Lo que significa cumplir la ley en Romanos 8:3-4

Doce Tesis

Pues lo que la ley no pudo hacer, ya que era débil por causa de la carne, Dios lo hizo : enviando a su propio Hijo en semejanza de carne de pecado y como ofrenda por el pecado, condenó al pecado en la carne, para que el requisito de la ley se cumpliera en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. Porque los que viven conforme a la carne, ponen la mente en las cosas de la carne, pero los que viven conforme al Espíritu, en las cosas del Espíritu.

La pregunta hoy es muy práctica y tremendamente importante. ¿Qué quiere decir Pablo en el verso 4 cuando dice que el propósito de la muerte de Cristo es “para que el requisito de la ley se cumpliera en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu”?

Mencioné la semana pasada que algunos interpretan esto diciendo que Cristo cumplió la ley por nosotros cuando la obedeció perfectamente y luego murió como sacrificio perfecto en nuestro favor. En Él somos perfectos en Su perfección y en Él somos perdonados por su sangre. Ahora bien, creo que eso es verdad. Y es fundamental para todo. Pero no creo que sea la finalidad del verso 4. Y la razón es que no encajaría en el carácter del texto. El verso 4 dice que el objetivo es que “el requisito de la ley se pueda cumplirse en nosotros”. No dice que la ley está supuesta a cumplirse en nosotros. Esto es cierto, diría yo, de Romanos 5:19. Pero no es el punto aquí. Y luego se enfoca específicamente en nuestro caminar, esto es, nuestra manera de vivir,  como la manera en que el cumplimiento tendrá lugar: “. . . para que el requisito de la ley se cumpliera en nosotros, que andamos . . . conforme al Espíritu”.

Así que mi pregunta es: ¿cómo cumplimos el requisito de la ley? Y específicamente, ¿cómo puede decirse que mi caminar en el Espíritu – cualquiera que este caminar sea, pues siempre será imperfecto en esta vida – cumplirá la ley de Dios, la cual es santa y justa y buena? ¿Desde cuándo la santa ley de Dios y el estándar divino dicen “Muy bien será suficiente”?

Lo que me gustaría hacer es contestar esta pregunta con un resumen abarcador de la relación del cristiano con la ley en 12 Tesis de modo que esclarezcamos nuestra posición global y así avancemos en Romanos 8 sin tener que reconstruir estas cosas una y otra vez.

Tesis 1

El cumplir el requisito de la ley en Romanos 8:4 se refiere a una vida de amor real por las personas.

Romanos 13:8-10

No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros; porque el que ama a su prójimo, ha cumplido la ley. Porque esto: NO COMETERÁS ADULTERIO, NO MATARÁS, NO HURTARÁS, NO CODICIARÁS, y cualquier otro mandamiento, en estas palabras se resume: AMARÁS A TU PRÓJIMO COMO A TI MISMO. El amor no hace mal al prójimo; por tanto, el amor es el cumplimiento de la ley.

Gálatas 5:13-18

Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; sólo que no uséis la libertad como pretexto para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros. Porque toda la ley en una palabra se cumple en el precepto: AMARÁS A TU PRÓJIMO COMO A TI MISMO. . . . Digo, pues: Andad por el Espíritu, y no cumpliréis el deseo de la carne. . . . Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley. (Comparar con Romanos 7:4, 6.)

Mateo 7:12

Por eso, todo cuanto queráis que os hagan los hombres, así también haced vosotros con ellos, porque esta es la ley y los profetas.

Mateo 22:37-40

Y Él le dijo: AMARÁS AL SEÑOR TU DIOS CON TODO TU CORAZÓN, Y CON TODA TU ALMA, Y CON TODA TU MENTE. Éste es el grande y el primer mandamiento. Y el segundo es semejante a éste: AMARÁS A TU PRÓJIMO COMO A TI MISMO. De estos dos mandamientos dependen toda la ley y los profetas.

Tesis 2

Nuestro cumplir la ley en amar a los demás no es la base de nuestra justificación. El cimiento de la justificación es la obediencia y el derramamiento de sangre de Cristo solo, hecha nuestra sólo mediante la fe, antes de que cualquier otro hecho sea ejecutado. Nuestro cumplir la ley es el fruto y la evidencia de estar justificados por fe.

Romanos 3:24-25

Siendo justificados gratuitamente por su gracia por medio de la redención que es en Cristo Jesús, a quien Dios exhibió públicamente como propiciación por su sangre a través de la fe, como demostración de su justicia, porque en su tolerancia, Dios pasó por alto los pecados cometidos anteriormente,

Romanos 5:19

Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno los muchos serán constituidos justos.

