La Pasión por la Supremacía de Dios para el Regocijo de Todos los Pueblos

Explicando el documento del el Grupo de Planeación Principal


David, después de haber servido el propósito de Dios en su propia generación, durmió, y fue sepultado con sus padres,

Sirviendo el propósito de Dios en Nuestra Propia Generación

Quisiera resaltar un punto crucial pero simple para nosotros: las personas que Dios levanta de generación en generación tienen principalmente el propósito de servir a Dios en su generación. Esto es cierto tanto para las personas como para las Iglesias. Puede ser en algunos casos que Dios haga que el ministerio de una iglesia o persona continúe mucho después de que se hayan ido. Pero esa no es la carga de nuestro ministerio. Puede ser nuestra oración – que los efectos de onda de nuestras vidas continúen en el nombre de Cristo aún después de nuestra muerte. Pero el deseo de Dios es que la carga de nuestro ministerio sea en esta generación. “David sirvió el propósito de Dios en su propia generación”. Su ministerio continúa a través de los salmos y a través de su semilla. Pero son ondas providenciales de una vida entregada al propósito de Dios para su generación.

Entonces, ¿por qué es esto importante para la misión del ministerio de nuestra iglesia? Es importante porque debemos darnos cuenta cuan históricamente condicionados estamos cuando escribimos la declaración de nuestra misión. Somos moldeados por miles de fuerzas que afectan como percibimos nuestra declaración de misión y la expresamos a nuestra generación - personalidad, familia, amigos, idiomas, educación, lugar, medios, viajes, tragedia, edad, trabajo, economía, lecturas, salud, denominación, oraciones, teología, devoción, adoración, etc. Nuestra declaración de misión no cayó del cielo libre de cultura. Se ha forjado en el fuego de 30 corazones y vidas que han sido conformadas por Dios a través de diez mil circunstancias variadas.

Digo esta para que seamos humildes y para animarnos. Nos hace humildes porque nos guarda de pensar que hemos llegado a algo que podría ser la mejor manera de decirlo en cualquier lugar y a cualquier generación. No hacemos tal aseveración. Simplemente estamos tratando de servir el propósito de Dios en nuestra generación. Hay razones para cada palabra en la Declaración. Pero se podría hacer un buen caso por otras palabras y una forma diferente de decirlo, o aun sobre un enfoque bíblico o énfasis diferentes. Sin embargo esta es la manera como creemos que Dios nos ha llevado a decirlas, y el énfasis que quiere que le demos a nuestra iglesia en este lugar y tiempo. Esta es nuestra misión para nuestra generación desde el Bethlehem que Dios ha ido creando durante las décadas recientes.

Pero no solo digo esto para que seamos humildes, sino para animarnos. No llevamos la carga de decir la última palabra de verdad. Dios tiene esa palabra. No llevamos la carga de la infalibilidad. Le otorgamos eso a Dios y a su palabra revelada, la Biblia. No llevamos la carga de la permanencia. Las formas de decir grandes palabras van y vienen. No necesitamos pelear para que esta declaración sea permanente. Dios y su verdad son permanentes.

"Secase la hierba, caese la flor, mas la palabra del Señor permanece para siempre." (1 Pedro 1:24)

Podemos animarnos en que lo que tenemos aquí no está a la par con la Biblia, y menos aún con Dios. Más bien, creemos -y esto verdaderamente nos da valor - en la interpretación de un grupo de entre el pueblo de Dios, en un lugar, en un tiempo, bajo estas influencias providenciales, de la llamada especial de Dios en nuestra iglesia. No estamos en una cruzada para que todos lo digan de la forma que nosotros lo decimos. Y en verdad la esencia del cuerpo de Cristo perdería algo si sucediese así. Tenemos una contribución que hacerle al cuerpo, y tenemos un testimonio que hacer para el mundo. Y creemos que es algo venido de Dios, sin contradecir muchas de las declaraciones de misión que otras iglesias diseñan.

les pido que escuchen todo lo que he de decir bajo este enunciado. Lo que estoy diciendo aquí sencillamente solo da sustancia a los valores que han sido clarificados entre nosotros por el Grupo de Planeación Principal. Vea, por ejemplo, la columna izquierda en la Página 4:

A la luz de nuestra Misión y la Dinámica Espiritual que la conduce, los siguientes Valores nos cautivan mientras reflexionamos y oramos sobre nuestras circunstancias particulares y la constitución como iglesia, en esta área metropolitana, con estos vecindarios circundantes, en este momento de la historia redentora.

Ven que construido dentro de este documento está la convicción de Hechos 13:36 - David sirvió el propósito de Dios en su generación. Este es nuestro propósito también.

Y uno de esos valores es el Nº 20 casi al final de la Página 6: Valoramos

servir y vernos enriquecidos por el amplio movimiento del Espíritu de Dios a través de la iglesia y las culturas.

