Y todos serán enseñados por Dios

Por eso los judíos murmuraban de Él, porque había dicho: Yo soy el pan que descendió del cielo. Y decían: ¿No es éste Jesús, el hijo de José, cuyo padre y madre nosotros conocemos?  ¿Cómo es que ahora dice: “Yo he descendido del cielo”? Respondió Jesús y les dijo: No murmuréis entre vosotros.  Nadie puede venir a mí si no lo trae el Padre que me envió. Y yo lo resucitaré en el día final.  Escrito está en los profetas: “Y todos serán enseñados por Dios.” Todo el que ha oído y aprendido del Padre, viene a mí. No es que alguien haya visto al Padre; sino aquel que viene de Dios, éste ha visto al Padre.  En verdad, en verdad os digo: el que cree, tiene vida eterna.  Yo soy el pan de la vida.  Vuestros padres comieron el maná en el desierto, y murieron.  Este es el pan que desciende del cielo, para que el que coma de él, no muera.  Yo soy el pan vivo que descendió del cielo;  si alguno come de este pan, vivirá para siempre;  el pan que yo también daré por la vida del mundo es mi carne.

Cada vez que nos enfocamos en la obra específica de Dios para vencer la mortandad y ceguera y rebelión de un pueblo en particular, nunca debemos olvidar la oferta más amplia, general de Dios para salvación del mundo y su disposición para perdonar y salvar a todo el que cree.

Por ejemplo, en el Evangelio de Juan, hemos visto a Juan 1:29: "He ahí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo."  Y también Juan 3:16: "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en Él, no se pierda, mas tenga vida eterna." Y Juan 4:42: "sabemos que éste es en verdad el Salvador del mundo." Y Juan 6:33: "Porque el pan de Dios es el que baja del cielo, y da vida al mundo."

El Evangelio es Global

Es absolutamente esencial que seamos claros en este aspecto. Dios no es parroquial. Y Jesús no es una deidad tribal. El cristianismo es una fe global que atraviesa toda barrera étnica, racial, cultural, geográfica, socioeconómica, y educacional. Las ofertas de perdón y vida eterna de Dios mediante Jesucristo, son ofertas universales. Juan nos reafirma esta verdad una y otra vez, para que no la olvidemos.

  • "para que todo aquel que cree, tenga en Él vida eterna" (Juan 3:15).
  • "todo aquel que cree en Él, no se pierda, mas tenga vida eterna" (Juan 3:16).
  • "El que cree en Él no es condenado" (Juan 3:18)
  • "El que cree en el Hijo tiene vida eterna" (Juan 3:36).
  • "el que oye mi palabra y cree al que me envió, tiene vida eterna" (Juan 5:24).
  • "el que cree en mí nunca tendrá sed" (Juan 6:35).
  • "y al que viene a mí, de ningún modo lo echaré fuera" (Juan 6:37).
  • "el que cree, tiene vida eterna" (Juan 6:47).
  • "el que come este pan vivirá para siempre" (Juan 6:58).
  • "El que cree en mí, como ha dicho la Escritura: “De lo más profundo de su ser brotarán ríos de agua viva" (Juan 7:38).
  • "para que todo el que cree en mí no permanezca en tinieblas" (Juan 12:46).

Los cristianos debieran ser generosos en la oferta de salvación. Debiéramos llenar las Twin Cities con las noticias y las enseñanzas de lo que Dios ha hecho en Jesucristo (Hechos 5:28).

Dios Desea a Todos y Trae a Algunos

Por tanto, cuando nos enfoquemos, de tiempo en tiempo, en este evangelio con la obra específica de Dios para vencer la ceguera y rebelión de personas específicas, no nos olvidemos de este detalle. No estamos contradiciéndonos, y no estamos minimizándolo. Estamos honrando otras verdades que Jesús dijo y que también son enormemente importantes.

Es sorprendente que seamos enviados a todo el mundo con las mayores noticias del mundo (con una oferta gratuita para todo el que cree). Y es sorprendente que todos los que estén destinados para vida eterna, creerán (Hechos 13:48).

Es sorprendente que Dios ordene que toda persona, en todo lugar, se arrepienta (Hechos 17:30). Y es sorprendente que Dios conceda arrepentimiento a los que quiere (2 Timoteo 2:25).

Es sorprendente que Dios "quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al pleno conocimiento de la verdad" (1ra a Timoteo 2:4). Y es sorprendente que Él obre decisivamente para llevar a algunas personas específicas a la verdad (Juan 6:44).

