Yo Tengo Otras Ovejas Que No Son de Este Redil—Semana de Misiones

Juan 10:15-16 (LBLA)

De igual manera que el Padre me conoce y yo conozco al Padre, y doy mi vida por las ovejas. Tengo otras ovejas que no son de este redil; a ésas también me es necesario traerlas, y oirán mi voz, y serán un rebaño con un solo pastor.

El Nacimiento de las Misiones Modernas

David Brainerd nació el 20 de Abril de 1718, en Haddam, Connecticut, 43 años antes que naciera William Carey en Paulerspury, Inglaterra. Brainerd se convirtió en misionero de los indios de Nueva Inglaterra, pero murió a los 29 años. Vivió las últimas 19 semanas de su vida en el hogar del gran Jonathan Edwards en Northampton, Massachusetts.

Edwards estaba profundamente conmovido por la labor misionera y la fe y el coraje del Joven Brainerd, que editó y publicó su Vida y Diario en 1749. Cuarenta años más tarde, un joven pastor inglés, William Carey, fue impresionado con la historia de los sacrificios del joven misionero Brainerd.

Cuando tenía 31 años, Carey publico un pequeño libro Una Investigación de las Obligaciones de los Cristianos de Usar Recursos para la conversión de los Paganos. Repetidamente en este libro se refiere al gran ejemplo de Brainerd. Un año después, mientras se embarcaba para la India en 1793, en el barco Kron Princesa María, Carey escribió en su diario acerca de cómo los sermones de Jonathan Edwards, le estaban dando fortaleza. Por ejemplo: 24 de Junio, 1793-"Vi muchos peces voladores. He comenzado a escribir en bengalí y leo los sermones de Edwards y los poemas de Cowper. Mi mente está tranquila y serena . . . ".

El libro de Carey, además de su asombrosa carrera de cuarenta años en la India, lo ha inmortalizado como el "padre de las misiones modernas". Y la razón por la cual me refiero a su conexión con Edwards y Brainerd, es para enseñar que la gran era de las misiones modernas nació en el terreno de la gracia soberana. Nació en los corazones de hombres y mujeres que creyeron en las doctrinas de la elección y la predestinación incondicional, en el llamamiento eficaz, en la expiación definida y en la perseverancia de los santos –las grandes verdades que hemos estado enseñando en las pasadas cuatro semanas sacadas del libro desde Romanos 8:28-30.

Creyentes en la Gracia Soberana

Aparte de la Biblia, posiblemente no hay documentos misioneros que sean más influyentes que Vida y Diario de Brainerd e Investigación' de Carey. Y ambos vienen de lo que podemos llamar hombres de la "gracia soberana". Y lo que es aún más interesante, es que detrás de cada uno de ellos, estaban grandes pastores de más edad que eran conocidos por su apasionada dedicación a la soberanía de Dios en la salvación, y que amaban y animaban a los dos jóvenes misioneros.

Detrás de Brainerd estaba el gran teólogo y pastor Jonathan Edwards, quien vivió los últimos ocho años de su vida escribiendo y ministrando entre los indios del oeste de Massachusetts. Y detrás de Carey estaba el gran Andrew Fuller, el cual tomó parte en la ordenación de Carey y ayudó a formar la Sociedad Misionera Bautista, la cual le envió como misionero. Carey lo llamaba el fiel "sostenedor de la cuerda". Edwards y Fuller amaban y vivían las doctrinas de la gracia soberana.

De manera que lo quiero que veas, es que los primeros impulsos del movimiento misionero moderno vinieron de los corazones de gente que eran enfáticamente doctrinales en su orientación hacia la Escritura y que habían sido cautivados por la soberanía de la gracia de Dios. Por lo tanto, espero que les pueda enseñar, que es históricamente correcto y bíblicamente necesario que el desafío misionero siga la declaración de la soberanía de Dios, tal como la hemos escuchado en las últimas cuatro semanas.

Seis Observaciones Contextuales en Juan 10

Te invito a ir al capítulo diez del evangelio de Juan. Mi texto está tomado del versículo 16, en donde Jesús dice:

Tengo otras ovejas que no son de este redil; a ésas también me es necesario traerlas, y oirán mi voz, y serán un rebaño con un solo pastor.

