Solid Joys
30 de noviembre
La vergüenza triunfante de la cruz
[Cristo no se ofrece] a Sí mismo muchas veces, como el sumo sacerdote entra al Lugar Santísimo cada año con sangre ajena. De otra manera, a Cristo le hubiera sido necesario sufrir muchas veces desde la fundación del mundo; pero ahora, una sola vez en la consumación de los siglos, se ha manifestado para destruir el pecado por el sacrificio de Sí mismo.
Hebreos 9:25-26
No debe darse por sentado que los pecadores sean bienvenidos en el cielo.
Dios es santo y puro, y perfectamente justo y recto. Sin embargo, toda la historia de la Biblia se centra en cómo un Dios tan grande y santo puede, de hecho, tomar para Sí mismo a personas sucias e impías como tú y yo. ¿Cómo es posible?
Hebreos 9:25 dice que el sacrificio de Cristo por el pecado no fue como los sacrificios de los sumos sacerdotes judíos. Estos entraban al lugar santísimo anualmente con sacrificios de animales para expiar los pecados del pueblo. Pero estos versículos dicen que Cristo no entró al cielo para “ofrecerse a Sí mismo muchas veces… De otra manera… le hubiera sido necesario sufrir muchas veces desde la fundación del mundo” (Hebreos 9:26).
Si Cristo hubiera seguido el ejemplo de los sacerdotes, hubiera tenido que morir anualmente. Y debido a que los pecados que debían ser cubiertos incluían los de Adán y Eva, hubiera tenido que comenzar Su muerte anual desde la fundación del mundo. Pero el escritor considera esto como algo impensable.
¿Por qué es impensable? Porque haría que la muerte del Hijo de Dios pareciera débil e ineficaz. Si tuviera que repetirse año tras año durante siglos, ¿dónde estaría el triunfo? ¿Dónde veríamos el valor infinito del sacrificio del Hijo de Dios? Se desvanecería en la vergüenza de un sufrimiento y una muerte anuales.
Hubo vergüenza en la cruz, pero fue una vergüenza triunfante. “[Jesús despreció] la vergüenza, y se ha sentado a la diestra del trono de Dios” (Hebreos 12:2).
Este es el evangelio de la gloria de Cristo, la imagen de Dios (2 Corintios 4:4). Oro para que, sin importar cuán sucio o impío estés a causa del pecado, veas la luz de esta gloria y creas.
Estos devocionales los tradujo nuestro colaborador Volvamos al Evangelio.
Fragmento de
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29 de noviembre•Hebreos 9:14
Sobre Solid Joys
Solid Joys es un devocional diario escrito y leído por John Piper. Estas lecturas breves y sustanciosas alimentarán tu gozo en Jesús todos los días del año.
