El deleite de Dios en la elección

He aquí, al SEÑOR tu Dios pertenecen los cielos y los cielos de los cielos, la tierra y todo lo que en ella hay. Sin embargo, el SEÑOR se agradó de tus padres, los amó, y escogió a su descendencia después de ellos, es decir, a vosotros, de entre todos los pueblos, como se ve hoy.

Resumen de las Series Hasta Aquí

En nuestro estudio de los deleites de Dios, hemos visto que desde toda la eternidad Dios ha estado supremamente feliz en la comunión de la Trinidad.  Él se ha deleitado en mirar el interminable panorama de sus propias perfecciones que están reflejadas en el rostro de su Hijo. Entre Dios el Padre y Dios el Hijo ha fluido un amor y un gozo tan lleno y completo, y que carga tanto de la esencia de Dios, que se ha mantenido hacia adelante, desde toda la eternidad, como una Persona en su propio derecho - el Espíritu Santo mismo.

Si se pudiera tomar y medir la energía de todas las billones de galaxias en el universo se obtendría una respuesta que es simplemente una vaga reverberación de la energía de aquel gozo y amor que aumenta, fluye, y surge en el corazón Trinitario de Dios. Antes de que haya habido cualquier cosa además de Dios, Dios estaba supremamente feliz en el mismo.

En segundo lugar vimos que Dios es, por tanto, independiente y absolutamente libre.  Él no tiene necesidades, entonces no puede ser sobornado.  Él no tiene imperfecciones, entonces no puede ser chantajeado.  Él no tiene debilidades, entonces no puede ser obligado o forzado.  En otras palabras, Él es absolutamente libre y hace lo que hace por su propio buen placer.  “Nuestro Dios está en los cielos; El hace lo que le place.” Salmos 115:3.

En tercer lugar, vimos que la creación de este universo espectacular es el desborde de la munificencia gozosa de Dios. Él no creó el mundo para corregir una de sus propias imperfecciones. Él creó porque la naturaleza misma de la llenura es desbordarse. Y la semana pasada vimos que en este mundo que Dios ha creado, la pasión más grande de su corazón es propagar su reputación. Una y otra vez en las Escrituras, leemos que Él actúa por el bien de su nombre. Su objetivo más grande es ampliar su fama, renombre, y honor de su nombre en todo lo que Él hace.

Y cuando uno se pone a pensar en eso, esta es la cosa mas amorosa que Dios podría haber hecho, porque el beneficio más grande que el ser humano podría recibir es conocer y compartir en la gloria de Dios. Entonces, cuando Dios se propone a hacer su nombre glorioso conocido, admirado, alabado, y disfrutado en toda gente, lengua, tribu, y nación, Él está actuando en gracia y amor desbordantes porque esto, y sólo esto, va a satisfacer los deseos del corazón humano.

Un Pueblo para Adorar y Proclamar a Dios

Hoy llevamos nuestro estudio a un paso más lejos y descubrimos que la manera en que Dios se propone a hacer un nombre para su gracia gloriosa en todo el mundo es eligiendo un pueblo para sí mismo.  Así como Jeremías dice: “Porque como el cinturón se adhiere a la cintura del hombre, así hice adherirse a mí a toda la casa de Israel y a toda la casa de Judá"--declara el SEÑOR--"a fin de que fueran para mí por pueblo, por renombre, por alabanza y por gloria..."(Jeremías 13:11).   En otras palabras, para extender el placer que Dios tiene en su propio nombre, Él llama a un pueblo para que disfrute, alabe y proclame ese nombre. Y la Biblia llama a esta gente “los escogidos.”  Eso es lo que queremos ver esta mañana: el placer de Dios en la elección.

La Elección de Israel

Nuestro punto de partida será la elección de Israel en el Antiguo Testamento. Luego iremos al Nuevo Testamento para ver si la Iglesia es descrita en una manera similar. Deuteronomio 10:14 describe el deleite que Dios tuvo en elegir a Israel de todos los pueblos de la Tierra.

