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31 de agosto

El Cordero y el León

Este es Mi Siervo, a quien he escogido; Mi Amado en quien se agrada Mi alma; sobre Él pondré Mi Espíritu, y a las naciones proclamará justicia. No contenderá, ni gritará, ni habrá quien en las calles oiga Su voz. No quebrará la caña cascada, ni apagará la mecha que humea, hasta que lleve a la victoria la justicia. Y en Su nombre las naciones pondrán su esperanza.

Mateo 12:18-21, citando Isaías 42

El alma del Padre se regocija profundamente ante la mansedumbre servicial y la compasión de Su Hijo.

Cuando una caña se dobla y está a punto de quebrarse, el Siervo la mantiene derecha con ternura hasta que sana. Cuando una mecha empieza a humear y apenas guarda algo de calor, el Siervo no la apaga, sino que ahueca la mano y la sopla despacio hasta que vuelva a encenderse.

Por eso, el Padre exclama: “Este es Mi Siervo, a quien he escogido; Mi Amado en quien se agrada Mi alma”. El valor y la belleza del Hijo provienen no solo de Su majestad ni solo de Su mansedumbre, sino del modo en que ambas cualidades se combinan en proporciones perfectas.

Cuando el ángel clamó en Apocalipsis 5:2: “¿Quién es digno de abrir el libro y de desatar sus sellos?”, la respuesta fue: “No llores; mira, el León de la tribu de Judá, la Raíz de David, ha vencido para abrir el libro y sus siete sellos” (Apocalipsis 5:5).

Dios ama la fuerza del León de Judá. Esa es la razón por la que Él es digno, a los ojos de Dios, de abrir los rollos de la historia y de revelar lo que sucederá en los últimos días.

Sin embargo, la escena está incompleta. ¿Qué hizo el León para concretar Su conquista? El versículo siguiente describe su apariencia: “Miré, y vi entre el trono (con los cuatro seres vivientes) y los ancianos, a un Cordero, de pie, como inmolado” (Apocalipsis 5:6). Jesús es digno de que el Padre se deleite en Él, no solo porque es el León de Judá, sino también porque es el Cordero inmolado.

Ésta es la gloria peculiar de Jesucristo, el Hijo encarnado de Dios: la asombrosa mezcla de majestad y mansedumbre.


Estos devocionales los tradujo nuestro colaborador Volvamos al Evangelio.

Fragmento de

Los deleites de Dios, páginas 29-30 (Solo en inglés)

Episodio siguiente

Él hace todo lo que le place

1 de septiembre•Salmos 115:3

Episodio anterior

La iglesia crece según el diseño de Dios

30 de agosto•Romanos 9:8

Sobre Solid Joys

Solid Joys es un devocional diario escrito y leído por John Piper. Estas lecturas breves y sustanciosas alimentarán tu gozo en Jesús todos los días del año.

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