Romanos 8:3

Pues lo que la ley no pudo hacer, ya que era débil por causa de la carne, Dios lo hizo : enviando a su propio Hijo en semejanza de carne de pecado y como ofrenda por el pecado, condenó al pecado en la carne.

2 Corintios 5:21

Al que no conoció pecado, le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en Él.

Romanos 3:20-22

Porque por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de El; pues por medio de la ley viene el conocimiento del pecado. Pero ahora, aparte de la ley, la justicia de Dios ha sido manifestada, atestiguada por la ley y los profetas; es decir, la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen; porque no hay distinción.

Romanos 3:28

Porque concluimos que el hombre es justificado por la fe aparte de las obras de la ley.

Romanos 4:4-5

Ahora bien, al que trabaja, el salario no se le cuenta como favor, sino como deuda; mas al que no trabaja, pero cree en aquel que justifica al impío, su fe se le cuenta por justicia.

Tesis 3

Este cumplimiento de la ley en amar a los demás no es ejecutado con nuestras propias fuerzas sino por la presencia y poder del Espíritu Santo.

Romanos 8:4

. . . para que el requisito de la ley se cumpliera en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.

Gálatas 5:22-23

Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fidelidad, mansedumbre, dominio propio; contra tales cosas no hay ley.

Gálatas 5:13-16

Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; sólo que no uséis la libertad como pretexto para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros. Porque toda la ley en una palabra se cumple en el precepto: AMARÁS A TU PRÓJIMO COMO A TI MISMO. . . . Digo, pues: Andad por el Espíritu, y no cumpliréis el deseo de la carne.

Tesis 4

Este cumplimiento de la ley en amar a los demás a través del Espíritu se da por fe, esto es, siendo satisfechos con todo lo que Dios es para nosotros en Cristo – la perseverancia de la misma fe que justifica.

Gálatas 3:5

Aquel, pues, que os suministra el Espíritu y hace milagros entre vosotros, ¿lo hace por las obras de la ley o por el oír con fe?

Gálatas 5:6

Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión ni la incircuncisión significan nada, sino la fe que obra por amor.

1 Timoteo 1:5

Pero el propósito de nuestra instrucción es el amor nacido de un corazón puro, de una buena conciencia y de una fe sincera.

Tesis 5

Este cumplimiento de la ley en amar a los demás a través del Espíritu por la fe no es un amor perfecto en esta vida.

Romanos 7:15

Porque lo que hago, no lo entiendo; porque no practico lo que quiero hacer, sino que lo que aborrezco, eso hago.

Romanos 7:19

Pues no hago el bien que deseo, sino que el mal que no quiero, eso practico.

Romanos 7:23-25

Pero veo otra ley en los miembros de mi cuerpo que hace guerra contra la ley de mi mente, y me hace prisionero de la ley del pecado que está en mis miembros. ¡Miserable de mí! ¿Quién me libertará de este cuerpo de muerte? Gracias a Dios, por Jesucristo Señor nuestro. Así que yo mismo, por un lado, con la mente sirvo a la ley de Dios, pero por el otro, con la carne, a la ley del pecado.

Filipenses 3:12

No que ya lo haya alcanzado o que ya haya llegado a ser perfecto, sino que sigo adelante, a fin de poder alcanzar aquello para lo cual también fui alcanzado por Cristo Jesús.

Tesis 6

Pero mi cumplimiento de la ley en amar a los demás a través del Espíritu, por fe, será hecho perfecto cuando muera o cuando Cristo venga, y viviré en perfección y amor por siempre.

Romanos 8:30

Y a los que predestinó, a ésos también llamó; y a los que llamó, a ésos también justificó; y a los que justificó, a ésos también glorificó.

Filipenses 1:6

Estando convencido precisamente de esto: que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Cristo Jesús.

Hebreos 12:22-23

Vosotros, en cambio, os habéis acercado al monte Sion . . . y a Dios, el Juez de todos, y a los espíritus de los justos hechos ya perfectos.

Tesis 7

Aunque algún día seré hecho perfecto en amor, la totalidad de mi existencia nunca será perfecta porque siempre incluirá el primer capítulo de mi caída. Siempre seré un pecador perdonado y siempre estaré en necesidad de una justicia imputada, extranjera, y de un Substituto que lleve mi pecado para mi correcto estar frente a Dios. De esta manera, Cristo será glorificado por siempre en mi salvación. Siempre me apoyaré en su justicia y su sacrificio.

