero obtener el reino de Dios, es todavía un intercambio exitoso. Tener el reino omnipotente y salvador de Cristo en nuestras vidas es tan valioso que, si perdemos todo para tenerlo, es un sacrificio lleno de gozo.

El Significado y Valor del Reino de Cielo

Así que leámoslo despacio y vea esto cuidadosamente. “El reino de cielo. . .” (Veo esto en el contexto bíblico del reino de Dios y Cristo que triunfa por encima de todo lo que se posiciona entre usted y la vida eterna y el gozo, si usted fuera capaz de valorarlo más que a nada. En otros términos, pienso que podemos tratar el reino de Dios casi como un sinónimo con la salvación o la reconciliación con Dios a través del trabajo de Cristo), porque el reino de Dios es el gobierno de Dios para salvarnos, y salvarnos es traernos para siempre de la destrucción al gozo de Cristo.

Sigamos leyendo en el verso 44: “el reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo”, así el enfoque está en el valor del reino. El valor de tener a Dios gobernándole por encima de todo lo demás. No es difícil ver por qué esto es tan valioso. Si  Dios omnipotente y omnisciente está gobernando por encima de todas las cosas para el gozo de los creyentes, todo debe estar trabajando para nuestro gozo, no importa cuan difícil sea. Y en el fin Dios triunfará sobre todo mal y dolor. Así que este reino es un tesoro.

Siga leyendo: “el reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla, y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo”. No pienso que debemos enfatizar los detalles aquí. Las parábolas normalmente no son así, solo declaran un tema principal. Y el punto aquí no es si el reino es comprado, sino si cuesta todo lo que usted tiene, si merece la pena. Note dos cosas: El hombre vendió todo lo que  tenía, y lo hizo con  alegría. En su alegría él entra y vende todo que  tiene y compra el terreno. El reino de Dios es tan valioso que perdiendo todo en la tierra, pero ganando  el reino, es un intercambio feliz. Ése es el punto principal.

El apóstol Pablo expresa en Filipenses 3:7-8: “Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo. 8Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo”. En la parábola el hombre vende todo lo que tiene para que pueda ganar el reino de Cristo. En Filipenses 3:8, Pablo sufre la pérdida de todas las cosas para poder ganar a Cristo. Pienso que éstas son realidades idénticas.

El punto aquí no es que usted compra el reino, lo trueca, o negocia. El reino de Dios se recibe sin pagar, como un niño pobre, no un  hombre de negocios rico. “Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos”. (Mateo 5:3); “De cierto os digo, que el que no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él”. (Marcos 10:15); “Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia”. (Mateo 10:8).

Así el énfasis en Mateo 13:44 y en Filipenses 3:8 es que las personas que reciben el reino lo valoran más que a todo lo demás. Usted no lo compra. Lo obtiene libremente porque lo quiere más que cualquier otra cosa. Es como si un niño pobre entrara en una tienda de juguetes y el dueño le dijera: ‘puedes tener el mejor  juguete y más caro en esta tienda si lo deseas más que a nada’. En otras palabras, hay una condición  para tener el reino (tener al Rey de su lado, como amigo) y la condición no es riqueza, poder,  inteligencia o eminencia. La condición es que valore el reino más que cualquier otra cosa. El énfasis de vender todo en esta parábola es simplemente mostrar dónde está su corazón.  (Mateo 6:21). Y si su corazón es tener el reino sobre todas las cosas, entonces Lucas 12:32 se hace realidad para usted: “No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el reino”.

Así que el énfasis de Mateo 13:44 es que el reino de Dios es tan valioso que aún perdiendo todo en la tierra, pero consiguiendo el reino, el intercambio es feliz. O, para ser más personal y específicos, podemos perder todo con  gozo si  ganamos a Cristo. No pierda de vista la palabra “gozoso” en este verso: En su gozo va, vende todo lo que tiene y compra ese lugar. La pérdida de todas las cosas no produce tristeza si ganamos a Cristo.