Pero a fin de entender esta promesa misionera de Cristo, tenemos que notar por lo menos seis cosas del contexto de Juan 10.

1.- Jesús se Llama a sí Mismo un Pastor

Versículo 11: "yo soy el buen pastor." Versículo 14: "yo soy el buen pastor." Aquí probablemente Jesús está pensando de sí mismo como el cumplimiento de Ezequiel 34: 22-24, donde Dios dice de su pueblo Israel:

Libraré mis ovejas y ya no serán presa; juzgaré entre oveja y oveja. Entonces pondré sobre ellas un solo pastor que las apacentará, mi siervo David; él las apacentará y será su pastor. Y yo, el SEÑOR, seré su Dios, y mi siervo David será príncipe en medio de ellas. Yo, el SEÑOR, he hablado.

El rebaño de Dios es la gente de Israel. Dios promete poner a su siervo David sobre ellos para ser su pastor. Y habla acerca de juzgar entre oveja y oveja.

Esto nos lleva a la segunda observación, también en Juan 10. . .

2.- Algunas Ovejas Son de Cristo, otras No

Versículos 3b-4: "Y las ovejas oyen su voz; llama a SUS ovejas por nombre y las conduce afuera. Cuando saca todas las suyas, va delante de ellas." Versículo 14: "Yo soy el buen pastor, y conozco MIS ovejas y las MÍAS me conocen." En otras palabras no toda la gente en el rebaño de Israel pertenecía verdaderamente a Cristo. Algunos eran sus ovejas. Algunos no.

La razón por la cual algunas pertenecían a Jesús, de manera que las pudiera llamar SUYAS, es que. . .

3.- El Padre Se Las Dio al Hijo

Versículo 29: "Mi Padre que me las dio es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano del Padre."

Esta es la forma de hablar de Jesús acerca de la elección. Dios ha escogido a un pueblo para ser suyo. Ellos son sus ovejas elegidas. Luego, se las da a su Hijo para que sean salvadas por su fe en Él. Lo puedes ver claramente en el 17:6, donde Jesús le dice a su Padre: "He manifestado tu nombre a los hombres que del mundo me diste; eran tuyos y me los diste, y han guardado tu palabra."

Así que Jesús puede hablar con confianza acerca de que algunas ovejas del rebaño de Israel son definitivamente suyas, porque primero pertenecían al Padre por elección, y luego fueron dadas al Hijo por el Padre -"Tuyos eran, y me los diste" (Ver 6:37, 39, 44, 65; 17:9, 24, 24: 18:9)

Por lo tanto, conociendo a aquellos que son suyos.

4.- Jesús Les Llama Por Su Nombre y Le Siguen

Versículo 3b-4: "Y las ovejas oyen su voz; llama a sus ovejas por nombre y las conduce afuera. Cuando saca todas las suyas, va delante de ellas, y las ovejas lo siguen porque conocen su voz." Versículo 27: "Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco y me siguen"

El separa oveja de oveja, como dice Ezequiel, llamándolas por su nombre. Cuando las llama, sus ovejas reconocen su voz y le siguen, y las reúne en un nuevo rebaño, concretamente la iglesia, el verdadero Israel de Dios.

Asegúrate de ver la fuerza de estos versículos; ser una oveja de Cristo, te capacita para responder a su llamado. No es al contrario; responder a su llamado no te hace una de sus ovejas. Esto es lo ofensivo acerca de este capítulo. Le quita al incrédulo la presunción de que la determinación final de su vida descansa en su propio poder. Nota el versículo 26: "Pero vosotros no creéis, porque no sois de mis ovejas."

