Solteros en Cristo: un nombre mejor que tener hijos e hijas

Así dice el Señor: Preservad el derecho y haced justicia, porque mi salvación está para llegar y mi justicia para ser revelada. 2 Cuán bienaventurado es el hombre que hace esto, y el hijo del hombre que a ello se aferra; que guarda el día de reposo sin profanarlo, y guarda su mano de hacer mal alguno. 3 Que el extranjero que se ha allegado al Señor, no diga: Ciertamente el Señor me separará de su pueblo. Ni diga el eunuco: He aquí, soy un árbol seco. 4 Porque así dice el Señor: A los eunucos que guardan mis días de reposo, escogen lo que me agrada y se mantienen firmes en mi pacto, 5 les daré en mi casa y en mis muros un lugar, y un nombre mejor que el de hijos e hijas; les daré nombre eterno que nunca será borrado. 6 Y a los extranjeros que se alleguen al Señor para servirle, y para amar el nombre del Señor, para ser sus siervos, a todos los que guardan el día de reposo sin profanarlo, y se mantienen firmes en mi pacto 7 yo los traeré a mi santo monte, y los alegraré en mi casa de oración. Sus holocaustos y sus sacrificios serán aceptos sobre mi altar; porque mi casa será llamada casa de oración para todos los pueblos.

Comenzaré y terminaré refiriéndome al tema central de este sermón, y en el intermedio, recorreré una gran parte de la Biblia para sustentar este tema. Mi mensaje principal es que Dios promete a aquellos de ustedes que permanecen solteros bendiciones que son mejores que las bendiciones del matrimonio y los hijos, y les llama a mostrar, por medio de la devoción cristocéntrica de su soltería, las verdades acerca de Cristo y su reino que resplandecen más claramente en la soltería que en el matrimonio y el cuidado de niños. Las verdades son:

  1. Que la familia de Dios crece no por la propagación a través de las relaciones sexuales, sino por la regeneración por medio de la fe en Cristo.1

  2. Que las relaciones interpersonales en Cristo son más permanentes, y más preciosas, que las relaciones interpersonales de la familia (por supuesto, es maravilloso cuando las relaciones interpersonales en las familias son también las relaciones interpersonales en Cristo; pero sabemos que a menudo no ocurre así).

  3. Que el matrimonio es temporal, y cede el paso, en última instancia, ante la relación interpersonal que refleja: Cristo y la iglesia (de la misma forma en que un cuadro ya no es necesario cuando usted es capaz de ver cara a cara).

  4. Que la fidelidad a Cristo define el valor de la vida; cualquier otra relación interpersonal recibe su valor supremo a partir de esto. Ninguna relación interpersonal en la familia es definitiva; la relación con Cristo sí.

Expresando el tema principal de hoy más brevemente: Dios promete bendiciones espectaculares a aquellos de ustedes que permanecen solteros en Cristo, y les da un llamado extraordinario para sus vidas. Ser solteros en Cristo no significa, por tanto, perderse lo mejor de Dios, sino un camino de obediencia cristocéntrica y de firmeza al pacto al que muchos son llamados.

Mejores Bendiciones que Hijos e Hijas

Demos ahora un paso atrás y miremos Las Escrituras. Permítanme dar crédito aquí, a Barry Danylak por su investigación en este asunto y su muy provechoso documento “A Biblical-Theological Perspective on Singleness” [“Una Perspectiva Bíblico-Teológica Sobre La Soltería”] (PDF). Comencemos en el centro de la Biblia, en Isaías 56:4-5:

“«A los eunucos que observen mis sábados, que elijan lo que me agrada, y sean fieles a mi pacto, 5 les concederé ver grabado su nombre dentro de mi templo y de mi ciudad; 2 ¡eso les será mejor que tener hijos e hijas! También les daré un nombre eterno que jamás será borrado” [NVI]

Dios promete bendecir a los eunucos obedientes con bendiciones mejores que hijos e hijas. En otras palabras, Dios promete a aquellos que permanecen solteros en Cristo, a ellos les promete bendiciones que son mejores que el matrimonio y los hijos.

