Todos los Mandamientos de Dios Son Posibles con Dios

Cristianismo significa que el cambio es posible. Cambio que es profundo y fundamental. Es posible convertirse en una persona misericordiosa cuando una vez fuiste duro e insensible. Es posible dejar de ser dominado por la amargura y el enojo. Es posible convertirse en una persona amante sin importar como haya sido tu pasado.

La Biblia asume que Dios es el factor decisivo en hacernos lo que deberíamos ser. Con una maravillosa franqueza la Biblia dice, "Desechen la malicia y sean misericordiosos". No dice, "Si puedes..." o: "Si tus padres fueran misericordiosos contigo..." o: "Si no fueras terriblemente agraviado...". Dice, "Se misericordioso".

Esto es maravillosamente liberador. Nos libra del terrible fatalismo que dice que el cambio es imposible para mí. Me libra de perspectivas mecanicistas que hacen mi pasado mi destino.

Si estuviera en prisión y Jesús entrara en mi celda y dijera, "Vete de este lugar esta noche", puede que me sorprende, pero si confiara en su bondad y poder, sentiría una ráfaga de esperanza de que la libertad es posible.

Si es de noche y la tormenta se está librando y las aguas golpean sobre el muelle y el Señor viene a mí y me dice, "Zarpa mañana por la mañana", hay una explosión de esperanza en la oscuridad. Él es Dios. Él sabe lo que está haciendo. Sus mandamientos no son palabras desechables.

Sus mandamientos siempre vienen con una verdad liberadora y que cambia la vida para creer. Por ejemplo,

Sed más bien amables unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, así como también Dios os perdonó en Cristo. Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados; y andad en amor, así como también Cristo os amó y se dio a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios, como fragante aroma.

  1. Dios nos adoptó como hijos. Tenemos un Padre nuevo y una familia nueva. Esto rompe con las fuerzas fatalísticas de nuestra "familia de origen". "No llaméis a nadie padre vuestro en la tierra, porque uno es vuestro Padre, el que está en los cielos". (Mateo 23:9)
  2. Dios nos ama como a hijos. Somos "hijos amados". El mandamiento de imitar el amor de Dios no cuelga en el aire, viene con poder: "Sed imitadores de Dios como hijos amados". "¡Amar!" es el mandamiento y ser amados es el poder.
  3. Dios nos ha perdonado en Cristo. Sean misericordiosos y perdonadores como Dios en Cristo os perdonó . Lo que Dios hizo es poder para cambiar. El mandamiento de ser misericordiosos tiene más que ver con lo que Dios hizo por ti que con lo que tu madre te hizo. Este tipo de mandamiento significa que tú puedes cambiar.
  4. Cristo te amó y se dio a sí mismo por ti. "Anda en amor como Cristo te amó" . El mandamiento viene con una verdad que cambia la vida. "Cristo te amó". En el momento cuando hay una oportunidad de amar y una voz dice, "No eres una persona amante", puedes decir, "El amor de Cristo por mí me hace una nueva clase de persona. Su mandamiento de amar es tan posible para mí como su promesa de amor es verdadera para mí".

Orando contigo (y San Agustín), "Señor, dame fuerza para lo que me pides, y pídeme lo que quieras"

Pastor John

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