¿Todos somos hijos de Dios?

Tres verdades vitales sobre la adopción


Transcripción de audio

>En amor nos predestinó para adopción. (Efesios 1:4-5, LBLA)

La adopción es parte del plan de predestinación de Dios. No es que fuésemos creados, para luego comprobarse que el pecado nos había convertido en huérfanos desagradables, y después Dios tuvo que inventar un plan llamado adopción. Esa sería una idea totalmente errónea. Más bien, existía un plan llamado predestinación. Él nos predestinó para la adopción. Y si preguntas: “Bueno, ¿cuándo ocurrió eso?”, el versículo cuatro lo deja claro:

>Nos escogió en Él antes de la fundación del mundo, para que fuéramos santos y sin mancha delante de Él. (Efesios 1:4)

1. Tu adopción fue decidida en la eternidad pasada.

Antes de que existieras, antes de que el universo existiera, Dios te miró en tu pecado. Y luego miró a Su Hijo, crucificado y resucitado, y después destinó a todos los creyentes a través de ese Hijo crucificado a ser perdonados de todos esos pecados y ser adoptados en Su familia. Todo eso antes de que existíeses. Fuimos predestinados según el consejo de Su voluntad para la adopción. Ahora, eso tiene varias implicaciones de enorme importancia.

No eres adoptado en base a tu aptitud, valor o distintivos. Aún no existías para producir ningún distintivo. Por lo tanto, tu adopción no es frágil, tenue, ni incierta porque no se basa en lo que realizaste o no lograste realizar. Se decidió en la eternidad. Por lo tanto, es tan firme, segura e inquebrantable como los propósitos eternos de Dios.

Oh, cómo amamos en esta iglesia gozarnos en el significado de la predestinación por la firmeza, la solidez, y la libertad para el amor y sacrificio que la predestinación trae a nuestras vidas. Qué maravilla. Tu adopción en la familia de Dios a través de la fe en Cristo fue planeada antes de que el universo fuese creado. La adopción viene de Él.

2. Tu adopción es solo por medio de Jesucristo.

Y la adopción es por medio de Él.

>En amor nos predestinó para adopción como hijos para sí mediante Jesucristo, conforme al beneplácito de su voluntad.

¿Qué significa cuando dice que nuestra adopción en Su eterna familia de gozo es mediante Jesucristo? Significa que alguien tuvo que morir por nosotros para que nuestros pecados pudieran ser perdonados, y para que la justicia de Dios pudiera ser satisfecha, y para que Su ira pudiera quitarse, y para que nosotros, por lo tanto, pudiéramos ser tratados misericordiosamente y ser bienvenidos a Su familia. Si Él no hubiera muerto por nosotros los rebeldes, no hubiese habido adopción en Su santa familia. Pero a través de Cristo, Él fue capaz, con justicia y misericordia, de reunir a los pecadores arrepentidos en Su familia divina. Eso tiene implicaciones, de las cuales mencionaré dos.

No todos son hijos

No todas las personas son hijos de Dios. Al menos, si vas a usar ese lenguaje, “todos los seres humanos son hijos de Dios”, estás hablando en un lenguaje muy ambiguo que no se relaciona con la salvación de una persona. De hecho, no es útil decir que todos los humanos son hijos de Dios. No voy a decir que está mal. Solo quiero que lo definamos correctamente —como criaturas— ¿sí?

Todos somos criaturas de Dios y, en ese sentido, si quieres puedes usar la palabra hijos, como lo hace Pablo en Hechos 17; y es por eso que no voy a añadir nada más aparte de decir que es ambiguo. Pero si quieres usar “hijos de Dios” en un sentido completamente bíblico, debes mencionar mediante Jesucristo, es decir, por medio de la fe en Jesucristo y lo que hizo. Aquellos que creen son bienvenidos a través de Jesucristo en la familia de Dios (Romanos 3:25). Esa es la primera implicación de decir que la adopción es a través de Jesucristo.