La Guía de Dios es Decisiva

Éste fue nuestro enfoque la vez anterior en Juan 6:44: "Nadie puede venir a mí si no lo trae el Padre que me envió,  y yo lo resucitaré en el día final." Y di cinco razones por las cuales ello no significa que Dios guíe a todos y deje en nuestras manos la provisión del impulso decisivo para ir a Él. Más bien, argumenté que la guía de Dios es el impulso decisivo que nos trajo a Cristo.

Cuando usted escogió a Cristo, cuando usted despertó espiritualmente a la convincente verdad y dignidad de Cristo, lo hizo porque Dios le dio ojos para ver. Dios le despertó. Dios le dio ojos para ver la irresistible grandeza de Jesús.

Dos Tareas en Este Mensaje

Hoy hay dos tareas que podemos realizar juntos. Una tarea será levantar la objeción más seria posible a esta interpretación en el Evangelio de Juan, y la otra tarea será explicar, entonces, desde el contexto de Juan 6, cómo Dios nos lleva a Cristo.

1) Levantando la Objeción Más Seria Posible

Primero, ¿cuál es la objeción más seria para la interpretación de la semana pasada? Está en Juan 12:32. Durante la última semana de su vida, Jesús dice en Juan 12:31-33.

Ya está aquí el juicio de este mundo; ahora el príncipe de este mundo será echado fuera.  Y yo, si soy levantado de la tierra, atraeré a todos a mí mismo. Pero Él decía esto para indicar de qué clase de muerte iba a morir.

La palabra atraer, en el versículo 32, es la misma para "trae" en Juan 6:44. En Juan 6:44, Jesús dice: "Nadie puede venir a mí si no lo trae el Padre que me envió." Y en Juan 12:32, Jesús dice: "atraeré a todos a mí mismo." Así que Juan 6:44 enseña, según dije la semana pasada, que el Padre atrae triunfantemente a las personas hacia el Hijo, y a todos los que atrae vienen, porque la atracción de Dios es decisiva. Y Juan 12:32 enseña que Jesús atrae a todos hacia sí mismo.

¿Cómo Encajan estas Enseñanzas?

¿Cómo encajan estas ideas? Hay, al menos, dos formas de tratar de resolver el problema. Una es decir que la palabra "atraer" significa menos que una "causa decisiva para venir," tanto en 6:44 y en 12:32. Por ejemplo, algunos sugieren que significa "solicitar," o "instar," o "invitar," o "dar a cada uno un estímulo liberador hacia la fe."  Así que si Dios actúa así con todas las personas, no está atrayendo específicamente a alguien. Les hace comenzar, y ellos proveen el impulso decisivo para venir a Cristo.

La otra manera de resolver el problema es decir que "todos" en 12:32, se refiere a todas las ovejas de Cristo, o a todos los hijos de Dios, y no a todos los seres humanos del mundo. En este caso, creo que ésta segunda solución es más probable. Ésta es la razón.

"Todos" se Refiere a las Ovejas de Jesús

Primero que todo, la palabra traducida como "todos," significa simplemente todos (griego pantas). Jesús dice: "Y yo, si soy levantado de la tierra, atraeré a todos a mí mismo." Ahora tenemos que preguntarnos, desde contextos similares, a qué se refiere este "todos."

Un contexto similar está en el capítulo anterior, Juan 11:50-52. Dice Juan que Caifás, el sumo sacerdote, habla más verdad de la que conoce:

". . . ni tenéis en cuenta que os es más conveniente que un hombre muera por el pueblo, y no que toda la nación perezca. Ahora bien, no dijo esto de su propia iniciativa, sino que siendo el sumo sacerdote ese año, profetizó que Jesús iba a morir por la nación; y no sólo por la nación, sino también para reunir en uno a los hijos de Dios que están esparcidos."

De Cada Tribu, Lengua, Pueblo, y Nación

Estas últimas palabras describen la visión de la muerte de Jesús, según Juan la presenta en este evangelio. Jesús murió no sólo por un grupo étnico, sino "para reunir en uno a los hijos de Dios que están esparcidos."  Ésta es una referencia a los gentiles, a quienes Dios lleva efectivamente hacia sí, cuando escuchan el evangelio. Son llamados "hijos de Dios," porque Dios los ha escogido para ser adoptados, según dice Pablo en Efesios 1:4-5.

Así que éste es un buen paralelo, entonces, el todos en Juan 12:32, no se refiere a todos los seres humanos, sino a todos "los hijos de Dios."  Y yo, si soy levantado de la tierra, atraeré a todos los hijos de Dios a mí mismo.  De cada tribu y lengua y pueblo y nación (Apocalipsis 5:9).