Oh, si Dios pudiera hacer real nuestra visión y deleite en Cristo y labor salvadora sobre todas las cosas. Estaba escuchando hace una semana  un mensaje de otro pastor y él contó la historia de su hermana que perdió a su marido de cáncer a principios de este año. Él estaba por sus cincuenta y había sido un fiel seguidor de Cristo. Ella estaba preparando la cama de forma especial para él, limpiando su frente en sus últimas horas, parecía firme y jubilosa. ¿Un visitante se irritó y preguntó, Cómo usted puede estar tan feliz cuando algo tan malo está pasando?

Ella contestó, ‘Mi marido merece ir al infierno (como usted y yo). Y gracias a Cristo, en unas horas mi marido estará con Dios en el cielo. ¿No vale la pena regocijarse por eso? “gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo”.

Atesorando Juntos a Cristo

La meta de atesorar juntos a Cristo (vea la hoja impresa en su carpeta del culto) es traer a  tantas personas como sea  posible a ese tipo de relación con Cristo.

Quiero que usted sienta la carga (la carga jubilosa), que los  líderes de esta iglesia la sientan. Si amamos a Cristo como nuestro mayor Tesoro y amamos a las personas de la manera que él lo hizo (listos para dar su vida aún por sus enemigos) entonces trabajaremos para extender la pasión por Cristo a tantas personas como podamos. Trabajaremos en la evangelización, en las misiones, reformas y avivamientos espirituales. No estaremos satisfechos solo por alimentarnos. Si lo valoramos y lo amamos, entonces, oraremos, daremos y trabajaremos para alcanzar cada vez más y cada vez más personas. ¿No lo haremos?

Ésa es la carga que llevamos como los líderes. ¿Cómo  cumpliremos nuestra misión para extender la pasión por la supremacía de Dios? Diseminar, diseminar, diseminar. Por eso Jesús vino. Eso es lo que nos envió a hacer. Vayan a hacer discípulos. Atraigan  a más  personas a la experiencia de eterna satisfacción, de saber y valorar a Cristo, comparta su alegría, no la guarde para sí mismo, donde hay gozo putrefacto es necesario compartir la alegría. Ésa es nuestra misión como una iglesia. Y una de nuestras grandes cargas como líderes es el hallazgo de una estrategia de Dios para hacer eso. Todo lo que hacemos es parte de esa estrategia.

Pero las cosas se hacen muy concretas y específicas. Quiero que usted sienta esto con nosotros, posea esto, e invierta su vida y dinero en esto si usted es parte de Bethlehem. ¿Qué pasara si Dios nos da alguna medida de efectividad en estas estrategias de extender la pasión por su supremacía? ¿Qué, si tres mil se añaden a la iglesia en un día? ¿O una década? ¿Qué haría usted? ¿Dónde los pondría para el culto social? ¿O el ministerio de niños y de jóvenes? ¿Y si tres o cuatro o cinco mil de ellos quisieran recoger y oír la palabra de Dios y cantar juntos, dónde pondría sus automóviles y bebés?

Éstas son preguntas que involucran a cada miembro de esta iglesia. La respuesta a estas preguntas en Bethlehem se encuentra en la estrategia llamada Atesorando juntos a Cristo. Nuestra respuesta hace  tres años era: construya un santuario con capacidad para cuatro mil personas en el centro de la ciudad. La respuesta que creemos que Dios nos dio está en ese recuadro en su folleto: ‘Un movimiento multiplicador de Centros de Estudios, nuevas iglesias, y un Diaconado Global Unido por una misión común y para encontrar una doctrina común la vida bíblica (conocida como La Iglesia Bautista De Bethlehem Antigua Afirmación De Fe).

Instantánea

Permítame ilustrar cómo esto está funcionando en estos días.