14) He aquí, al SEÑOR tu Dios pertenecen los cielos y los cielos de los cielos, la tierra y todo lo que en ella hay. 15) Sin embargo, el SEÑOR se agradó de tus padres, los amó [literalmente: “el Señor se deleitó en en tus padres para amarlos], y escogió a su descendencia después de ellos, es decir, a vosotros, de entre todos los pueblos, como se ve hoy.

Nota dos cosas.

Completa Libertad de Dios

Primero, nota el contraste entre los versículos 14 y 15. ¿Por qué Moisés describe la elección de Israel en contraste con la propiedad de Dios del universo entero? El versículo 14 dice: A Dios le pertenece todo en los cielos y en la tierra. Luego el versículo 15 dice: Sin embargo los escogió a ustedes para su pueblo.

¿Acaso no es el punto disipar cualquier noción de que Dios estaba de algún modo atrapado en tener que elegir este pueblo? ¿No es acaso el punto destruir el mito que dice que cada pueblo tiene su propio dios y que este dios tiene derecho sólo a su propio pueblo pero a nada mas?

Entonces el punto de Moisés cuando dice “A Dios le pertenece todo en los cielos y en la tierra – absolutamente todo – sin embargo los escogió a ustedes”, es hacer claro para los Israelitas que Dios no estaba atrapado en tener que elegirlos. Él tenía derechos y privilegios de escoger a absolutamente cualquier pueblo en la faz de la tierra para sus propósitos redentores. Por lo tanto, cuando él se llama a sí mismo “su Dios,” no está diciendo que Él es igual a los dioses de Egipto o los dioses de Canaán. A Él le pertenecen esos dioses y sus pueblos. Y si a Él le hubiera complacido, habría podido elegir a un pueblo totalmente diferente para cumplir sus propósitos. El punto de poner los versículos 14 y 15 juntos en esta manera es acentuar la libertad y los derechos universales y autoridad de Dios.

La Manera en que Dios Ejecuta Su Libertad

La segunda cosa que debemos notar está en el versículo 15: la manera en que Dios ejecuta su libertad es en “poner su amor en los padres.” Esto significa que Dios libremente escogió a Abraham, Isaac, y Jacob como los objetos de su deleite y amor. El amor de Dios por los padres de Israel era libre y misericordioso y no era obligado por su raza judía o por su virtud.

Una de las formas en la que Dios clarifica esto es en que cuando Abraham tiene dos hijos, Ismael e Isaac, Dios solamente escoge a uno de ellos, Isaac. Y cuando Isaac tiene dos hijos, Jacob y Esaú, aun antes de que nacieran, Dios solamente escogió a Jacob para continuar la línea de su pueblo escogido.  Y Pablo acentúa en Romanos 9:10-13 que la razón para esto era enseñar que la elección de Dios es libre e incondicional.  No está basada en ser Judío, o en virtud, o fe.  Es libre y por lo tanto completamente misericordiosa y compasiva.

Por qué Dios Amó y Escogió a Israel?

Deuteronomio 7:6-7 también acentúa esto. Moisés describe la elección de Israel:

6) Porque tú eres pueblo santo para el SEÑOR tu Dios; el SEÑOR tu Dios te ha escogido para ser pueblo suyo de entre todos los pueblos que están sobre la faz de la tierra. 7) El SEÑOR no puso su amor en vosotros ni os escogió por ser vosotros más numerosos que otro pueblo, pues erais el más pequeño de todos los pueblos; 8) mas porque el SEÑOR os amó [literalmente: se deleitó en ustedes] y guardó el juramento que hizo a vuestros padres, el SEÑOR os sacó con mano fuerte y os redimió de casa de servidumbre, de la mano de Faraón, rey de Egipto.

Este pasaje enseña nuevamente la libertad de la gracia de Dios en amar y escoger a Israel.  Nota la pregunta que el versículo 7 trae: ¿Por qué Dios puso su amor en ustedes (o se deleito en ustedes) y los escogió?  El versículo 7 dice que no fue por su grandeza. Ellos eran muy pequeños, un mal candidato para ser escogido por Dios. ¿Por qué entonces Dios se deleitó en ellos y los escogió?