Una Perspectiva Más Amplia En La Historia Redentora

Pero para ver mucho más claramente lo que queremos decir necesitamos tener una perspectiva más amplia. En el orden creado que Dios estableció antes que el pecado estuviera en el mundo, y en el orden pactado que Dios estableció con el pueblo judío desde Abraham hasta la venida de Cristo: «Dios estaba edificando primeramente al pueblo del pacto por medio del mecanismo de la procreación».3 Dios estaba enfocando la fidelidad a su pacto principalmente en un pueblo étnico. Por tanto, estar casados y tener descendencia era de una importancia suprema para el nombre y herencias propias, y para la preservación del pueblo del pacto de Dios.

Creación

Así que en Génesis 1:28, lo primero que Dios dice a Adán y a Eva es: “Sed fecundos y multiplicaos, y llenad la tierra”. Y en el recuento de Génesis 2:18, cuando la mujer aun no había sido creada, Dios dijo: “No es bueno que el hombre esté solo; le haré una ayuda idónea.”

Abraham E Isaac

Y cuando Abraham fue escogido como el Padre del pueblo de Dios, Dios le llevó y le mostró las estrellas y dijo: “Así será tu descendencia” (Génesis 15:5). Y cuando Abraham no podía tener hijos por la esterilidad de Sara, Abraham dijo: “¡Ojalá que Ismael viva delante de ti!”, pero Dios respondió: “No, sino que Sara, tu mujer, te dará un hijo” [Génesis 17:18-19]. En otras palabras, el descendiente físico importaba. Y vendría según la manera de Dios.

Dios reafirma lo mismo a Isaac en Génesis 26:3: “yo estaré contigo y te bendeciré, porque a ti y a tu descendencia daré todas estas tierras, y confirmaré contigo el juramento que juré a tu padre Abraham”. Nuevamente el descendiente físico es crucial para el pacto.

David Y Saúl

Estos descendientes son cruciales no solo para la preservación del pacto, sino también para que el nombre de una persona no termine sin hijos. Así que Saúl le pide a David que jure no borrar su descendencia por amor de su nombre. Primero de Samuel 24:21: “júrame por el Señor que no cortarás mi descendencia después de mí, y que no borrarás mi nombre de la casa de mi padre”.

El Matrimonio Levirático Y Rut

Recuerde el sistema completamente elaborado del matrimonio levirático –es decir, el matrimonio de un hombre con la esposa de su hermano fallecido para que el nombre del hermano fallecido no se pierda. Deuteronomio 25:6: “Y será que el primogénito que ella dé a luz llevará el nombre de su hermano difunto, para que su nombre no sea borrado de Israel”. Esta es una provisión sorprendente para la perpetuación del nombre por medio de la simiente física.

El ejemplo más famoso es cuando Booz acepta casarse con Rut para preservar el nombre de Elimelec su suegro y Mahlón su esposo. Booz dice: “he adquirido a Rut la moabita, la viuda de Mahlón, para que sea mi mujer a fin de preservar el nombre del difunto en su heredad, para que el nombre del difunto no sea cortado de sus hermanos, ni del atrio de su lugar de nacimiento; vosotros sois testigos hoy” (Rut 4:10).

La Hija De Jefté

Así que usted puede ver cuán cruciales eran el matrimonio y la descendencia, y la preservación de un nombre y una herencia en Israel. No se maraville porque la hija de Jefté pidió dos meses no para lamentar su muerte inminente, sino para lamentar el hecho de que ella nunca se casaría. Jueces 11:37-38a: “Y ella dijo a su padre: Que se haga esto por mí; déjame sola por dos meses, para que vaya yo a los montes y llore por mi virginidad, yo y mis compañeras. 38 Y él dijo: Ve”.

La Profecía De Isaías: “Verá Su Descendencia”

Todo este trasfondo hace que Isaías 56:4-5 resplandezca como el sol para los eunucos y para otros sin matrimonio e hijos: “«A los eunucos que observen mis sábados, que elijan lo que me agrada, y sean fieles a mi pacto, 5 les concederé ver grabado su nombre dentro de mi templo y de mi ciudad; ¡eso les será mejor que tener hijos e hijas! También les daré un nombre eterno que jamás será borrado” [NVI]. Así que sin matrimonio y sin hijos estos eunucos fieles al pacto obtienen un nombre y un memorial mejor que tener hijos e hijas.