Imagínate a ti mismo como un fariseo escuchando el mensaje de Jesús y diciéndote a ti mismo: "Si él cree que voy a ser arrastrado por ese movimiento junto con los cobradores de impuestos y los pecadores, debe estar loco. Tengo mi propia voluntad y el poder para determinar mi propio destino." Y luego imagínate a Jesús, sabiendo lo que hay en tu corazón, diciendo: "Tú piensas que estás en control de tu vida. De verdad, de verdad te digo: tú no crees porque el Padre no te ha escogido para estar entre sus ovejas." La vanagloria final de incredulidad es destruida por la doctrina de la elección. Aquellos que Dios escoge, también se los da al Hijo, y aquellos que da al Hijo, el Hijo también los llama, y sus ovejas oyen su voz y creen.

Pero eso no es todo lo que Cristo hace por sus ovejas.

5.- El Buen Pastor También Pone su Vida por sus Ovejas

Versículo 11: "Yo soy el buen pastor; el buen pastor da su vida por las ovejas." Versículos 14-15: "Yo soy el buen pastor, y conozco mis ovejas y las mías me conocen, de igual manera que el Padre me conoce y yo conozco al Padre, y doy mi vida por las ovejas."

En otras palabras, a aquellos que el Padre escogió, también los dio al Hijo, y aquellos que El llamó, también los justificó poniendo su vida por sus ovejas.

Y en la base de este sacrificio. . .

6.- Jesús Da vida Eterna a sus Ovejas y Nunca Pueden Ser Arrebatadas de su Mano

Versículos 27-30: "Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco y me siguen; y yo les doy vida eterna y jamás perecerán, y nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre que me las dio es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano del Padre. Yo y el Padre somos uno."

En otras palabras, aquellos que el Padre escogió para sí mismo, también se los dio al Hijo, y aquellos que les dio al Hijo, el Hijo también los llamó, y aquellos que llamó también dio su vida por ellos, y aquellos por los que murió, les dio vida eterna, y nunca pueden ser arrebatados de su mano.

La imagen que tenemos en Juan 10 es la de un gran pastor que soberanamente salva a sus ovejas. El Padre se las da. Él muere por ellas. Las llama por su nombre. Les da vida eterna. Y las tiene para sí por siempre.

Las Nuevas de Otras Ovejas Que Rompen el Orgullo

Y ahora, justo cuando aparece el peligro de que tomemos esta doctrina de la gracia soberana que rompe el orgullo, y la tergiversemos en un privilegio arrogante, propio y elitista para la comodidad privada de unos pocos escogidos, Jesús dice en el versículo 16: "YO TENGO OTRAS OVEJAS, QUE NO SON DE ESTE REDIL."

Justo cuando los discípulos judíos comenzaban a sentir que ellos eran los herederos seleccionados reales de Abraham, Jesús da el golpe: "Tengo otras ovejas entre los gentiles que ni siquiera son de este rebaño judío -entre los gentiles."

Justo cuando los primeros Puritanos Americanos se estaban estableciendo en su posición escogida como la Nueva Israel en el nuevo mundo, Jesús le dijo a John Eliot: "Tengo otro rebaño entre los indios Algonquin que no es de este redil Puritano." Y 100 años después a David Brainerd, "Tengo otras ovejas entre los Susquehanna que no son de este redil Congregacional."

Justo cuando los Bautistas Particulares de Inglaterra estaban congelados en el hielo antibíblico del hiper calvinismo, Jesús le habló a William Carey: "Tengo otras ovejas en la India que no son de este redil inglés."

Justo cuando las agencias misioneras e iglesias estaban más satisfechas con el éxito en las zonas de las costas alrededor del mundo, Jesús agitó a Hudson Taylor: "Tengo otras ovejas tierra adentro, en el medio de China que no son de este redil costero." Y a David Livingston: "Tierra adentro, en el medio de Africa."

Y cuando todo el cristianismo occidental comenzaba a sentirse satisfecho de que cada país del mundo había sido penetrado con el evangelio, Jesús vino a Cameron Towsend y le dijo: "Tengo otras ovejas entre la gente de las tribus escondidas, miles de ellas que no tiene ni siquiera una porción de las Escrituras en su propio lenguaje, que no son de este redil visible mundial."

