Solid Joys
18 de mayo
La luz más allá de la luz
Si ustedes, pues, han resucitado con Cristo, busquen las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Pongan la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra.
Colosenses 3:1-2
Jesucristo es refrescante. Entonces, busca las cosas de arriba. No reemplaces a Cristo este verano con insignificancias. Huir de Cristo hacia un ocio sin Cristo reseca el alma.
Al principio, puede parecer libertad y diversión dejar de lado la oración y descuidar la Palabra. Pero luego pagamos: superficialidad, impotencia, vulnerabilidad al pecado, preocupación por insignificancias, relaciones superficiales y una alarmante pérdida de interés en la adoración y las cosas del Espíritu.
No permitas que el verano haga que tu alma se marchite. Dios creó esta época del año para que fuera un anticipo del cielo, no un sustituto.
Si el cartero te trae una carta de amor de tu prometido, no te enamoras del cartero. No te enamores del presente gozo previo, al punto que te sientas incapaz de amar la realidad que está por venir.
Jesucristo es el centro refrescante del verano. Él tiene la preeminencia por sobre todas las cosas (Colosenses 1:18), incluso sobre las vacaciones, los días de campo, las largas caminatas y las comidas y deportes al aire libre. Él nos hace una invitación en este verano: “Vengan a Mí, todos los que están cansados y cargados, y Yo los haré descansar” (Mateo 11:28).
La pregunta es: ¿es eso lo que queremos? Cristo se nos ofrece a Sí mismo en la medida en que nosotros anhelamos ser refrescados en Él. “Me buscarán y me encontrarán, cuando me busquen de todo corazón” (Jeremías 29:13).
Lo que Pedro dice al respecto es lo siguiente: “Arrepiéntanse y conviértanse, para que sus pecados sean borrados, a fin de que tiempos de alivio vengan de la presencia del Señor” (Hechos 3:19). Arrepentirse no solo implica dar la espalda al pecado, sino también volverse al Señor con el corazón abierto, expectante y sumiso.
¿Qué tipo de actitud veraniega es esta? Es la actitud que describe Colosenses 3:1-2: “Si ustedes, pues, han resucitado con Cristo, busquen las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Pongan la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra”.
¡La tierra es de Dios! Es un adelanto de la realidad de lo que el verano eterno será donde “la ciudad no tiene necesidad de sol ni de luna que la iluminen, porque la gloria de Dios la ilumina, y el Cordero es su lumbrera” (Apocalipsis 21:23).
El sol de verano es un mero destello de luz en comparación con lo que será el sol de la gloria de Dios. El verano nos permite percibir y demostrar esta realidad. ¿Deseamos tener ojos que ven? Señor, haznos ver la luz más allá de la luz.
Estos devocionales los tradujo nuestro colaborador Volvamos al Evangelio.
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Sobre Solid Joys
Solid Joys es un devocional diario escrito y leído por John Piper. Estas lecturas breves y sustanciosas alimentarán tu gozo en Jesús todos los días del año.