¿De dónde viene esta maravillosa promesa? ¿Cuál es su base y qué señala? Volvamos a Isaías 53. Esta es la gran profecía de los sufrimientos de Cristo quien fue “herido por nuestras transgresiones, [y] molido por nuestras iniquidades” (Isaías 53:5). En este capítulo, algunas veces pasamos por alto estas palabras del verso 10: “Pero quiso el Señor quebrantarle, sometiéndole a padecimiento. Cuando El se entregue a sí mismo como ofrenda de expiación, verá a su descendencia, prolongará sus días y la voluntad del Señor en su mano prosperará”.

Verá su descendencia. Aquí hay una gran profecía: cuando el Mesías muere como una “ofrenda de expiación” y resucita de nuevo para prolongar sus días, entonces él, por ese gran obra salvadora producirá muchos hijos: Él “verá a su descendencia”. En otras palabras, el nuevo pueblo de Dios formado por el Mesías no será formado por la procreación física sino por la expiación limpiadora de Cristo.”

Es por eso es que el próximo capítulo (Isaías 54) comienza: “Grita de júbilo, oh estéril, la que no ha dado a luz; prorrumpe en gritos de júbilo y clama en alta voz, la que no ha estado de parto; porque son más los hijos de la desolada que los hijos de la casada—dice el Señor” (Isaías 54:1) Y es por eso también que nuestro texto (Isaías 56:5) dice que los fieles del pacto que no se han casado tendrán un “memorial y un nombre mejor que el de hijos e hijas [... y] un nombre eterno que nunca será borrado” [RVA]. En el verdadero pueblo de Dios formado por Jesucristo, los memoriales, monumentos, nombres, descendencia, y herencias no se levantan por medio del matrimonio y la procreación.

Jesús, Pablo, y Pedro

Así que cuando ahora llegamos al Nuevo Testamento, Jesús especifica que su pueblo (el verdadero pueblo de Dios) no será reproducido por la procreación física sino por la regeneración espiritual. Así que dice a Nicodemo: “En verdad, en verdad te digo que el que no nace de nuevo no puede ver el reino de Dios” (Juan 3:3).

Y Pablo dice en Gálatas 3 a los judíos y gentiles por igual: “Por consiguiente, sabed que los que son de fe, éstos son hijos de Abraham [...] pues todos sois hijos de Dios mediante la fe en Cristo Jesús” (Gálatas 3:7; 26). En otras palabras, no es la descendencia física de Abraham la que le convierte a usted en parte del pueblo pactado de Dios sino la fe en Cristo.

Y Pedro dice que nuestra herencia no viene por medio del matrimonio y la descendencia sino a través de la obra de Cristo y el nuevo nacimiento: “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo , quien según su gran misericordia , nos ha hecho nacer de nuevo a una esperanza viva , mediante la resurrección de Jesucristo de entre los muertos , 4 para obtener una herencia incorruptible, inmaculada, y que no se marchitará , reservada en los cielos para vosotros ” (1ra de Pedro 1:3-4).

Así que Jesús, Pablo y Pedro dicen: «Los niños son nacidos a la familia de Dios y reciben su herencia no por el matrimonio y la procreación sino por la fe y la regeneración». Lo que significa que los solteros en Cristo no tienen desventaja al ser hijos de Dios, y pueden de alguna forma tener una gran ventaja. El apóstol Pablo era soltero en Cristo, y dijo de los convertidos por su ministerio “Porque aunque tengáis innumerables maestros en Cristo, sin embargo no tenéis muchos padres; pues en Cristo Jesús yo os engendré por medio del evangelio” (1ra a los Corintios 4:15). Pablo fue un gran padre, y nunca se casó. Permítanle hablar por las solteras en Cristo en 1ra a los Tesalonicenses 2:7: “Más bien demostramos ser benignos entre vosotros, como una madre que cría con ternura a sus propios hijos”. Así será dicho de muchas solteras en Cristo: fue una gran madre y nunca se casó.