Juan 10:16 es el GRAN texto misionero en el evangelio de Juan. Cada vez que comenzamos a sentirnos cómodos con nosotros mismos, es como una espina en la almohadilla de la banca de la iglesia. Pero es mucho más que un aguijón. Está lleno de esperanza y de poder. Y necesitamos de un estímulo poderoso cuando comenzamos a soñar más grande y más allá del 90 por 90.

Cuatro Estímulos para las Misiones en Juan 10:16

En nuestra Conferencia General de la Directiva Bautista de Misiones Mundiales, el año de 1985 marca el comienzo de la “Década de la Visión” Las metas son doblar el número de nuestras 606 iglesias en el extranjero, triplicar los miembros en esas iglesias hasta 95.000 y doblar la fuerza misionera a 200. Me da gusto ser parte de una Conferencia soñadora y quiero ser parte de una iglesia soñadora. Pero, para convertir sueños en planes, planes en trabajo, y trabajo en fruto para la eternidad, necesitas confianza y esperanza para el largo trayecto y los valles del desaliento.

Por tanto, quiero que miremos en Juan 10:16 cuatro cosas que deben llenarnos hasta rebosar con confianza en los sueños y los planes de nuestras misiones.

1. Las Otras Ovejas de Cristo

Cristo tiene más gente además de aquellos ya convertidos –otra gente aparte de nosotros. "Tengo otras ovejas que no son de este redil." Siempre habrá gente que argumenta que la doctrina de la predestinación hace innecesarias las misiones. Pero están equivocados. No hace innecesarias las misiones; hace que las misiones tengan esperanza.

John Alexander, un anterior presidente de Inter-Varsity, dijo en un mensaje en Urbana 67: "Al comienzo de mi carrera misionera dije que si la predestinación fuera verdadera, yo no podría ser misionero. Ahora, después de 20 años de luchar contra la dureza del corazón humano, digo que nunca podría ser un misionero si no creyera en la doctrina de la predestinación." Nos da esperanza de que ciertamente Cristo tiene gente entre las naciones. "Tengo otras ovejas."

Y fue precisamente esta verdad la que animó al apóstol Pablo cuando fue humillado en Corinto. Hechos 18:9-10-

Y por medio de una visión durante la noche, el Señor dijo a Pablo: "No temas, sigue hablando y no calles; porque yo estoy contigo, y nadie te atacará para hacerte daño, porque yo tengo mucho pueblo en esta ciudad."

"Tengo otras ovejas que no son de este redil." Es una promesa llena de esperanza para aquellos que sueñan en nuevos campos de trabajo misionero.

2. Diseminados Fuera del Presente Rebaño

El versículo implica que "las otras ovejas" que tiene Cristo están diseminadas fuera del presente redil. Esto se hace explícito en Juan 11:51-52, donde Juan explica una palabra de profecía dicha por Caifás, el sumo sacerdote:

Ahora bien, no dijo esto de su propia iniciativa, sino que siendo el sumo sacerdote ese año, profetizó que Jesús iba a morir por la nación; y no sólo por la nación, sino también para reunir en uno a los hijos de Dios que están esparcidos.

Evangelismo para el apóstol Juan es juntar a los hijos de Dios. Por supuesto, en Juan 1:12-13 dice LLEGAMOS A SER hijos de Dios cuando nacemos de nuevo y recibimos a Cristo. Esto no tiene que ser una contradicción. Juan 11:52 simplemente significa que Dios ya ha predestinado a aquellos que serán liberados de la esclavitud del pecado y de la incredulidad y vendrán a ser hijos de Dios por medio de la fe; y a los que son escogidos los llama "hijos de Dios" porque desde la perspectiva divina ellos van a ser ciertamente alcanzados y salvados.

Pero el punto de estímulo en la estrategia misionera es que ellos están ESPARCIDOS. No están concentrados en uno o dos lugares. Están diseminados por todas partes. La manera en que lo pone Juan cuando escribe el libro del Apocalipsis (5:9, LBLA) fue esta: "Porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre compraste para Dios a gente de toda tribu, lengua, pueblo y nación." Los hijos de Dios que fueron rescatados serán encontrados en cada pueblo alcanzado por el evangelio. Y eso nos anima grandemente a involucrarnos en el trabajo de las misiones de frontera para alcanzar aquellos pueblos escondidos.