Porque Él Los Amo

El versículo 8 da dos respuestas.  Primero, “Porque el Señor os amó.”  Recuerda cuál era la pregunta del versículo 7.  La pregunta era: ¿Por qué Dios amó y escogió a Israel?  Y la primera respuesta que Moisés nos da es “Porque Él los amó.”  Él los ama porque los ama.  Eso es lo que yo quiero decir cuando hablo de la libertad de Dios y la libertad de un amor que elige.  Él no pone su amor en ellos porque ellos califican para obtener su amor.  Él ama porque Él ama.

Por La Promesa Hecha A Los Padres

¿Pero qué de la segunda razón que Moisés da en el versículo 8?  ¿Por qué  Dios amó a Israel y los escogió y los saco de Egipto?  Él dice que es porque Dios “guardó el juramento que hizo a sus padres.”  ¿Quiere decir ésto que la elección de Dios de amar y salvar no era libre después de todo?  ¿Estaba obligado a salvarlos?  Yo creo que no.

El juramento de la bendición (referido en el v. 8) fue dado a Abraham en libertad divina. Fue confirmado en libertad a Isaac, no a Ismael; y fue confirmado en libertad a Jacob, no a Esaú. Y en la misma manera, Dios fue libre de salvar, en el Mar Rojo, a esa generación rebelde (Salmos 106:7-8) o de dejarles ser justamente destruidos por el Faraón.  ¡La elección de Dios de rescatar a Israel en el Mar Rojo y de hacerlos un pueblo para su nombre fue libre y misericordiosa!  Fue simplemente una extensión y un cumplimiento parcial de aquel primer juramento libre que Dios hizo a Abraham, Isaac, y Jacob.

El Propósito de Glorificación Propia de Dios en Elegir a Israel

Entonces, concluyo de Deuteronomio 10:14-15 y 7:6-8 que la manera en que Dios decidió hacer un nombre para su gracia gloriosa en el Antiguo Testamento fue escoger un pueblo para Él mismo de todos los pueblos de la tierra y hacer de aquel pueblo la exhibición de su trabajo redentor.  Y eso se lee en Isaías: que Dios creó a Israel “para su gloria” (43:7) y que los formó para que “proclamaran su alabanza” (43:21).  En otras palabras, para extender el placer que Dios tiene en su propio nombre, Él escoge un pueblo para que disfrute, alabe, y proclame aquel nombre.  Y así Dios tiene placer en la elección.

La Elección de Individuos en la Iglesia

Y ahora, ¿qué pasa en el Nuevo Testamento con la venida de Cristo? Lo que pasa es que Dios continúa regocijándose en la elección, pero ahora nos movemos a un periodo en el cual Israel como pueblo no es más el enfoque del trabajo de Dios.  Ahora Él se dirige a los Gentiles y empieza a juntar un pueblo para sí llamado la Iglesia.  ¡Él no ha acabado con Israel!  Pero por ahora, el enfoque está en la asamblea de las naciones.

Ya que la Iglesia no es un grupo étnico como era Israel, Dios no elige a una nación entera para propósitos de la tierra como lo hizo con Israel en el Mar Rojo.  En vez de eso, el Nuevo Testamento habla de la elección como el hecho de que Dios escoge a individuos para que crean y sean parte del pueblo redimido de Dios.

El Gozo de la Trinidad

Primero miremos Lucas 10:21.  La razón por la que escogí este versículo es porque es uno de los dos lugares en el Nuevo Testamento donde dice que Jesús se regocijó, y mi tema hoy es el placer de Dios o el gozo de Dios en la elección.  Los 70 discípulos han retornado de predicar y han reportado su éxito a Jesús.  Lucas escribe en el versículo 21:

En aquella misma hora El se regocijó mucho en el Espíritu Santo, y dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque ocultaste estas cosas a sabios y a inteligentes, y las revelaste a niños. Sí, Padre, porque así fue de tu agrado [literalmente: porque así fue complaciente para ti].

Nota que los tres miembros de la Trinidad se gozan aquí: Jesús se goza, pero dice que se está gozando en el Espíritu Santo.  Yo pienso que eso significa que el Espíritu Santo está llenándolo y moviéndolo a gozarse.   Después, al final del versículo, se describe el placer de Dios el Padre:  “Si, Padre, porque así fue de tu agrado.”