Las Ovejas Oyen su Voz

O pudiera decirse: "traeré a todas mis ovejas," porque Jesús dice en Juan 10:15, "doy mi vida por las ovejas," y en Juan 10:27: "Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco y me siguen." O pudiera decirse: "Traeré a todos los que son de la verdad," porque Jesús dice en Juan 18:37: "Todo el que es de la verdad escucha mi voz." O pudiera decirse: "traeré a todos los que son de Dios," porque Jesús dice en Juan 8:47: "El que es de Dios escucha las palabras de Dios." O pudiera decirse: "traeré a todos los que el Padre me da," porque Juan 6:37 dice: "Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí."

En otras palabras, en el mismo centro del Evangelio de Juan, está la verdad de que Dios el Padre, y Dios el Hijo, atraen decisivamente a las personas desde las tinieblas hacia la luz. Y por ésto murió Cristo. Por ésta razón fue levantado. Lo que Juan 12:32 añade es que ésto ocurre en la actualidad cuando señalamos al Cristo crucificado para todo el mundo, y cuando predicamos las buenas noticias para que todo el que cree en él sea salvo. En esa predicación del Cristo levantado, Dios abre los oídos de los sordos. Las ovejas oyen su voz y siguen a Jesús (Juan 10:16, 27).

2) Explicando Cómo Dios nos Lleva a Jesús

Así llegamos a la segunda pregunta de hoy, que, extraordinariamente, confirmará nuestra comprensión de Juan 12:32. En segundo lugar, ¿cómo lleva Dios a las personas hacia Cristo?

¿Cómo le llevó a usted? Nuestro enfoque aquí está en Juan 6:45-47.  Después de decir en el versículo 44: "Nadie puede venir a mí si no lo trae el Padre que me envió, y yo lo resucitaré en el día final," Jesús dice:

Escrito está en los profetas: “Y todos serán enseñados por Dios.” Todo el que ha oído y aprendido del Padre, viene a mí. No es que alguien haya visto al Padre; sino aquel que viene de Dios, éste ha visto al Padre.  En verdad, en verdad os digo: el que cree, tiene vida eterna.

Atraídos Mediante la Enseñanza

La respuesta que Juan da a la pregunta de cómo el Padre atrae a las personas hacia el Hijo, es la enseñanza "Nadie puede venir a mí si no lo trae el Padre que me envió… Escrito está en los profetas: “Y todos serán enseñados por Dios."  Por tanto, es clara la relación entre la atracción y la enseñanza. Los atraídos son los enseñados. Son atraídos al ser enseñados.

Es inquebrantable la relación entre ser enseñados y ser atraídos a Cristo. Nadie es enseñado y luego decide no venir. La enseñanza produce el acercamiento. Usted lo verá más claramente en la segunda mitad del versículo 45.

El versículo 45: "Todo el que ha oído y aprendido del Padre, viene a mí" (por esta razón es que dije que este versículo confirma nuestra comprensión de Juan 12:32). No dice que vienen algunos. Todos vienen. Así que Jesús usa, al menos, tres frases para describir cómo el Padre lleva a las personas hacia Jesús. Él lo llama ser "enseñados," y lo llama haber "oído," y lo llama haber "aprendido" por Dios. "Y todos serán enseñados por Dios. Todo el que ha oído y aprendido del Padre, viene a mí."

Está en los Profetas

¿Cómo? ¿Cómo ocurrió en usted? ¿Cómo fue usted enseñado por Dios? ¿Cómo serán enseñados aquellos a quienes usted ama y no han llegado a Cristo? ¿Cómo enseña Dios a una persona tan efectivamente que viene a Cristo? "Todo el que ha oído y aprendido del Padre, viene a mí." Es una efectividad total. No hay bajas escolares. Todos se gradúan en una relación salvadora con Jesús. ¿Cómo ocurre?

En el versículo 45, Jesús cita a Isaías 54:13: "Escrito está en los profetas: “Y todos serán enseñados por Dios." Creo que él usa el plural en "profetas" porque ésta es la manera en que Isaías promete el Nuevo Pacto, que también se encuentra en Ezequiel y Jeremías, y en otros lugares. Estamos más familiarizados con él por Jeremías 31:33-34.