Una Reorganización Radical De Las Relaciones

Preste atención aquí para que no minimice lo que estoy diciendo y escuche cuán radical son, en realidad, estas verdades. No estoy sentimentalizando la soltería para hacer que los solteros se sientan bien. Estoy declarando la naturaleza temporal y secundaria del matrimonio y la familia en contraposición con la naturaleza primaria y eterna de la iglesia. El matrimonio y la familia son temporales para este tiempo; la iglesia es para siempre. Estoy declarando la verdad bíblica radical de que estar en una familia no es una señal de bendición eterna, pero estar en la familia de Dios sí significa estar eternamente bendecido. Las relaciones interpersonales basadas en la familia son temporales. Las relaciones basadas en la unión con Cristo son eternas. El matrimonio es una institución temporal, pero representa algo que durará eternamente. “en la resurrección [dijo Jesús], ni se casan ni son dados en matrimonio, sino que son como los ángeles de Dios en el cielo” (Mateo 22:30).

Y cuando su propia madre y hermanos pidieron verle, Jesús dijo: “¿Quién es mi madre, y quiénes son mis hermanos? 49 Y extendiendo su mano hacia sus discípulos, dijo: ¡He aquí mi madre y mis hermanos!” (Mateo 12:48-49). Jesús lo está transformando todo. Sí, él amaba a su madre y a sus hermanos. Pero esas son relaciones naturales y temporales. Él no vino al mundo enfocado en la familia terrenal. Él vino al mundo para llamar por su nombre a gente de todas las familias a formar parte de una sola familia donde los solteros son miembros con todas las de la ley y a la par con los demás, llevando fruto para Dios y volviéndose madres y padres de tipo eternal.

“¡Dichosa la matriz que te concibió y los senos que te criaron! [le gritó una mujer a Jesús, y él se volvió y dijo:] 28 Al contrario, dichosos los que oyen la palabra de Dios y la guardan” (Lucas 11:27-28). La madre de Cristo es el cristiano obediente – ¡casado o soltero! Respire profundamente y reorganice su mundo.

“En verdad os digo: No hay nadie que haya dejado casa, o hermanos, o hermanas, o madre, o padre, o hijos o tierras por causa de mí y por causa del evangelio, [Dijo Jesús] 30 que no reciba cien veces más ahora en este tiempo: casas, y hermanos, y hermanas, y madres, e hijos, y tierras junto con persecuciones; y en el siglo venidero, la vida eterna” (Marcos 10:29-30). Solteros, casados, ¿aman ustedes a sus hijos, madres, hermanos, hermanas y tierras? Renuncien a la primacía de sus relaciones naturales y sigan a Jesús hacia la comunión del pueblo de Dios.

El Que Pueda Aceptar Esto, Que Lo Acepte

¿Qué debiéramos decir entonces ante esta inmensa visión de la naturaleza secundaria y temporal del matrimonio y la procreación? Diremos lo que dijeron Jesús y Pablo. Jesús dijo en Mateo 19:12: “Porque hay eunucos que así nacieron desde el seno de su madre, y hay eunucos que fueron hechos eunucos por los hombres, y también hay eunucos que a sí mismos se hicieron eunucos por causa del reino de los cielos. El que pueda aceptar esto, que lo acepte”. Necesitamos no tomar esta frase “a sí mismos se hicieron eunucos” como significando ningún tipo de esterilización física, como tampoco entendemos que las palabras de Jesús: “Y si tu ojo derecho te es ocasión de pecar, arráncalo y échalo de ti” significan cegarnos físicamente a nosotros mismos. Esta frase, sin embargo, sí significa que Jesús aprobaba que algunos de sus seguidores renunciaran al matrimonio y a la actividad sexual por amor del servicio al reino de Cristo.

Esto es lo que Pablo escogió para sí mismo y lo que pidió a otros que consideraran en 1ra a los Corintios 7: “A los solteros y a las viudas digo que es bueno para ellos si se quedan como yo [...] 32 Mas quiero que estéis libres de preocupación. El soltero se preocupa por las cosas del Señor, cómo puede agradar al Señor; 33 pero el casado se preocupa por las cosas del mundo, de cómo agradar a su mujer [...] Y esto digo [...] para asegurar vuestra constante devoción al Señor” (1ra a los Corintios 7:8, 32-33; 35). En otras palabras, algunos son llamados a ser “eunucos” para el reino de Dios. Pablo habla acerca de que cada cual tiene su propio don: “No obstante, cada cual ha recibido de Dios su propio don, uno de esta manera y otro de aquélla” (1ra a los Corintios 7:7). En otras palabras: “El que pueda aceptar esto, que lo acepte.”

