Llamados a sufrir y a regocijarnos: Por un eterno peso de gloria

2da a los Corintios 4:7-18

Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la extraordinaria grandeza del poder sea de Dios y no de nosotros. Afligidos en todo, pero no agobiados; perplejos, pero no desesperados; perseguidos, pero no abandonados; derribados, pero no destruidos; llevando siempre en el cuerpo por todas partes la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo. Porque nosotros que vivimos, constantemente estamos siendo entregados a muerte por causa de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo mortal. Así que en nosotros obra la muerte, pero en vosotros, la vida. Pero teniendo el mismo espíritu de fe, según lo que está escrito: Crei, por tanto hable, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos; sabiendo que aquel que resucitó al Señor Jesús, a nosotros también nos resucitará con Jesús, y nos presentará juntamente con vosotros. Porque todo esto es por amor a vosotros, para que la gracia que se está extendiendo por medio de muchos, haga que las acciones de gracias abunden para la gloria de Dios. Por tanto no desfallecemos, antes bien, aunque nuestro hombre exterior va decayendo, sin embargo nuestro hombre interior se renueva de día en día. Pues esta aflicción leve y pasajera nos produce un eterno peso de gloria que sobrepasa toda comparación, al no poner nuestra vista en las cosas que se ven, sino en las que no se ven; porque las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.

El versículo 16 expresa algo que todos los presentes en esta mañana quieren experimentar. Pablo dice: "no desfallecemos, antes bien, aunque nuestro hombre exterior va decayendo, sin embargo nuestro hombre interior se renueva de día en día". Allí hay algo aquí que nadie quiere, y algo que todos quieren.

Lo que nadie quiere y lo que todos quieren

Nadie en esta mañana quiere desfallecer. Nadie vino diciendo: "Ciertamente espero que cantemos algunas canciones y escuchemos un sermón que me ayude a desfallecer. Realmente quiero sentirme desanimado en esta mañana con lo que diga John". Ni uno de ustedes lo quiere. Nadie quiere el corazón para que viva derrotado. Tampoco Pablo.

Por el contrario, todos quieren una renovación interior cada día. Todos sabemos que los sentimientos de fortaleza y novedad y esperanza y vitalidad y valor y entusiasmo por la vida duran solo un poco, y tienden a desaparecer. Si vamos a ser fuertes interiormente y tener esperanza y gozo y recursos para amar y tendremos que ser renovados cada día. Lo sabemos. La vida no es estática ni estable. A veces está arriba, y otras veces está abajo. En ocasiones es plena y luego se vacía y después es nuevamente plena. Es renovada, gastada, renovada, y nuevamente gastada y renovada. Y cada uno de nosotros quiere el poder de renovación. Nadie quiere ser abandonado en el valle del agotamiento y el vacío y el desánimo. Si hay un secreto para ser fortalecido y tener esperanzas y gozo y para amar una y otra vez cada día, entonces nos interesa.

Dos palabras cruciales: "Por tanto" y "pues"

Entonces, hay dos palabras en este texto que deberían llamar nuestra atención. La palabra "por tanto" al comienzo del versículo 16, y la palabra "pues" al comienzo del versículo 17. ¿Por qué son tan importantes?

El versículo 16 como vértice superior de un triángulo

Imagine al versículo 16 en la cima de un triángulo con dos lados que le sirven de apoyo. Así que allí está nuestro deseo, apoyado por estas dos líneas: "no desfallecemos. . . sin embargo nuestro hombre interior se renueva de día en día". Esto es lo que todos queremos en esta mañana, poder decir éso y que sea realmente cierto.

Versículo 16: "no desfallecemos. . . sin embargo nuestro hombre interior se renueva de día en día".

Los versículos 7-15 son un lado de apoyo a la cima

La palabra "por tanto" al comienzo de los versículos significa que Pablo ha estado diciendo algo que le llevó a esta experiencia y que la apoya. "Esto es cierto y esto es cierto y esto es cierto" en los versículos 7-15, "POR TANTO, no desfallecemos. . . POR TANTO nuestro hombre interior se renueva de día en día". Así que la primera línea del triángulo es la verdad de los versículos 7-15, que nos lleva a esta experiencia y la apoya. Esto debería llamar nuestra atención y enviarnos a una cacería en esos versículos, para ver qué es. ¡Quizás es para nosotros también!