"Conoce al Señor"

Tanto Isaías como Jeremías prometen específicamente un día en que la enseñanza de Dios no será solamente mediante unas tablas externas de piedra, sino por una escritura interna en el corazón. Dios nos enseñará en el Nuevo Pacto, primeramente, al enviar a Cristo como la consumación de toda verdad, el cumplimiento de la ley, y luego, al hacer que esa verdad sea real para nuestros corazones. Así dice Dios, en Jeremías, que sucederá:

"porque éste es el pacto que haré. . . Pondré mi ley dentro de ellos, y sobre sus corazones la escribiré. . . . Y no tendrán que enseñar [la misma enseñanza que en Isaías 54:13] más cada uno a su prójimo y cada cual a su hermano, diciendo: Conoce al Señor; porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, declara el Señor. (Jeremías 31:33-34).

Jesús: La Plenitud de la Revelación de la Gloria de Dios

Así que Cristo ha venido al mundo como la plenitud de la revelación de la gloria de Dios. El mundo necesita, más que nada, ver a Cristo tan verdadero y glorioso como es, y necesita venir a Él. Lo que todos necesitan, como dice Jeremías, es conocer al Señor, es decir, conocer que el Dios Todopoderoso, creador del cielo y la tierra, y el Rey de Israel y Señor del Universo, es encarnado en Jesucristo. Necesitamos ser enseñados por Dios, que Jesús es quien dice que es.

Jesús se ofreció a sí mismo para nosotros en su persona y obra, y ahora se ofrece a sí mismo a nosotros mediante su Palabra. Pero para verle como es, para conocerle como quien es, debemos ser enseñados por Dios. Es lo que sucede en aquellos que son traídos al Nuevo Pacto, y es como Jesús dice que el Padre nos lleva al Hijo.

Enseñando Nuestras Mentes, Humillando Nuestras Voluntades

Así es como sucede. El Padre no añade una nueva información sobre Jesús a nuestros corazones que no obtengamos por medio de las Escrituras.  Más bien, él vence nuestra voluntad rebelde y nos hace desear ver a Cristo por quien realmente es. Él enseña a nuestras mentes, humillando nuestras voluntades.

Vea una ilustración en Juan 7:16-17.

Jesús entonces les respondió y dijo: Mi enseñanza no es mía, sino del que me envió.  Si alguien quiere hacer su voluntad, sabrá si mi enseñanza es de Dios o si hablo de mí mismo.

Es sorprendente percatarse de que cuando nuestra voluntad es mala, hay cosas que no podemos conocer. "Si alguien quiere hacer su voluntad, sabrá…." Y si permanece en rebelión, no sabrá. Por tanto, una forma en que Dios enseña, es venciendo nuestra rebelión cegadora. Y cuando es vencida, vemos la convincente verdad y belleza de Cristo, y venimos a Él. Así es como el Padre nos lleva al Hijo, enseñándonos, enviando al Hijo, y venciendo lo que nos ciega a la verdad de la valía suprema de Cristo.

Venciendo Nuestra Resistencia, Abriendo Nuestros Ojos

Cuando Pedro responde la pregunta de Jesús ¿quién dicen los hombres que soy yo? , con las Palabras: "Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente," Jesús respondió: "Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque esto no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos" (Mateo 16:16-17). El Padre enseñó a Pedro para que viera quién era Jesús, al vencer su resistencia a la verdad.

Y Pablo enseña lo mismo en 2 Corintios 4:6: "Pues Dios, que dijo que de las tinieblas resplandecerá la luz, es el que ha resplandecido en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Cristo."

Dar a Conocer el Evangelio

Así es como usted fue llevado a Cristo. Así serán llevados a Cristo aquellos a quienes usted ama. Dios les enseñó.   Lo hizo externamente, al ponerles en contacto con Cristo en la Palabra. Y lo hizo internamente, venciendo la rebelión para que pudiera ver a Cristo como realmente es. Y cuando usted le vio como realmente es, entonces vino a Él, entonces le recibió. Así es como usted fue atraído. Así es como serán atraídos aquellos a quienes ustedes aman.

Nuestro trabajo es que la Palabra sea conocida, mostrar a Cristo y a su obra sobre la cruz tan claramente como podamos, y orar para que Dios haga su obra de humillación, enseñanza, y atracción. Permita Dios que veamos un gran derramamiento de su poder en estos días.

©2014 Desiring God Foundation. Used by Permission.

Permissions: You are permitted and encouraged to reproduce and distribute this material in physical form, in its entirety or in unaltered excerpts, as long as you do not charge a fee. For posting online, please use only unaltered excerpts (not the content in its entirety) and provide a hyperlink to this page. For videos, please embed from the original source. Any exceptions to the above must be approved by Desiring God.

Please include the following statement on any distributed copy: By John Piper. ©2014 Desiring God Foundation. Website: desiringGod.org