Tesis 8

Aunque imperfecto, este Espíritu-dependiente, Cristo-exaltante amor (el cual consiste esencialmente en sacrificar el placer propio en busca del bien temporal y  eterno de los demás, 2 Corintios 8:1-2, 8) es la verdadera y real dirección de vida que la ley requería. En esta vida tenemos una nueva dirección, no completa perfección. Esta dirección es lo que la ley demanda en el camino a la perfección.

Véanse los textos del acápite # 1.

Tesis 9

Este cumplimiento de la Ley del Antiguo Testamento en amar a los demás a través del Espíritu, por fe, es a veces llamado la “ley de la libertad” y la “ley de Cristo”.

9.1 Cuando el cumplimiento de la Ley es llamado la “ley de la libertad” significa que como cristianos buscamos el amor en libertad del guardar la ley como la base de nuestra justificación o el poder de nuestra santificación. En su lugar, lo buscamos por la “ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús” (Romanos 8:2). Vemos hacia el Espíritu de Cristo por transformación, de modo que el amor fluya por poder de dentro, no presión de fuera. La ley de la libertad es la guía del Espíritu y “donde está el Espíritu del Señor, hay libertad” (2 Corintios 3:17).

Santiago 1:25

Pero el que mira atentamente a la ley perfecta, la ley de la libertad, y permanece en ella, no habiéndose vuelto un oidor olvidadizo sino un hacedor eficaz, éste será bienaventurado en lo que hace.

Santiago 2:10-12

Porque cualquiera que guarda toda la ley, pero tropieza en un punto, se ha hecho culpable de todos. Pues el que dijo: NO COMETAS ADULTERIO, también dijo: NO MATES. Ahora bien, si tú no cometes adulterio, pero matas, te has convertido en transgresor de la ley. Así hablad y así proceded, como los que han de ser juzgados por la ley de la libertad.

Gálatas 5:1

Para libertad fue que Cristo nos hizo libres; por tanto, permaneced firmes, y no os sometáis otra vez al yugo de esclavitud. Mirad, yo, Pablo, os digo que si os dejáis circuncidar, Cristo de nada os aprovechará. Y otra vez testifico a todo hombre que se circuncida, que está obligado a cumplir toda la ley. De Cristo os habéis separado, vosotros que procuráis ser justificados por la ley; de la gracia habéis caído.

2 Corintios 3:17-18

Ahora bien, el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, hay libertad. Pero nosotros todos, con el rostro descubierto, contemplando como en un espejo la gloria del Señor, estamos siendo transformados en la misma imagen de gloria en gloria, como por el Señor, el Espíritu.

9.2 Cuando el cumplimiento de la Ley es llamado “la ley de Cristo”, significa que nuestra búsqueda de amor es guiada y capacitada por la vida, palabra y Espíritu de Jesús el Cristo. La ley de Cristo no es una nueva lista de comportamientos exteriores, sino un nuevo Tesoro y Señor interior. Él sí nos dio un “nuevo mandamiento” (“Un mandamiento nuevo os doy: que os améis los unos a los otros; que como yo os he amado, así también os améis los unos a los otros”, Juan 13:34). Pero este estándar de amor es la vida y poder de una persona que habita en nosotros por su Espíritu. Perseguimos el amor como “la ley de Cristo” al mirar a Cristo como nuestro justicia toda-suficiente, nuestro Tesoro que todo lo satisface, nuestra Protección y nuestro Ayudador que todo provee y nuestro Consejero y Guía omnisciente.

1 Corintios 9:21

A los que están sin ley, [me hice] como sin ley (aunque no estoy sin la ley de Dios, sino [dentro, no bajo] la ley de Cristo) para ganar a los que están sin ley.

Gálatas 6:2

Llevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo.

Tesis 10

La Ley del Antiguo Testamento puede entenderse estrechamente como un conjunto de mandamientos, o más ampliamente como la enseñanza completa del Pentateuco o incluso toda la instrucción de Dios, donde sea que la dé.

10.1 En el sentido estrecho uno pudiera pensar de la ley que demanda una perfecta obediencia lo que, si pudiéramos cumplir por fe, sería nuestra justicia y justificación. Pero, por causa de nuestro pecado la ley no imparte vida en esta manera (Gálatas 3:21), sino que nos encierra para que apartemos nuestra vista del guardar la ley y veamos a Cristo de modo que seamos justificados por fe en Él.