Los versículos 17-18 como otro lado de apoyo para el vértice superior

Luego, la palabra "pues" al principio del versículo siguiente (v.17) significa que Pablo está a punto de decir algo que es la razón para el versículo 16. "no desfallecemos... nuestro hombre interior se renueva de día en día" PUES (PORQUE) esto es cierto y esto es cierto y esto es cierto. Así que la segunda línea del triángulo que desciende por el otro lado es la verdad de los versículos 17-18, que apoya la experiencia descrita anteriormente.

¿Puede verlo ahora? La experiencia que anhelamos es sentarnos en la cima de este triángulo con dos lados de apoyo. Los versículos 7-15 son ciertos "POR TANTO no desfallecemos, sino que nuestro hombre interior se renueva de día en día". Ése es un lado. Y "no desfallecemos, sino que nuestro hombre interior es renovado de día en día", PUES los versículos 17-18 son verdad.

Así que nuestro propósito es mirar los dos lados de este triángulo y hacer que la verdad que sostenía a Pablo nos sostenga a nosotros.

El versículo 16 ocurre en medio del sufrimiento

Pero primero, una breve observación: el versículo 16 reconoce que el no desfallecer y la renovación cada día están ocurriendo en medio del sufrimiento. "No desfallecemos, antes bien, aunque nuestro hombre exterior va decayendo, sin embargo nuestro hombre interior se renueva de día en día". Pablo sabía que estaba muriendo, y que todos estamos muriendo. Él experimentaba un tremendo sufrimiento, y allí vio la decadencia y desgaste de su vida terrenal. Había debilidades y enfermedades y heridas y privaciones y presiones y frustraciones y decepciones. Y cada una de estas le costaba un pedazo de su vida. Un modo de decirlo es "en nosotros obra la muerte" (vea v. 12).

Ése era el contexto para decir: "No desfallecemos... sin embargo nuestro hombre interior se renueva de día en día”. De modo que lo que realmente nos preguntamos ahora no es solo: "¿Cómo podemos no desfallecer en la vida?", sino "¿Cómo podemos prepararnos para sufrir sin desfallecer?" "¿Cómo puedo aceptar la decadencia de mi cuerpo y el detrimento de mi vida terrenal y, al mismo tiempo, no desfallecer sino encontrar fuerzas internas renovadas para continuar con gozo hasta el fin con actos de amor?"

Ahora estamos listos para ver la respuesta de Pablo a esta pregunta. Primero, en los versículos 7-15, y luego en los versículos 17-18.

Versículos 7-15: Cuatro razones para no desfallecer

En los versículos 7-15 hay, al menos, cuatro razones que llevan a Pablo a decir "POR TANTO no desfallecemos". Y cada una de ellas toma en cuenta la decadencia de esta vida terrenal. Él nunca pierde de vista que es un hombre moribundo y que su vida se está desgastando. Así que en estos versículos muestra la verdad a pesar de que, e incluso porque, su naturaleza exterior está descayendo y desgastándose.

1. La glorificación del poder de Dios y del Hijo de Dios

Primero, aunque su naturaleza exterior está decayendo, aun y en medio de este sufrimiento el poder de Dios y la vida del Hijo de Dios están siendo manifestadas y glorificadas.

Versículo 7: "Pero tenemos este tesoro en vasos de barro [es decir, en personas externas decadentes, débiles], para que la extraordinaria grandeza del poder sea de Dios y no de nosotros”. POR TANTO no desfallecemos. . . pues el poder de Dios es exaltado en nuestra debilidad.

Versículo 10: "llevando siempre en el cuerpo por todas partes la muerte de Jesús [ése es otro aspecto del desgaste del hombre exterior], para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo". POR TANTO no desfallecemos. . . pues la vida del Hijo de Dios es exaltada en nuestra muerte cada día.

Versículo 11: "Porque nosotros que vivimos, constantemente estamos siendo entregados a muerte por causa de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo mortal". POR TANTO no desfallecemos. . . pues la vida del Hijo de Dios es manifestada y glorificada en nuestros cuerpos decadentes.

Así que la primera razón por la que Pablo no desfallece, mientras decae su naturaleza exterior, es que en su debilidad y en su constante entrega a la muerte por amor de otros, el poder de Dios y la vida del Hijo de Dios son glorificados, y éso es lo que Pablo ama más que todo.