  1. El martes pasado los ancianos votaron unánimente para efectuar el próximo sábado a las 7:00 PM la reunión de especial negocios recibiendo a Rick Melson como Tercer Pastor del Centro de Estudios para la Adoración y Visión. Si usted vota sí, él vendrá (Dios mediante) a finales de este año y tendrá aproximadamente ocho meses para trabajar con nosotros lanzando el Tercer Centro de Estudios al sur o el oeste. Eso es Atesorando Juntos a Cristo (multiplicando los Centros de Estudios).
  2. El mismo martes los ancianos votaron unánimente para recomendar a la iglesia el 18 de diciembre la fundación de la Comunidad Cristiana para Todas las Naciones, una nueva iglesia plantada bajo la dirección de Sherard y John Erickson y Wally Brath. La fecha del lanzamiento está fijada para el próximo marzo. Aproximadamente quince familias forman la nueva iglesia en el centro de Brooklyn. Ellos invitan (yo les invito y exhorto) a asistir a las reuniones de información. Infórmese en la carpeta de información. Eso es Atesorando Juntos a Cristo (Creando iglesias).
  3. La semana pasada el llamado salió para que hombres fueran inmediatamente a Pakistán debido a la necesidad desesperada en los valles apartados dónde decenas de miles están sin hogar en los asentamientos invernales. Cincuenta hombres se ofrecieron ir. No podemos enviarles a todos. Pero el primer equipo de voluntarios sale el  viernes. El próximo equipo saldrá en quince días. Esto está siendo ampliamente establecido por el Diaconado Global. Esto es el Atesorando Juntos a Cristo (ayudando al más pobre de los pobres).

Ése es una instantánea del Atesorando juntos a Cristo (un sueño que se hace realidad): 1) Multiplicando el crecimiento de Centros de Estudios no centralizados. 2) No plantando Centros de Estudios. 3) Amando al más pobre de los pobres a través del Diaconado Global por la compasión de tal manera que la vida cristiana en tiempos de guerra (¡oramos por ellos!) se extiende no sólo por cincuenta hombres sino por la iglesia entera.

¿Cómo Pagamos por los Costos de Crecimiento?

¿Cómo pagamos los costos de crecimiento? Creo que si Dios da el crecimiento, él proporcionará los recursos para sostenerlo. La estrategia  básica para pagar por estos adelantos del reino se encuentra en Mateo 13:44. Nos sacrificamos para que el reino avance cuando Atesoramos a Cristo más que a nuestras posesiones y actividades de tiempo libre y vemos y amamos la visión. Sé que usted ama Las Escrituras y a Cristo. Así que quiero que observe la visión más claramente. Porque nuestra secretaria financiera me dijo que un porcentaje grande de nuestros miembros no ofrenda a Atesorando a Cristo Juntos. Yo no pienso que éste sea su corazón.

Así que me gustaría preguntarle y exhortarle a dar generosa y regular y alegremente al presupuesto regular de la iglesia y las misiones (aproximadamente seis millones de dólares este año) y a Atesorando a Cristo Juntos. Simplemente funciona así. En la primera línea del sobre dice: “Iglesia y Misiones” (este apoya todos los ministerios regulares, y misioneros de la iglesia) seis millones de dólares, con aproximadamente 30% para las misiones.

Entonces, en la segunda línea del sobre dice: Atesorando a Cristo Juntos. Ésta es la manera que pagamos por los nuevos Centros de Estudios, la fundación de nuevas iglesias, y el Diaconado Global. De cada dólar en esa línea, el 80% va a pagar los Centros de Estudios, el 10% para plantar Iglesias y el 10% para el Diaconado Global.

El préstamo que tenemos por la adquisición y edificación del Centro de Estudios del Norte tiene la tasa de interés con renegociación hasta agosto del 2009. La tasa de interés actual es 4.63% y nos cuesta $42,000 por mes. Usted podrá unirse orando y dando conmigo de tal manera que cuando agosto del 2009 llegue, no tendremos que renegociar el préstamo porque ese préstamo se pagará. Necesitaríamos aproximadamente $2.8 millones por año en esa línea de ACJ del sobre para que esto pase. Dios puede hacer eso. Creo que la manera en que lo hará está en Mateo 13:44 donde se hace real para nosotros. “gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo”. El punto no es que los Centros de Estudios e iglesias creadas y el Diaconado Global son el ‘campo’. El énfasis es que ese Jesucristo, nuestro Tesoro, convierte el sacrificio dado en la alegría.

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