Gálatas 3:21-25

¿Es entonces la ley contraria a las promesas de Dios? ¡De ningún modo! Porque si se hubiera dado una ley capaz de impartir vida, entonces la justicia ciertamente hubiera dependido de la ley. Pero la Escritura lo encerró todo bajo pecado, para que la promesa que es por fe en Jesucristo fuera dada a todos los que creen. Y antes de venir la fe, estábamos encerrados bajo la ley, confinados para la fe que había de ser revelada. De manera que la ley ha venido a ser nuestro ayo para conducirnos a Cristo, a fin de que seamos justificados por fe. Pero ahora que ha venido la fe, ya no estamos bajo ayo.

10.2. En el sentido más amplio de todo el Pentateuco o el Antiguo Testamento completo, podríamos pensar que la ley no está meramente haciendo demandas, sino que también proveyendo un camino a los pecadores para ser justificados por fe, aparte de las obras y para complacerlo, a Él, al caminar en amor (Génesis 15:6; Romanos 4:3; Gálatas 3:6).

Romanos 3:19-22

Ahora bien, sabemos que cuanto dice la ley, lo dice a los que están bajo la ley, para que toda boca se calle y todo el mundo sea hecho responsable ante Dios; porque por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de El; pues por medio de la ley viene el conocimiento del pecado. Pero ahora, aparte de la ley, la justicia de Dios ha sido manifestada, atestiguada por la ley y los profetas; es decir, la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen.

Tesis 11

Cuando la ley es entendida en su totalidad, su meta es que Cristojesús obtenga la gloria como el que provee la única base para nuestra justicia imputada a través de la fe (justificación), y el solo poder para nuestra justicia impartida (= amor, el cual cumple la ley) a través de la fe (santificación).

Romanos 5:19

Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno los muchos serán constituidos justos.

Romanos 10:4

Porque el fin de la ley es Cristo para justicia a todo aquel que cree. (Traducción propia)

2 Corintios 5:21

Al que no conoció pecado, le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en El.

Filipenses 3:8-9

Y aún más, yo estimo como pérdida todas las cosas . . . a fin de ganar a Cristo, y ser hallado en El, no teniendo mi propia justicia derivada de la ley, sino la que es por la fe en Cristo, la justicia que procede de Dios sobre la base de la fe.

Filipenses 1:11

. . . llenos del fruto de justicia que es por medio de Jesucristo, para la gloria y alabanza de Dios.

Tesis 12

Así pues, doy una síntesis, una respuesta de tres partes a la pregunta “¿Cómo puede mi obediencia y amor imperfectos cumplir la perfecta ley de Dios?”

12.1 Primero, mi amor imperfecto es, a pesar de todo, un amor realmente dependiente de Dios, habilitado por el Espíritu y Cristo-exaltante que es basado en mi justificación y no un medio para lograrla. Y, por tanto, es la nueva dirección a la que la ley estaba apuntando y lo que el nuevo pacto prometió. En resumen, el amor como el fruto de la fe que exalta a Cristo es la meta que la ley quería alcanzar.

12.2 Segundo, mi amor imperfecto es el primer fruto de una perfección final que Cristo completará en mi en su venida. Romanos 8:4 no dice que el total cumplimiento de la ley ocyrre ahora en nosotros. Pero nuestro andar por el Espíritu comienza ahora y así mismo nuestro cumplimiento de la ley.

12.3 Finalmente, mi amor imperfecto es el fruto de mi fe en Jesús quien es la perfección que me justifica ante Dios. En otras palabras, el único guardar de la ley del que dependo como la base de mi justificación es aquel que Jesús guardó. El suyo fue perfecto. El mío es imperfecto. Y así, nunca tendré una completa vida de perfección que ofrecer a Dios – no para toda la eternidad. La aceptación de mi vida para toda la eternidad dependerá siempre ded la perfección de Jesús ofrecida en mi lugar. Mi amor imperfecto ahora y mi amor perfecto luego siempre serán el fruto de la fe que ve a Jesús como mi única perfección. Al final, la ley es cumplida en mí imperfectamente porque fue cumplida en Él perfectamente. Y mi imperfección es un indicador de su perfección y esa indicación es la meta de la ley.

Conclusión

Doquiera que se vea en la Escritura, vea a Jesús. Deje que cada pasaje le diga algo de su Padre y su Espíritu así como de Él mismo. Que esta sea su meta en todo su uso de las Escrituras para ver y saborear más de Cristo. Esté a la búsqueda de un tesoro para así satisfacer su alma más y más en Él. De esta manera, el Espíritu de Cristo trabajará para transformarle a su imagen. La meta de la ley sera cumplida más y más en su vida y usted magnificará a Cristo en su vida hasta que Él venga a completar la obra que comenzó.

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