Ninguno era lindo

Aquí está la segunda. Dios no adoptó pequeños huérfanos lindos; Él adoptó enemigos. Decidió ir a la parte más rebelde del reino, a los niños más mezquinos, rebeldes e insolentes en el planeta Tierra y dijo: “Esos serán míos, y voy a dar a Mi Hijo para que los haga Míos”.

Entonces, cuando pensamos en la adopción que Dios hace de nosotros, no tengamos ningún sentimiento cálido y reconfortante como “Oh, Él me eligió por ser el más lindo”. No eras lindo. Estabas en rebeldía contra Él. Eras desagradable a Él. Su ira estaba sobre ti en Su justicia. Te merecías el castigo eterno. Pero dado que Dios no solo es justicia e ira, sino también misericordia y amor, Él encontró una manera por medio de la cual los niños más sucios, desagradables, rebeldes y poco atractivos serían Suyos a través de Jesucristo.

Por eso amamos el evangelio. Amamos la cruz. Amamos la sangre de Jesús porque sabemos que no merecemos esta adopción de Él. La adopción es de Él debido a la predestinación y por medio de Él a causa de Jesucristo.

3. Tu adopción es para alabanza de la gloriosa gracia de Dios

Y Él nos predestinó para adopción mediante Jesucristo de acuerdo al propósito de su voluntad para alabanza de la gloria de su gracia. ¿Cuál es el objetivo de tu adopción? ¿Para qué es? ¿Qué es lo que pretende? El objetivo de tu adopción es que la gloria, la belleza, el maravilloso resplandor de la gracia, pueda ser alabado. Ese es el objetivo de la adopción. Para esto es: para la alabanza de la gloria de su gracia.

La razón por la que Dios planeó elegir, predestinar y adoptar niños indignos es que su gracia (no su perspicacia) fuese alabada. No es para que Él pudiese encontrar el niño más lindo, sino el más horripilante, tomarlo para ser suyo, y hacerlo para que alabemos su gracia, no sus ojos perspicaces que son capaces de reconocer lo que es lindo. ¡Es la maravilla de la gracia de Dios!

Pero ahora, justo aquí, debido a que llevo años enseñando la gracia centrada en Dios, sé que las personas se dan con un muro. Dios te adopta para Él, para su gloria, para su alabanza. Ahora bien, si esto lo dices de cierta manera como, "La adopción de Dios está muy centrada en Él", existen personas que comienzan a retroceder y decir, "No sé si es amoroso de parte de Dios el exaltarse tanto a sí mismo y el engrandecerse tanto en todo este asunto de la salvación. No sabría decir acerca de eso". Me encuentro con esto en cualquier sitio al que voy porque me encanta hacer presión en este tema de que Dios está radicalmente centrado en sí mismo en todo lo que hace, incluyendo la adopción de niños que son pecadores y rebeldes.

Bien. Esta es la razón por la que no es poco amoroso para Dios el exaltarse a sí mismo. La gloria de Dios es la realidad del universo que fui creado para ver, disfrutar y estar satisfecho en ella. Si Dios no exalta eso para que yo lo vea, pruebe, disfrute y me satisfaga, no está siendo amoroso. Él debe preservar, demostrar y exaltarse a sí mismo para que yo pueda disfrutarlo, si es que Él quiere amarme. Es el único ser en el universo que puede amarme de esa forma.

Así que, por favor, no tropieces con la centralidad de Dios a la hora de adoptarte para alabanza de la gloria de su gracia. Simplmente has de saber que alabar la gloria de su gracia será tu felicidad eterna. Y, por tanto, es lo mejor de ambos mundos. Él obtiene la gloria. Tú obtienes el gozo. No puede ser mejor a menos que pienses que obtener la gloria es la clave para tu felicidad. Y si lo haces, probablemente nunca serás un cristiano.

Tienes que abandonar eso. Él ha de tener toda la gloria, y entonces tú podras tener todo el gozo. Bueno, no lo tendrás todo. Él también se queda con gran parte, porque se deleita mucho en hacerte feliz en Él.

Así que esos son mis tres puntos: de Él, por medio de Él, y para Él es la adopción. Es bajo la alabanza de su gloria que hemos sido adoptados.


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