2. El fortalecimiento de la iglesia

Segundo, aunque su naturaleza exterior está decayendo, aun y en medio de este sufrimiento, su vida está fluyendo desde él hacia la iglesia. Los cristianos son fortalecidos por el debilitamiento de Pablo.

Versículo 12: "Así que en nosotros obra la muerte, pero en vosotros, la vida". POR TANTO no desfallecemos. . . porque no solo Dios está siendo glorificado, sino que ustedes, mis amados, están recibiendo vida y fortaleza y esperanza.

Versículo 15: "Porque todo esto es por amor a vosotros, para que la gracia que se está extendiendo por medio de muchos [mediante el sufrimiento de Pablo por ellos], haga que las acciones de gracias abunden para la gloria de Dios”. POR TANTO no desfallecemos. . . porque (y note cómo el versículo 15 une las dos razones) en el ministerio del sufrimiento, la gracia se expande hacia ustedes, y la gloria va hacia Dios. Estos son los dos grandes amores de la vida de Pablo: traer gracia a otros y llevar gloria a Dios - y este versículo dice que ocurren en la misma experiencia. POR TANTO Pablo no desfallece.

3. La presencia sustentadora de Dios

Tercero, aunque su naturaleza exterior está decayendo, aun y en medio de este sufrimiento, Dios le sostiene y no le deja ser vencido.

Versículos 8-9 (note en cada uno de estos pares que lo que realmente está diciendo es: Sí, nuestra naturaleza externa está decayendo, pero no, no desfallecemos): "Afligidos en todo, pero no agobiados; perplejos, pero no desesperados; perseguidos, pero no abandonados; derribados, pero no destruidos" POR TANTO no desfallecemos. . . porque Dios nos sostiene y no permite que seamos vencidos.

4. Nuestra resurrección de entre los muertos

Cuarto, aunque su naturaleza exterior está decayendo, aun así él será resucitado de entre los muertos, con la iglesia y estará con Jesús.

Versículo 14: "[Sabemos] que aquel que resucitó al Señor Jesús, a nosotros también nos resucitará con Jesús, y nos presentará juntamente con vosotros". POR TANTO no desfallecemos. . . porque todo estará bien. Ni siquiera la muerte puede hacer que la historia tenga un mal final. Voy a vivir de nuevo; y voy a vivir con ustedes, el pueblo a quien amo; y voy a vivir con Jesús y participaré de su gloria eternamente y para siempre.

POR TANTO. . . ésa es la primera línea del triángulo (versículos 7-15) que apoya la gran experiencia de no desfallecer sino ser renovado cada día.

  1. Estoy siendo renovado porque el poder de Dios y la vida del Hijo de Dios están siendo manifestados y glorificados en mi debilidad decadente.

  2. Estoy siendo renovado porque la vida está fluyendo desde mi sufrimiento hacia la iglesia que tanto amo.

  3. Estoy siendo renovado porque Dios me sostiene en el sufrimiento y no permite que yo sea vencido por él.

  4. Estoy siendo renovado porque sé que seré resucitado de entre los muertos con ustedes y con Jesús, para vivir juntos eternamente y para siempre.

¡POR TANTO no desfallezco!

Versículos 17-18: Cuatro razones para no desfallecer

Mire ahora la otra línea del triángulo, la que apoya la maravillosa experiencia de Pablo en el versículo 16, a saber, los versículos 17-18. Él no desfallece, y está siendo renovado cada día PUES los versículos 17-18 son verdad. De nuevo, hay cuatro razones por las que Pablo no desfallece a pesar de su decayente hombre exterior (de sus debilidades y enfermedades y heridas y dificultades).

1. Aflicción pasajera

No desfallece PUES su aflicción es pasajera.

Versículo 17: "Pues esta aflicción leve y pasajera. . . “esto no significa que dura 60 segundos. Significa que dura solo durante la vida (que es pasajera en comparación con millones de edades de milenios) y nada más. La palabra significa "presente" ("esta aflicción presente"), se refiere a las aflicciones que no sobrevivirán a esta vida presente. No desfallezco. . . PUES mis aflicciones terminarán. No dirán la última palabra en mi vida.