Uno de mis propósitos en estos mensajes es ayudarles a alcanzar el espíritu de este documento. Te perderás el latido del corazón si no oyes el anhelo de ser siervo de la iglesia hoy en el amplio movimiento del Espíritu de Dios. Un siervo que está tan dolorosamente atento a los peligros del orgullo en nosotros que reescribimos la declaración de valor para incluir nuestra necesidad de ser enriquecidos por otros en vez de ofrecer solamente nuestros servicios. El corazón humano es tan propenso al orgullo que uno puede exaltarse a uno mismo en el solo acto de ofrecer un servicio a otro.

El punto es que la Declaración de Nuestra Misión es la forma en que Dios nos llama para que apliquemos su palabra para nuestra generación. Dar nuestras vidas a esta Misión es nuestra contribución a lo que creemos que Dios está haciendo sobre estas Ciudades y alrededor del mundo. Creemos que es extremadamente importante. ¿Qué es?

Seis Frases de Nuestra Misión

Lo resumiré en siete observaciones bíblicas cortas para clarificar las seis frases de la Declaración de Misión, mas un punto de vista total.

Nuestra Misión es:

"esparcir la pasión de la Supremacía de Dios en todas las cosas para el regocijo de todos los pueblos"

1. "La Supremacía de Dios"

En uno de las grandes oraciones de David en 2 Samuel 7:22, dice:

Oh Señor Dios, por eso tú eres grande; pues no hay nadie como tú, ni hay Dios fuera de ti.

En otras palabras, Dios es absolutamente supremo. El es el más maravilloso de todos los seres. Es el primero y el último. No hay nadie como Él. El es infinito, eterno y no cambia en su ser, sabiduría, poder, santidad, justicia, bondad y verdad.

Y aun así, ¿cuán importante es en la televisión, en tu trabajo, en los anuncios o en películas, deportes o en los centros comerciales? Aquellos que comprenden esta Declaración de Misión quedan abrumados por la increíble negligencia de Dios en nuestro mundo. Si Él es supremo - si Él es la realidad mas importante en el universo, creando todo, sosteniendo todo, gobernando todo, pidiendo cuentas de todo - entonces esta insignificancia virtual en nuestra cultura es la cosa mas abrumadora, terrorífica, y descorazonadora en el mundo (Jeremías 2:13).

En este contexto, nuestra misión es levantar el estandarte y sonar las trompetas y llevar una vida llamada LA SUPREMACÍA DE DIOS.

2. "En todas las cosas"

"La Supremacía de Dios en todas las cosas." La raíz bíblica de esta frase está en 1 Corintios 10:31:

Entonces, ya sea que comáis, que bebáis, o que hagáis cualquier otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios.

Comer y beber son representaciones de lo ordinario y lo mundano. El punto es este: No creas que la supremacía de Dios tiene que ver solamente con rendir servicios, misiones, enseñar la Biblia, o cosas como los gobiernos, los tratados y las guerras. Tiene que ver con una Cola light o panecillos, con las tareas del hogar y las ruedas desinfladas, con los coches usados y el Internet.

Nuestra misión es empapar la vida con la supremacía de Dios. Nuestra misión es conectar toda la vida con Dios. Nuestra misión es regocijarse con el hecho de que no hay un centímetro cuadrado de este planeta, o un momento único en el tiempo en el que Dios no diga, "¡Mío!" Nuestra misión es vivir la presencia de Dios cada momento de cada día, en donde estemos, y saborear ahí su supremacía.

3. "Pasión"

"La pasión por la supremacía de Dios en todas las cosas". Es una palabra arriesgada, especialmente si se pone detrás la palabra "púrpura". Lo cual no hacemos. Si no te gusta, entonces intenta fervor, celo, entusiasmo, ganas, ardor, vehemencia. El punto es tratar de hacer llegar la intensidad del mandamiento de Jesús de amar al Señor tu Dios con TODO tu corazón, con TODA tu alma y con TODA tu mente (Mateo 22:37). Es un esfuerzo por sobrellevar la terrible palabra de Jesús en Apocalipsis 3:16:

Así, puesto que eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca.

Es un intento por capturar en una palabra lo que David sintió cuando dijo en el Salmo 63:1:

Oh Dios, tú eres mi Dios; te buscaré con afán. Mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela en tierra seca y árida donde no hay agua.

Buscando arduamente, sediento, ansiosamente - estas son palabras de deseo apasionado.

Nuestra misión no es solamente pensar o actuar bien, sino sentir de lo que Dios es digno. Jonathan Edwards estaba en lo correcto cuando dijo que Dios es glorificado cuando los hombres ven su supremacía y la entienden verdaderamente. Pero Dios es mas glorificado cuando no sólo lo vemos y lo entendemos sino cuando nos regocijamos en Él y sentimos emociones que corresponden a su dignidad (Misceláneas, #448). Dios es mas glorificado en nosotros cuando estamos mas satisfechos en Él.

