Las decisiones de hoy determinan quien serás mañana

Conferencia Nacional 2007

Stand: A Call for the Endurance of the Saints


Las siguientes notas fueron tomadas durante el mensaje.

Punto Principal

Dependiendo de en quién te conviertas, lograrás o no perseverar en tu vida cristiana. ¿Te convertirás en un hombre de Dios, o en tu propio hombre? ¿Dependiente de Cristo, o auto-dependiente? Las pequeñas elecciones que se toman en la vida son las que determinarán en cuál de esos hombres te convertirás.

La vida está hecha de pequeñas decisiones

La perseverancia consiste en una “larga obediencia en la misma dirección.” Perder la dirección es el resultado acumulativo de muchas pequeñas malas decisiones.

Tenemos que mirar a nuestras vidas y considerar qué estamos haciendo realmente para llegar a ser más Cristo-céntricos. La espiritualidad real es el desarrollo de una disciplina espiritual regular.

2 Timoteo 2:3-7, el soldado, el atleta y el granjero, cada uno de ellos debe ser disciplinado--si esperan mantener y cumplir sus trabajos. Así también lo es con los cristianos. La vida cristiana es un trabajo duro, un trabajo duro según el poder de Dios (Colosenses 1:29). Y este trabajo duro es lo que nos pone en la posición de dar frutos que permanecen (Salmo 1).

Hay implicaciones prácticas

Romanos 6:12-14. El propósito de la auto disciplina es que podamos ser piadosos. Tenemos una opción acerca de a quién presentamos nuestro cuerpo. Romanos 12:1-2, ofrezcan sus cuerpos (y mentes) a Dios. A menudo nos lamentamos de ciertas formas en que desperdiciamos nuestro tiempo (por ejemplo, viendo mucha televisión); pero, ¿alguna vez has terminado de leer la Palabra de Dios y te has sentido de esa manera?

Recupera las horas de tu día que están siendo desperdiciadas en actividades inútiles. Lee la Palabra de Dios y otros buenos libros. Ten conversaciones con tu familia sobre qué estás aprendiendo. Redime el tiempo para que te enriquezca y te haga la clase de persona que quieres ser.

Haz del Cielo tu motivación (2 Pedro 3:13). Revístete con humildad para soportar el sufrimiento (1 Pedro 4:12). Sigue a aquellos que han terminado bien (Jim Elliot y su hermano Burt). Y pon tu corazón en quien quieras llegar a ser. Entonces, ora a Dios para que Él lo haga así.