3. El Compromiso de Dios con Sus Ovejas Perdidas

El Señor se ha comprometido a traer a las ovejas perdidas a casa. Y El lo hará. "Tengo otras ovejas que no son de este redil; a ésas también me es necesario traerlas." ÉL las traerá.

¡Esto no significa, como algunos hiper calvinistas pensaron en el tiempo de Carey, que Cristo traerá a sus ovejas sin preguntarnos!. En Juan 17:18 y 20:21 Jesús dice: "Como el Padre me ha enviado, así también yo os envío." Nosotros continuamos la misión de Cristo. Y así Jesús ora en 17:20, "Mas no ruego sólo por éstos [sus discípulos], sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos." En otras palabras, justo como la voz del pastor llamó a sus ovejas de los mismos labios de Jesús en Palestina, así Él habla todavía hoy a través del evangelio y llama a sus ovejas por su nombre, y ellas oyen su voz y le siguen. Él lo hace. ¡Pero no sin nosotros!

Esta es la maravilla del evangelio. Cuando es predicado verdaderamente en el poder del Espíritu, no es solamente palabra de hombre. Es la Palabra de Dios (1 Tesalonicenses 2:13)

En otras palabras, aún hoy, el evangelio es tan verdadero como en los tiempos de Jesús, "Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco y me siguen" (Juan 10:27) Cristo es quien llama en el evangelio. Cristo reúne. Nosotros somos solamente testigos. Eso es por lo que Pablo dice en Romanos 15:18: "Porque no me atreveré a hablar de nada sino de lo que Cristo ha hecho por medio de mí para la obediencia de los gentiles."

Por lo tanto, podemos animarnos: Toda autoridad en el cielo y en la tierra ha sido dada al Hijo de Dios y El declara: “Debo traer mis otras ovejas” Y Él lo hará.

4. Ellas vendrán

Lo cual implica la palabra final de esperanza del texto: Si El las trae, ¡ellas vendrán!. "Tengo otras ovejas que no son de este redil; a ésas también me es necesario traerlas, y OIRÁN MI VOZ." Ninguna de las ovejas de Cristo rechaza su Palabra de forma definitiva. ¿Qué otra cosa te puede mantener en un lugar difícil e indiferente para el ministerio, sino el hecho de que Dios reina y aquellos a quienes el Padre ha escogido oirán la voz del Hijo?

La Historia de Peter Cameron Scott

Quiero cerrar con una historia acerca de Peter Cameron Scott, quien nació en 1867 y fundó la Misión del Interior de Africa. El trató de servir en Africa dos veces, pero ambas tuvo que regresar a casa con malaria. El tercer intento fue especialmente gozoso porque fue acompañado por su hermano John. Pero el gozo se evaporó cuando John cayó víctima de la fiebre. Scott enterró a su hermano personalmente, y en su tumba se re-dedicó él mismo a predicar el evangelio. Sin embargo otra vez su salud se quebrantó y tuvo que regresar a Inglaterra totalmente desanimado.

Pero en Londres, sucedió algo maravilloso. Lo leemos en el libro de Ruth Tucker De Jerusalén a Irian—Jaya-¡un libro que espero que todos ustedes lean!

Necesitaba una fuente fresca de inspiración, y la encontró en una tumba en la abadía de Westminster, que contiene los restos de un hombre que inspiró a muchos otros en su servicio misionero en Africa. El espíritu de David Livingstone parecía estar empujando a Scott hacia adelante, mientras se arrodillaba reverente y leía la inscripción, TENGO OTRAS OVEJAS QUE NO SON DE ESTE REBAÑO, AQUELLAS TAMBIÉN TENGO QUE TRAER. Él podría retornar a Africa, y dar su vida si fuere necesario por la causa por la que este gran hombre vivió y murió. (p. 301)

Señor, pon una espina en nuestro cojín y coraje en nuestros corazones. Y envíanos con gozo y con confianza a las gentes no alcanzadas de la tierra. Danos una pasión para ser tus instrumentos para reunir a los elegidos alrededor del mundo. Amén.

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