Mejores Bendiciones

Así que ahora terminamos donde comenzamos, pero con toda esta Escritura en nuestra mente. Dios le promete a aquellos de ustedes que permanecen solteros en Cristo bendiciones que son mejores que las bendiciones del matrimonio y los hijos.

Si alguien pregunta: ¿no sería mejor tener las dos: las bendiciones del matrimonio y las bendiciones del cielo? Hay dos respuestas a esa pregunta. Una es que usted descubrirá algún día, y mejor que lo aprenda ahora, que las bendiciones de estar con Cristo en los cielos, son tan superiores a las bendiciones del matrimonio y la crianza de los niños que hacer esta pregunta sería como preguntar: ¿No sería mejor tener el océano y además un dedal lleno de agua? Y la segunda respuesta es que el matrimonio y la soltería ambos nos presentan pruebas y oportunidades únicas para nuestra santificación. Habrá recompensas únicas para cada estado, y cuál será mayor no dependerá de si usted está casado o soltero, sino de cómo usted responda a cada prueba.

Así que digo nuevamente a todos los solteros en Cristo: Dios les promete bendiciones en la era venidera que son mayores que las bendiciones del matrimonio y los hijos.

Mostrando De Un Modo Único Las Glorias De Cristo

Y con esta promesa viene un llamado y una responsabilidad únicos. No es un llamado para extender la adolescencia irresponsable hasta los treinta años. Es un llamado a hacer lo que solo los solteros y solteras en Cristo pueden hacer en este mundo, a saber, mostrar por la devoción cristocéntrica de su soltería las verdades acerca de Cristo y su reino que resplandecen más claramente a través de la soltería que a través del matrimonio. Mientras usted sea soltero, este es su llamado: vivir de tal forma para Cristo que quede claro para el mundo y la iglesia:

  1. Que la familia de Dios crece no por la propagación a través de las relaciones sexuales, sino por la regeneración por medio de la fe en Cristo.
  2. Que las relaciones interpersonales en Cristo son más permanentes, y más preciosas, que las relaciones interpersonales de la familia.
  3. Que el matrimonio es temporal, y cede el paso, en última instancia, ante la relación interpersonal que refleja: Cristo y la iglesia (de la misma forma en que un cuadro ya no es necesario cuando usted es capaz de ver cara a cara).
  4. Que la fidelidad a Cristo define el valor de la vida; cualquier otra relación interpersonal recibe su valor supremo a partir de esto. Ninguna relación interpersonal en la familia es definitiva; la relación con Cristo sí.

A él sea la gloria en el drama cristocéntrico del matrimonio y en el drama cristocéntrico de la vida de los solteros. Amén.

1Tomé prestada la expresión de Barry Danylak: ““A Biblical-Theological Perspective on Singleness ” [“Una Perspectiva Bíblico-Teológica De La Soltería”] (PDF), p.15. “La propagación del pueblo de Dios en el Nuevo Testamento se da no a través de la procreación física como en el Antiguo Testamento, sino a través de la regeneración espiritual”. Este es un documento no publicado, y refleja los estudios doctorales actuales de Barry en la Universidad de Cambridge. Este sermón ha tomado mucho de la investigación de Barry sobre el tema de la soltería en la Biblia.

2La RVA traduce el mismo verso así: “yo les daré en mi casa y dentro de mis muros un memorial y un nombre mejor que el de hijos e hijas” [Notal del Traductor]. La traducción literal en el hebreo es: “dentro de mis muros una mano y un nombre mejor que hijas e hijos”. Por la intención que hay detrás de la palabra mano (traducida como memorial), En 2do de Samuel 18:18 ocurre lo mismo donde Absalón dice: “No tengo hijo para perpetuar mi nombre. Y llamó la columna por su propio nombre, y hasta hoy día se llama Monumento de Absalón”. Absalón había construido por sí mismo y para sí mismo este memorial (v.18a). De modo que había extendido su memoria hacia el futuro por su propia mano [traducida “memorial”]. Quizás entonces, la idea de la mano es que el bien llega en el futuro hasta donde estamos por la misma mano de Dios. Quizás la idea de una mano es que el bien que llega a nosotros en el futuro, o el memorial que hace que no se nos olvide en el futuro es nuestro efecto perenne como si nuestra mano aun estuviera activa.

3Danylak, p. 9.

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