Solid Joys
17 de mayo
Cinco peligros digitales
Antes bien, vístanse del Señor Jesucristo, y no piensen en proveer para las lujurias de la carne.
Romanos 13:14
Los cristianos no nos dejamos llevar por la vida como medusas flotando en la corriente de la cultura contemporánea. Vivimos por el poder del Espíritu y encontramos nuestro rumbo en la Palabra de Dios. Nadamos como delfines, no como medusas. Parte de ese rumbo y poder se expresa en una interacción reflexiva con la realidad digital de nuestro tiempo, la cual tiene algunos peligros. Aquí hay cinco de ellos a considerar.
1) El anzuelo de la curiosidad constante
Los dispositivos digitales ofrecen un sinfín de posibilidades de descubrimiento. Incluso los sistemas operativos más básicos pueden consumir horas de experimentación y búsqueda. Además, existen infinitas aplicaciones que consumen semanas de tu tiempo, al atraerte hacia sus complejidades.
Todo esto es muy engañoso: da la impresión de poder y eficacia, pero al final del día te deja con una sensación de vacío y nerviosismo.
Resolución: limitaré estrictamente mi tiempo de experimentación con el dispositivo y me dedicaré más a la verdad que a la técnica.
2) El mundo vacío de la (ir)realidad virtual
Qué triste es ver a personas brillantes y creativas dedicar horas y días de su vida a crear ciudades, ejércitos y aventuras que no tienen conexión con la realidad. Solo tenemos una vida. El Dios real nos ha dado todos nuestros poderes para el mundo real, lo que nos lleva a un cielo real y a un infierno real.
Resolución: dedicaré mi energía constructiva y creativa no a la irrealidad de la “realidad virtual”, sino a la realidad del mundo real.
3) Relaciones “personales” con una máquina
Como ningún otro invento, una computadora es lo más parecido a una persona. Puedes jugar con ella. Te hablará. Siempre estará allí para ti. El gran peligro es que nos sintamos cómodos con esta “persona” electrónica manejable y nos alejemos gradualmente del trato impredecible, frustrante y a veces doloroso que se tiene con las personas reales.
Resolución: no reemplazaré el riesgo de las relaciones personales con la seguridad electrónica impersonal.
4) El riesgo de una cita
Cita: “Reunión o encuentro entre dos o más personas, previamente acordado”. Las aventuras sexuales comienzan con momentos privados, conversaciones prolongadas y el intercambio de almas, lo cual ahora puede hacerse en total aislamiento por medio de dispositivos digitales. Puedes pensar que “no es nada” hasta que ella (o él) aparece en la ciudad.
Resolución: no cultivaré una relación con una persona del sexo opuesto que no sea mi cónyuge. Si estoy soltero, no cultivaré una relación similar con el cónyuge de otra persona.
5) Pornografía
Más dañino que solo ver los videos explícitos, es que ahora no solo podemos ver, sino también podemos unirnos a la perversidad en la privacidad de nuestra propia casa. La pornografía interactiva te permitirá “participar” u obligar a otros a “participar” virtualmente.
Nunca la he visto. Ni pienso hacerlo. Mata el espíritu. Alejan a Dios. Despersonaliza a las mujeres. Apaga la oración. Ignora la Biblia. Degrada el alma. Destruye el poder espiritual. Lo contaminan todo.
Resolución: nunca abriré ninguna aplicación o sitio web para tener estimulación sexual, ni compraré ni descargaré nada pornográfico.
Estos devocionales los tradujo nuestro colaborador Volvamos al Evangelio.
Fragmento de
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La luz más allá de la luz
18 de mayo•Colosenses 3:1–2
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El amor más libre
16 de mayo•Deuteronomio 10:14–15
Sobre Solid Joys
Solid Joys es un devocional diario escrito y leído por John Piper. Estas lecturas breves y sustanciosas alimentarán tu gozo en Jesús todos los días del año.