2. Aflicción leve

No desfallece PUES su aflicción es leve.

Versículo 17: "Pues esta aflicción leve y pasajera. . . "Esta no es la conclusión de un estadounidense cómodo y moderno. Éste es la conclusión propia de Pablo. Él no había olvidado lo que dice en 2da a los Corintios 11:23-27.

En muchos más trabajos, en muchas más cárceles, en azotes un sinnúmero de veces, a menudo en peligros de muerte. Cinco veces he recibido de los judíos treinta y nueve azotes. Tres veces he sido golpeado con varas, una vez fui apedreado, tres veces naufragué, y he pasado una noche y un día en lo profundo. Con frecuencia en viajes, en peligros de ríos, peligros de salteadores, peligros de mis compatriotas, peligros de los gentiles, peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en el mar, peligros entre falsos hermanos; en trabajos y fatigas, en muchas noches de desvelo, en hambre y sed, a menudo sin comida, en frío y desnudez. Además de tales cosas externas, está sobre mí la presión cotidiana de la preocupación por todas las iglesias.

Cuando Pablo dice que sus aflicciones son leves, no quiere decir que sean fáciles o indoloras. Quiere decir que, comparadas con lo que viene, son como nada. Comparadas con el peso de gloria, son como plumas en la balanza. “Pues considero que los sufrimientos de este tiempo presente no son dignos de ser comparados con la gloria que nos ha de ser revelada" (Romanos 8:18). No desfallezco. . . PUES mis aflicciones son leves.

3. Un eterno peso de gloria

Él no desfallece PUES su aflicción está produciendo ahora mismo un eterno peso de gloria para Pablo, un peso que sobrepasa toda comparación.

Versículo 17: "Pues esta aflicción leve y pasajera nos produce un eterno peso de gloria que sobrepasa toda comparación". Lo que viene hacia Pablo no es momentáneo, sino eterno. No es leve, sino pesado. No es aflicción, sino gloria. Y sobrepasa toda comparación. El ojo no ha visto lo que Dios ha preparado para quienes le aman (1ra a los Corintios 2:9).

Y la idea no es que las aflicciones simplemente preceden la gloria, sino que ayudan a producir la gloria. Hay una relación causal real entre cómo resistimos las dificultades ahora y cómo podremos disfrutar la gloria de Dios en los siglos venideros. No se desperdicia ni un solo momento de dolor paciente. No desfallezco. . . PUES todos mis problemas están produciendo, para mí, un eterno peso de gloria que sobrepasa toda comparación

4. La gloria que no se ve, eterna, venidera

Pablo no desfallece PUES fija su mente en la gloria venidera, que no se ve, eterna.

Versículo 18: "al no poner nuestra vista en las cosas que se ven, sino en las que no se ven”. Dios pudiera ofrecerle toda la gloria del universo, para ayudarle a no desfallecer y para renovar su alma cada día, pero si usted nunca la ha mirado, nada resultará de ella.

La invitación pródiga de Dios

De hecho, éso es lo que Dios está haciendo ahora en este sermón. Este texto es una pródiga invitación de Dios para usted, para que mire todas las razones por las que no tiene que desfallecer, todas las razones por las que puede ser renovado cada día.

  • ¡Mire! El poder de Dios y la vida de Su Hijo son manifestados en su debilidad.

  • ¡Mire! La vida de Jesús está fluyendo desde su sufrimiento hacia las vidas de otras personas.

  • ¡Mire! Dios le sostiene en sus aflicciones y no dejará que usted sea destruido.

  • ¡Mire! Sus aflicciones no dirán la última palabra; usted resucitará de entre los muertos con Jesús y con la iglesia de Dios, y vivirá en gozo eternamente y para siempre.

  • ¡Mire! Sus aflicciones son pasajeras. Solo son por ahora, no para la era venidera.

  • ¡Mire! Sus aflicciones son leves. Comparadas con los placeres de lo que viene, son como nada.

  • ¡Mire! Estas aflicciones están produciendo un eterno peso de gloria para usted, un peso que sobrepasa toda comparación.

¡Por tanto MIRE! ¡Enfóquese! ¡Medite! ¡Piense en estas cosas! Crea lo que Dios dice. Y no desfallecerá, sino que su hombre interior será renovado cada día.

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