Solid Joys
10 de agosto
Ten piedad de mí, oh Dios
Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a Tu misericordia; conforme a lo inmenso de Tu compasión, borra mis transgresiones.
Salmo 51:1
Tres veces: “Ten piedad”, “conforme a Tu misericordia”, y “conforme a lo inmenso de Tu compasión”.
En Éxodo 34:6-7 Dios había prometido:
El Señor, el Señor, Dios compasivo y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y verdad; que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado, y que no tendrá por inocente al culpable.
David sabía que había culpables que no serían perdonados. Y que había culpables que, por alguna misteriosa obra de redención, no serían contados entre los culpables, sino que serían perdonados. El Salmo 51 es su manera de aferrarse a ese misterio misericordioso.
“Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a Tu misericordia; conforme a lo inmenso de Tu compasión, borra mis transgresiones”. Nosotros sabemos más que David acerca del misterio de la redención: conocemos a Cristo. Pero nos tomamos de la misericordia de la misma manera que David.
Lo primero que David hace es volverse rendido hacia la misericordia y el amor de Dios. Hoy eso significa volvernos, indefensos, a Cristo, cuya sangre nos asegura toda la misericordia que necesitamos.
Estos devocionales los tradujo nuestro colaborador Volvamos al Evangelio.
Episodio siguiente
Los distintos tiempos de la gracia
11 de agosto•2 Tesalonicenses 1:11–12
Episodio anterior
El propósito del evangelio
9 de agosto•Romanos 5:9–11
Sobre Solid Joys
Solid Joys es un devocional diario escrito y leído por John Piper. Estas lecturas breves y sustanciosas alimentarán tu gozo en Jesús todos los días del año.