Ahora, ¿qué es lo que tiene a la Trinidad gozándose juntamente en este lugar?  Es el libre amor que elige de Dios el cual oculta cosas de los inteligentes y las revela a los niños. ¿Y qué es lo que el Padre esconde de algunos y revela a otros?  El versículo 22 nos da la respuesta:  “nadie sabe quién es el Hijo sino el Padre.”  Entonces, lo que Dios el Padre debe revelar es la verdadera identidad espiritual del Hijo.

Entonces, cuando los 70 discípulos retornan de su misión evangelista y reportan a Jesús, él y el Espíritu Santo se gozan de que Dios el Padre ha elegido, de acuerdo a su placer, los ojos que abrirá a la realidad espiritual de su Hijo (vs. 23).  Se gozan de que Dios ha tomado la iniciativa de escoger un pueblo para sí, y de que eso depende en última instancia del buen placer de Dios.

Dios el Hijo y Dios el Espíritu Santo están tan deseosos de exaltar a Dios, que se gozan cuando Él ejecuta su sabiduría, poder, y gracia al escoger un pueblo para sí mismo en una forma que confundirá todas las expectativas, centradas en el ser humano, del mundo.  El sabio es ignorado en su arrogancia y los niños, los improbables e indefensos, son sorprendidos con favor divino.

Las cosas son diferentes de lo que el mundo espera.  La sabiduría del hombre es puesta en el suelo y la libertad de la gracia de Dios es exaltada cuando los primeros candidatos del mundo son pasados por alto y Dios sorprende a todos eligiendo a los niños.  Esto es lo que hace a Jesús y al Espíritu Santo gozarse – la humillación de la arrogancia humana y la exaltación de la libertad y la gracia de Dios.

Los Dos Objetivos de Dios en la Elección

Esto es exactamente lo que Pablo acentúa cuando describe la elección de Dios al formar la Iglesia en 1 Corintios 1:26-31.  Mientras leo, busca esto: ¿Qué está siendo opuesto y qué está siendo promovido en la elección descrita en estos versículos?

Pues considerad, hermanos, vuestro llamamiento; no hubo muchos sabios [!] conforme a la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles; sino que Dios ha escogido lo necio del mundo, para avergonzar a los sabios; y Dios ha escogido [¡elección!] lo débil del mundo, para avergonzar a lo que es fuerte; y lo vil y despreciado del mundo ha escogido Dios; lo que no es, para anular lo que es; para que nadie se jacte delante de Dios. Mas por obra suya estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual se hizo para nosotros sabiduría de Dios, y justificación, y santificación, y redención, para que, tal como está escrito: EL QUE SE GLORIA, QUE SE GLORIE EN EL SEÑOR.

La idea aquí es similar a la idea en Lucas 10:21.  Dios escoge libremente a los que pertenecerán a su pueblo.  Y Él escoge de tal manera que logra dos cosas, que son dos lados de la misma moneda.  En el versículo 29, el objetivo de la elección es que “nadie se jacte delante de Dios."  El objetivo de Dios en la elección es la eliminación de toda la arrogancia humana, de toda autosuficiencia, y de toda ostentación en el hombre.

Y el segundo objetivo de Dios en la elección, el otro lado de la moneda, se lee en el versículo 31:  “El que se gloría, que se gloríe en el Señor.”  En otras palabras, el objetivo es quitarle toda la vanagloria al hombre y centrar toda la gloria en Dios. Humillar al hombre y exaltar a Cristo. Hacer al hombre ver su dependencia absoluta de la misericordia de Dios y magnificar la gloria de la gracia libre.  Esta es la razón por la cual Dios tiene placer en la elección: porque magnifica su nombre!

El Acto de Amor Más Precioso del Universo

¡Pero nota bien esto!  Aquellos de ustedes que saben que son pecadores, impíos, débiles, e indefensos para salvarse a sí mismos, pero han visto en Jesús a un salvador todo suficiente, y por la gracia de Dios han sido llevados a dejar sus vidas en él, y esperar en él, y seguirlo: contarán la gracia que elige de Dios como el acto de amor más precioso de todo el universo.

Y dirán con el apóstol Pablo en Romanos 8:  "¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica…¿Quién nos separará del amor de Cristo?"

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