4. "Para el Regocijo"

"La pasión por la supremacía de Dios en todas las cosas para el regocijo . . .” Lo que se asume aquí es que ver la supremacía de la gloria de Dios llena el corazón con gozo. Pero no es una simple suposición. Es una experiencia probada y, aun más importante, una verdad bíblica. Salmo 16:11:

En tu presencia hay plenitud de gozo ; en tu diestra, deleites para siempre.

O consideren la conexión lógica entre los versos 2 y 3 del Salmo 95:

Aclamémosle con salmos 3 Porque Dios grande es el Señor, y Rey grande sobre todos los dioses.

Aclamemos con gozo a Dios ¿Por qué? Porque el Señor es un gran Dios - es decir, un Dios supremo. La supremacía de Dios es la base de nuestro regocijo. Así pues la supremacía gentil sobre de Dios sobre nosotros satisface nuestros corazones y nuestra satisfacción en Dios glorifica su supremacía. El recibe la gloria. Nosotros recibimos el gozo.

5. "De Todos los Pueblos"

"La pasión por la supremacía de Dios para el regocijo de todos los pueblos" ¿Por qué pluralizamos - pueblos? El punto no es reducir la importancia de los individuos. Cristo murió por personas individuales. Las personas vuelven a nacer y se salvan individualmente. El punto aquí es llamar la atención a la gran tarea no finalizada de evangelizar al mundo; y eso significa alcanzar a todas las personas del mundo y plantar la iglesia entre ellos para que evangelicen entre su gente.

Salmo 67:3-4 dice:

Te den gracias los pueblos, oh Dios,todos los pueblos te den gracias.4 Alégrense y canten con júbilo las naciones.

Dios está interesado en todos los pueblos. Quiere traer a cada pueblo al regocijo de su supremacía. "Alégrense y canten con júbilo las naciones". Este es nuestro entendimiento acerca de finalizar la Gran Comisión—no que cada individuo será salvado sino que cada grupo de personas será penetrado por el evangelio. Apocalipsis 5:9 dice de Cristo:

fuiste inmolado, y con tu sangre compraste para Dios a gente de toda tribu, lengua, pueblo y nación.

Y Jesús dijo en Mateo 24:14:

Y este evangelio del reino se predicará en todo el mundo como testimonio a todas las naciones [o pueblos], y entonces vendrá el fin.

Nuestra misión en Bethlehem no finalizará hasta que todos los pueblos escuchen y la iglesia sea plantada en cada uno. Esta es una gran prioridad entre nosotros. La historia del mundo depende de esto.

6. "Esparcir"

"Esparcir una pasión por la supremacía de Dios en todas las cosas para el regocijo todos los pueblos". Si todas estas cosas son asi - si Dios es la realidad suprema del universo, si está relacionado a todas las cosas, si agita la pasión de su supremacía en todo aquel que lo conoce, si esta es la fuente de regocijo profundo y continuo, si Dios significa el incluir a todos los pueblos-entonces no podemos sentarnos en estas cosas. No podemos acumularlas. No podemos esconderlas. Debemos esparcirlas. Existimos para esparcir una pasión por la supremacía de Dios en todas las cosas para el regocijo de todos los pueblos.

¿Dónde está el Amor en Nuestra Misión?

Los que nos lleva a una última cosa. En la página 3 en la primera columna una oración realmente crucial (en el medio) dice:

El lamento del Espíritu Santo en el corazón de nuestra gente es por un énfasis decisivo y fresco en Relaciones de Amor.

Así que terminamos preguntando, "¿Dónde se encuentra el Amor en la Declaración de Nuestra Misión?". La respuesta es que Nuestra Declaración de Misión es una definición de amor.

El amor es tomar cuantos dolores sean necesarios aun a costa de tu vida para traer a otros al encuentro del gozo totalmente satisfactorio de la supremacía de Dios. Si tomas dos palabras de la Misión y las colocas juntas, veras esto: Esparce . . . regocijo. Nuestra Misión es esparcir gozo. Pero el único regocijo que llena cada rincón vacío de nuestros corazones y el único regocijo que perdura para siempre es el regocijo en la supremacía de Dios. Si le damos a la gente todo en el mundo menos esto, no nos lo agradecerán al final. ¿Qué es el AMOR? Amar es esparcir la pasión de la supremacía de Dios en todas las cosas para el regocijo de todos las pueblos.

El corazón latiendo de nuestra Misión es el amor. Porque los latidos del corazón de nuestra misión es el regocijo de los pueblos en la supremacía de Dios.